INMAPA será la empresa reconocida este año con el XI Premio Trayectoria Empresarial de CEOE Empresas de Palencia. El galardón, concedido por el Comité Ejecutivo y la Junta Directiva de la organización que preside José Ignacio Carrasco, reconoce el crecimiento y la contribución de la compañía al desarrollo económico de la provincia, así como su compromiso con la calidad y el sector del Metal.
La entrega del premio tendrá lugar el próximo 25 de noviembre, en una ceremonia dedicada a repasar la trayectoria de una empresa que mantiene su sede en Villamuriel de Cerrato y que desarrolla actualmente su actividad en distintos sectores industriales.
La historia de Grupo INMAPA comenzó en 1967, cuando su fundador, Pedro Sagredo Sainz de Aja, puso en marcha un pequeño taller de 100 metros cuadrados en una nave situada en la carretera de Carrión, a las afueras de Palencia. Los primeros trabajos estuvieron centrados en la fabricación de troqueles para discos de herramientas de corte, dentro de una actividad vinculada a la matricería.
Con el paso de los años, la empresa incorporó trabajos de estampación y utillaje de embutición de chapa, inicialmente destinados al sector del menaje de cocina. La fabricación de pequeños troqueles progresivos para la industria de la automoción adquirió posteriormente un peso importante en esta etapa y contribuyó al crecimiento de la compañía.
En 1971, INMAPA trasladó su actividad a una nave de 1.000 metros cuadrados en la carretera de León. La ampliación de las instalaciones permitió incorporar nueva maquinaria, aumentar la capacidad productiva y acceder a nuevos clientes. Durante esos años, la empresa trabajó también para sectores como la fabricación de aperos y maquinaria agrícola, la industria láctea y el menaje del hogar.
Uno de los primeros programas de fabricación en serie de la compañía estuvo relacionado con el sector de defensa, con la producción de cuerpos para munición, de los que llegaron a fabricarse más de cuatro millones de unidades.
La implantación de una factoría de Renault en la provincia supuso otro punto relevante en la evolución de INMAPA, al facilitar el acceso a proyectos de mayor envergadura y dar comienzo a una relación comercial que se mantiene en la actualidad.
De Palencia a Villamuriel y hacia nuevos sectores
En 1982, la empresa trasladó su actividad a Villamuriel de Cerrato, donde mantiene su sede. Allí construyó unas instalaciones con más de 2.000 metros cuadrados destinados a talleres de fabricación y otros 450 metros cuadrados de oficinas.
El nuevo emplazamiento permitió incorporar tecnologías como el mecanizado CNC, la soldadura y los automatismos. A las nuevas instalaciones se trasladó entonces una plantilla de 30 profesionales.
Durante la década de 1980, INMAPA amplió su actividad más allá de los troqueles y el mecanizado de componentes, incorporando el diseño y fabricación de utillajes, maquinaria especial e instalaciones industriales. Las inversiones en medios productivos llevaron a una nueva ampliación de 2.000 metros cuadrados de naves industriales, acompañada por el crecimiento y especialización de la plantilla.
La trayectoria de la empresa recibió también el reconocimiento de la Cámara de Comercio de Palencia, que le concedió su Medalla de Oro.
La década de 1990 estuvo marcada por los primeros proyectos internacionales y por la entrada progresiva en mercados exteriores. A finales de esa década comenzaron además los primeros trabajos para el sector aeronáutico, que posteriormente se convertiría en una de las áreas estratégicas del Grupo.
En 1997 se construyeron nuevas instalaciones próximas a las existentes para responder al aumento de actividad. En ellas se incorporaron capacidades como el mecanizado de cinco ejes, trabajos de grandes dimensiones y alta precisión, automatización de procesos y sistemas de medición mediante Laser Tracker, además de distintos medios para realizar pruebas y ensayos.
Durante esta etapa también se creó un departamento de ingeniería propio, con capacidad para desarrollar tanto la parte mecánica como los sistemas de automatización. La empresa pasó así a ofrecer proyectos integrales que incluyen diseño, fabricación, montaje, instalación y asistencia técnica.
INMAPA Aeronáutica y la situación actual
En 2002 nació INMAPA Aeronáutica, vinculada inicialmente al crecimiento de la actividad de fabricación de utillajes para el programa A380 de Airbus. Posteriormente, esta división amplió su actividad hacia la fabricación y suministro de piezas, componentes y conjuntos para distintos fabricantes de aeronaves.
En 2013 se puso en marcha una línea de procesos finales que permitió incorporar internamente tratamientos superficiales y pintura. Desde entonces, la división ha continuado desarrollando sus instalaciones y capacidades productivas. Grupo INMAPA acumula más de 60.000 proyectos realizados.
La compañía trabaja de forma habitual para sectores como el aeronáutico, defensa, automoción, fabricación de neumáticos, ferroviario, naval y nuclear, y colabora con empresas como Airbus, Boeing, Bombardier, Embraer, MTorres, Aernnova, Renault, Michelin, Gestamp, CAF, Talgo, Navantia, INDRA y GDELS, entre otras.
Sus instalaciones ocupan parcelas que suman más de 220.000 metros cuadrados, con más de 80.000 metros cuadrados destinados a oficinas y naves industriales. La plantilla supera los 500 profesionales.
La empresa mantiene una política de reinversión en formación, renovación de medios e incorporación de equipamientos tecnológicos, dentro de una estrategia de crecimiento y adaptación a las nuevas necesidades de los mercados.





