Fiesta

La Policía Local de Palencia levanta seis denuncias por los ruidos producidos por fiestas de madrugada en viviendas y bares

Lo que empieza con una cervecita con los amigos y música new aged, se puede ir calentando con un chupito y el pop, y pasar pronto a las copas y al rock o el Paquito Chocolatero. Para acabar con una patrulla de la Policía Local llamando a la puerta. Y con un regalo en la mano. No para unirse y agasajar al anfitrión, sino para multarle y hacer que se lo piense la próxima vez antes de invitar a sus amigos o al menos para que contenga un poco más la fiesta en la que se ha convertido la reunión.

En cinco ocasiones, durante este fin de semana pasado, los agentes de la Policía Local han tenido que acercarse a domicilios y bares a requerimiento de los vecinos por los ruidos que, de madrugada, eran el resultado de fiestas como esas.

El primero de todo el año en recibir la visita de la Policía Local de Palencia fue el propietario de un establecimiento hostelero. Poco más de dos horas después de las 12 campanadas de año nuevo, tras haber sido advertido de las molestias, se denuncia al titular de un establecimiento hostelero de Avd. Vacceos por ruidos de música a excesivo volumen y voces que trascienden al exterior perturbando el normar descanso de los vecinos.

Casi acto seguido, a las 02,49 horas y muy cerca, vuelve a ponerse en marcha el dispositivo contra las fiestas de fin de año ruidosas o que se habían ido de las manos. Así, los agentes acuden a un domicilio de C/ Los Olmos por quejas vecinales sobre ruidos procedentes de una fiesta. “Se verifican los hechos y se identifica y denuncia al responsable de la vivienda”, explica la Policía Local en su parte de actuaciones.

Una hora después, se vuelve a repetir la historia, en este caso en la calle Floridablanca. De nuevo son las quejas vecinales las que, ya un poco molestos por los ruidos, requieren de la presencia policial por los ruidos procedentes. Mismo procedimiento, mismo resultado “Se verifican los hechos y se denuncia al titular de la vivienda”.

Eso en la madrugada de nochevieja a año nuevo, porque del sábado al domingo se dieron de nuevo hechos parecidos. Así, a las 02,10 horas los agentes de la Policía Local acuden a un domicilio. En este caso en la avenida de Valladolid, desde donde se han notificado quejas vecinales sobre ruidos que no permiten el normal descanso de resto de convivientes en el bloque.

No fue la última actuación durante esa jornada, aunque ya fueron los agentes del turno de mañana los que acudieron. A las 10,25 horas a un domicilio de la calle Colón a causa de las molestias de otra fiesta. Se persona una patrulla en el lugar comprobando que son cientos los hechos. Pero es que además de denunciar a los causantes de las molestias, los agentes tuvieron que mediar en el enfrentamiento verbal entre los denunciantes y los denunciados por los ruidos.

La picaresca.

Y para acabar el fin de semana, la pasada madrugada los agentes tuvieron que intervenir en un establecimiento hostelero de la calle Juan Bravo. Dos veces. La primera, a las 02,15 horas. Se recibe llamada de un particular por las molestias por ruidos por un establecimiento. Acude una patrulla informando que ese momento el empleado está recogiendo y cerrando la sala.

Sin embargo, no era del todo cierto, puesto que posteriormente, se vuelve a recibir llamada por el mismo motivo. Y es que el ruido seguía produciéndose. Al llegar, la patrulla localizó en el interior a tres clientes consumiendo bebidas. Por lo que el ruido de sus clientes, que se habrían dejado llevar, le costó al propietario una sanción por el incumplimiento del horario de cierre.

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