Se presentan en UTE, con el 20% para la empresa local
Dos empresas, con una única oferta conjunta, en una Unión Temporal de Empresas, se han interesado por el proyecto de conversión del Castillo de Monzón de Campos en un Centro Cultural Polivalente y los 2,3 millones que la Diputación de Palencia ha puesto encima de la mesa para este proyecto, apoyado por el 2% Cultural del Ministerio de Cultura y por la Junta de Castilla y León. Esas dos empresas son la vallisoletana Inmeva y la palentina Valuarte que ocupa el 20% de la unión empresarial.
Así que es fácil pensar que ambas empresas, salvo que incumplan alguna de las condiciones del contrato, serán las que en año y medio, devuelvan parte de la vida de la formaleza terracampina por encargo de la Diputación de Palencia, propietaria de la misma. En parte, porque se encargarán de la parte de obra civil, dado que posteriormente habrá que dotar al espacio del mobiliario, e instrumentos necesario para convertirse en un referente cultural en el sur de la provincia.
De confirmarse finalmente la adjudicación, dado que no tiene ninguna otra oposición que un eventual incumplimiento de los pliegos, las dos principales empresas patrimoniales con sede en Palencia, ahora Valuarte y hace meses Archivolta hayan trabajado en la recuperación de esta fortaleza, cerrada desde hace 20 años.
Archivolta fue la encargada de las obras de mejora y consolidación de la Torre del Homenaje del Castillo que en su día fue parador. Aquella recuperación sirvió además para la habilitación de varias salas de exposiciones en los diferentes piso de la Torre.
En lo que respecta a Inmeva, ya ha trabajado con la Diputación de Palencia, por ejemplo en La Olmeda y a día de hoy es una de las empresas ejecutantes del Museo de la Semana Santa de Zamora.
Lo que se hará en el Castillo de Monzón
Una de las acciones más visibles desde el exterior en este proyecto, será la demolición de unos antiguos almacenes y la regeneración de la original ladera para que la Torre vuelva a surgir de la tierra. Que toque tierra como antaño… «La propuesta sigue el planteamiento que recoge el Plan Director del Castillo de Monzón para la correcta adaptación del edificio a su entorno. La intervención señalada en el Plan Director para conseguir esa adecuada integración del edificio en su entorno inmediato consiste en restituir la imagen original de la torre del homenaje, de forma que la misma emerja directamente del terreno natural», recuerda el proyecto de la Diputación.

Pero bajo esa ladera artificial que se creará se mantendrán dotaciones como almacenes, disimulados, eso sí, y la actual terraza que rodea el castillo estará compuesta, con menor anchura, de un paseo de madera tratada. Lo que no ocupe la madera lo ocuparán terrenos vegetales y tapizantes.

En la parte que surge hacia el actual aparcamiento, salvando la entrada a la antigua cochera y de servicio, tomará la misma disposición vegetal y de paseos de madera, aparentando que el Castillo de Monzón nace directamente de la ladera y el terreno y no de una explanación de piedra caliza. Surgirá de ella una chimenea, adornada con una escultura de la que se hablará más adelante.

Eso en el exterior, lo que se verá a simple vista. Pero en el interior está la cabeza del león de un proyecto que pretende devolver la vida a un edificio de origen milenario, y que lleva más de 20 años cerrado a cal y canto, solo abierto, en los últimos años, para obras y algunas actuaciones musicales o culturales puntuales.
En las obras de 2008 se basa en realidad este proyecto, que aprovecha las realizadas durante el anterior y presente mandato para devolver el agua, la electricidad, el acceso rodado y la remodelación de la Torre del Homenaje.
En el interior.
Si en el exterior, el Castillo de Monzón pretende retomar la esencia original, dentro a lo que se aspira es a una dotación polivalente y en algunas zonas tecnológicas, aunque la dotación material no se definirá hasta más adelante. Por decirlo de alguna forma, lo que se dejará hecha es la preinstalación. Ejemplo de ello son las paredes y zócalos técnicos que se crearán en las salas y aulas del edificio central del Castillo de Monzón. Una especie de paredes como las que presenta el Centro Cultural Provincial de la plaza de los Juzgados. Espacios preparados para albergar la dotación tecnológica que se precise en cada momento.
En el edificio se pueden diferenciar tres espacios. Por un lado, la Torre, ya remodelada y que contará con una sala de unos 50 metros cuadrados por cada uno de los cinco descansillos de la subida a lo alto de la torre. Si bien es cierto que en el esquema solo la de la planta baja aparece como aula y el resto como salas.
Por otro lado, el edificio principal, alrededor del patio central. En cada una de sus tres plantas (contando la planta baja) se crearán dos salas y aulas de entre 54 y 94 metros cuadrados. Un total de seis salas preparadas para conferencias, charlas, exposiciones, actos culturales que, además podrán ser acompañados por soporte gastronómico.

Porque en un tercer espacio, en el sótano, se crearán los espacios necesarios para los servicios de la propia instalación. Desde los equipos de climatización, que serán por bomba de calor/frío para todo el Castillo, las conexiones eléctricas, los aljibes ya ejecutados, los sistemas de extinción de incendios, almacenes, cámaras frigoríficas y la cocina.

Cocina que se conectará con el exterior con una llamativa y curiosa chimenea de diseño, en forma de llamas, creada en acero corten (como las futuras puertas del castillo) y que surgirá del suelo, como el propio castillo. No perderá del todo su pasado hostelero el edificio, aunque sea para eventos puntuales.

Pero para todo ello se partirá prácticamente de cero. «Las edificaciones en el interior del recinto, así como las edificaciones de servicio adosadas, no disponen de instalaciones, existiendo tan sólo en planta sótano una instalación de red de saneamiento que recoge las aguas pluviales del patio». El resto, todo por construir a partir de la estructura diáfana que se creó en el Castillo en 2008. Electricidad, luminarias, canalizaciones de agua, datos, sistemas de vigilancia… Por poner habrá que poner hasta el suelo y paredes para dividir estancias y forrar las paredes existentes.
Igualmente se actuará en el patio, donde se demolerá de espacio porticado lateral, se ejecutará el recrecido de suelo actual mediante solera de hormigón y se colocará granito blanco en zona abierta y piedra caliza en zona cubierta, para ejecutar además un falso techo de tablones de madera de IPE.

En cuanto a la accesibilidad, se creará una rampa de acceso al propio castillo desde la plataforma previa, y se dotará al mismo de dos ascensores que conecten las diferentes plantas del edificio principal y a través de ellas y pasarelas a algunas alturas de la Torre.
La única planta que no tendrá sanitarios será la planta baja, por lo que será necesario desplazarse a otros niveles, por que el espacio que en otras plantas ocupan los baños, es la superficie de la recepción del Castillo.
Todo un proyecto que llevará hasta 18 meses (podría estar listo para el final del mandato o principios del próximo) y que supondrá una inversión de hasta 2,26 millones de euros, a los que en el futuro habrá que añadir toda la dotación necesaria para que el Castillo de Monzón se convierta en el nuevo centro cultural polivalente de la provincia de Palencia.






