Imagen que presenta el coche SS-3. / EUROPAPRESS

El coche ferroviario que llevó al dictador a Hendaya a entrevistarse con Hitler, y que también usó Alfonso XIII, espera financiación para culminar su reforma desde hace décadas en Castilla y León

Un gran salón, tres dormitorios, cocina y baño, son las estancias que componen el coche SS-3, “el más lujoso de los existentes” en el siglo XX. Conocido por haber transportado, en octubre de 1940, a Franco a su entrevista con Adolf Hitler en la estación de ferrocarril de la localidad francesa de Hendaya. Y, sin embargo, este coche también fue utilizado con anterioridad por el rey Alfonso XIII en sus viajes tanto oficiales como privados.

Por los fastuosos aposentos de sus 20 metros de largo han pasado, además, presidentes y ministros, entre otras personalidades. Pero su último habitante fue un hombre sin hogar que vivía en el coche de forma regular cuando este se encontraba a la intemperie bajo una lona en la vía 14 de Soria-Cañuelo.

A día de hoy, permanece resguardado en una nave de Almazán (Soria), en una antigua estación de la línea Valladolid-Ariza, cedido por el Museo del Ferrocarril a la Asociación para el Desarrollo Endógeno de Almazán y otros Municipios (Adema). Sus responsables aseguran que “lo rescataron del absoluto abandono en el que se encontraba en la estación de Soria capital”.

La Sociedad Española de Construcción Naval de Sestao (Vizcaya) lo fabricó en 1929 y estuvo operativo hasta los años 50. Acabó en manos de un particular en Castilla-La Mancha, que lo obtiene en una subasta en 1975, pero nueve años después, el Estado lo recompra y llega a Soria capital en 1984 en un intento de rehabilitación por la dependencia de Explotaciones Forestales de Renfe, pero no pudo realizarse por su desaparición.

En Almazán desde 1997.

Finalmente, en 1997 se traslada a Almazán, donde aguarda desde hace décadas una financiación que, como lamenta la gerente de Adema, Marisa Muñoz, “nunca llega”, para poder culminar su restauración. Un proceso que la asociación inició a principios de los años 2000 a través de un taller de empleo en el que participaron ocho alumnos que, al tiempo que aprendían el oficio de marquetería trabajaban en el vagón bajo la tutela de su profesora, Asunción Bustos.

Entre las labores realizadas estuvieron el desmontaje de paneles, limpieza y saneado de la estructura de madera, repaso, lijado y barnizado de maderas vistas, montaje de puertas, reposición de elementos, reparación de suelo, construcción de friso de marquetería o reconstrucción de escudos.

Sin embargo, según explica Muñoz a Europa Press, “al tratarse de alumnos de un taller de empleo, la productividad fue mucho menor que si hubiera sido realizado por personal especializado y la restauración del vagón no pudo concluir”. No obstante, reconoce que los alumnos “realizaron un trabajo muy digno que permitió detener su deterioro y contribuir a la conservación de un elemento patrimonial que forma parte de la historia de España y que, si bien es más recordado por ser aquel que llevó a Franco a entrevistarse con Hitler, fue el más lujoso de los entonces existentes”.

‘El Falcon del siglo XX’

“Fue el Falcon del siglo XX”, señala por su parte, el presidente de Adema, Luis Matías Ágreda, quien achaca a la “muletilla del vagón de Franco” las dificultades para obtener financiación. “Esa fama lo empaña”, asegura, al tiempo que reconoce que “está todo muy en pañales” después de haber “tanteado a responsables autonómicos y provinciales para restaurarlo y convertirlo en un atractivo turístico”.

Después de haber llamado a varias puertas, el presidente de Adema apunta que “intenciones, muchas, pero todavía no hay nada en firme”, consciente de que “la inversión no es pequeña”, pues requeriría un montante cercano a los 250.000 euros en trabajos de marquetería, carpintería y traslado del coche a un lugar “protegido” para “impedir que la intemperie lo deteriore”.

“Creo que debería ser un atractivo para todo Soria y cada administración debería poner un poquito de su parte”, ha incidido, aunque no tiene esperanza en que eso suceda “a corto plazo”.

En un museo.

En su día, “se hablaba de crear un museo en la estación de Almazán-Dehesa”, recuerda, en referencia al proyecto nunca llevado a cabo del exalcalde de Almazán José Antonio de Miguel (PPSO) de crear un parque temático ferroviario con el vagón SS-3 como pieza estrella.

“Todo está paralizado”, lamenta, pero subraya que “lo que más urge es encontrar entre todos una salida al vagón para exponerlo y reflejar la historia de España”.

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