En una distendida y fructífera reunión de trabajo, la cúpula de la Asociación Ecologista La Braña ha sostenido una reunión con el Consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León y con el Director General de Patrimonio Natural y Política Forestal. Dicho encuentro se desarrolló en la sede vallisoletana de la Consejería, prolongándose por espacio de más de dos horas. La Junta Directiva de la asociación encabezada por su presidente, Aurelio González, y a la que también acompañó Ernesto López como miembro de la Mesa Eólica Montaña Palentina, presentó una batería de medidas que obtuvieron una buena acogida por parte del Consejero, Sr. Quiñones. Los temas tratados versaron principalmente sobre la pretendida “repotenciación” de la central eólica El Pical que quiere llevar a cabo Acciona con la siempre cómplice connivencia de los ayuntamientos de Barruelo de Santullán y Brañosera, y que los ecologistas presentaron al Consejero como totalmente ilegal. Los conservacionistas argumentaron que la instalación actual incumple toda la legislación medioambiental, y que se coló hace más de 25 años porque no se presentaron alegaciones en tiempo y forma y porque la aprobación del Parque Natural se hizo unos días después de la publicación de esta central eólica. El hecho de que cuando se pretendió ampliar, la propia Junta denegara su ampliación, ratifica la ilegalidad del proyecto, por lo que hablar de repotenciación o nuevo proyecto, no tiene cabida legal alguna.
El siguiente tema importante fue la proliferación de macrocentrales solares que distintas empresas quieren montar en terrenos de Barruelo, Brañosera, Salinas y Aguilar. Los ecologistas informaron a los responsables de la Junta de la judicialización de estos proyectos y de su total falta de encaje en la Montaña Palentina. Molinos y placas tienen un efecto pernicioso para el turismo rural y la economía de la zona, como destacó el miembro de La Braña y que fuera Presidente de la Red de Turismo Rural de la Montaña Palentina, Fidel González, que puso sobre la mesa cifras de pérdidas económicas millonarias desde que se permitió El Pical, con datos oficiales de la propia Junta. Tanto el Consejero como el Director General destacaron que: “si el propietario del terreno, sea un ayuntamiento, junta vecinal o dueño no quieren que se instalen en sus terrenos esas industrias, no se instalan”.
Otros puntos tratados y para los que La Braña presentó varias ideas fueron la creciente problemática que sufren los apicultores por los ataques de osos a sus colmenas, los que padecen los ganaderos por los ataques de lobos, medidas más efectivas para luchar contra los incendios forestales o contra el furtivismo.
Ambas partes acordaron abrir un canal directo de comunicación para evitar problemas futuros.





