El salario medio castellanoleonés gana en la actualidad un 2,5 por ciento de poder de compra, mientras hace un año perdía el dos por ciento, de acuerdo con el Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo, que refleja un crecimiento de la remuneración media en la Comunidad del 3,9 por ciento interanual, marcando un nuevo máximo histórico, con 1.539 euros por mes.

Eso sí, el informe advierte de que la magnitud del incremento está «exagerada» por el hecho de que el salario medio del segundo trimestre de 2020 fue el más bajo de los últimos años como consecuencia de los ERTE.

Si además se descuenta la inflación de la evolución del salario medio, se obtiene la variación de su poder de compra. Considerando las variaciones acumuladas en los últimos ocho trimestres (período que considera el Monitor Adecco para analizar las variaciones del poder adquisitivo del salario) puede verse que el salario medio castellanoleonés gana en la actualidad un 2,5 por ciento de capacidad de compra, mientras que un año atrás, en cambio, perdía un dos por ciento.

En términos monetarios esa ganancia es equivalente a 449 euros anuales. Dicho comportamiento es aún mejor que el vivido a nivel nacional, donde el salario medio gana un 1,7 por ciento de poder de compra cuando hace un año perdía un 1,4 (ganancia de 349 euros anuales), de acuerdo con los datos del informe recogido por Europa Press.

Actualmente se cuentan en la Comunidad 39.500 personas que llevan desocupadas al menos dos años. De acuerdo con la media móvil de cuatro trimestres, el colectivo de parados de larga duración en Castilla y León equivale al 26,8 por ciento del total de personas sin empleo, lo que resulta 0,8 puntos porcentuales menos que un año antes.

Pese al descenso, es la tercera proporción más elevada a nivel autonómico. En el caso castellanoleonés, la proporción de parados que está cubierto por una prestación por desempleo baja desde el 74 por ciento de hace un año a un 68 ahora. Es la primera reducción interanual en el colectivo de desempleados cubiertos por una prestación para la autonomía desde 2015.

Las distintas restricciones a la actividad económica para enfrentar la pandemia del coronavirus iniciaron una caída generalizada de la siniestralidad laboral en todo el país que, en el caso castellanoleonés, ha tocado a su fin. No obstante, el aumento interanual en Castilla y León de la siniestralidad ha sido moderado, de un 0,6 por ciento, alcanzando 60,3 accidentes cada 10.000 ocupados (a nivel nacional se ha producido un ligero aumento de un 0,1 por ciento).

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