Los artificieros de la Guardia Civil detonaron un artefacto de la contienda hallado en Matalbaniega
«Entre julio de 1936 y agosto de 1937 miles de hombres combatieron en la zona montañosa que separa Palencia y Cantabria». Así inicia Wifredo Román la reseña de su libro Combate en la Montaña. El Frente de Palencia y Cantabria en la Guerra Civil (julio de 1936-febrero de 1937)
Una contienda que además de los testimonios de quienes vivieron y quienes acompañaron a los que murieron en aquellas trincheras, dejó material bélico que sigue presente en aquella zona. En algunos casos, viejos recuerdos, elementos preventivos olvidados en lo más profundo del desván de los cuáles no queda nadie que recuerde que estaban allí, y que aparecen, generalmente en verano, cuando los herederos limpian esas casas centenarias en tierras de mineros.
En otras ocasiones, como ha ocurrido hace unos días, los artefactos que el tiempo enterró y luego desenterró en medio del campo, reaparecen manteniendo presente una Guerra Civil que ocurrió hace 90 años.
Así, la Guardia Civil de Palencia se ha visto obligada a explosionar de forma controlada un proyectil de la contienda. El artefacto fue encontrado cerca de la iglesia de San Martín de la localidad Matalbaniega (municipio de Aguilar de Campoo) por dos hombres que paseaban por un camino próximo a dicha localidad. Al hallarlo, dieron aviso inmediato a la Guardia Civil, que reclamó el traslado de agentes del GEDEX (Grupo de Especialistas en Desactivación de artefactos Explosivos) quienes, tras asegurar la zona, realizaron una detonación controlada del proyectil.
«Se trataba de un proyectil de artillería de metralla de calibre 76,5 mm con un peso de 6,500 kg, portando carga explosiva y espoleta», indicaron desde la Subdelegación del Gobierno y la Guardia Civil de Palencia.
Como no será el último que se halle bien en el campo, bien en alguna zona de alguna vivienda de esa zona de la Montaña Palentina, desde la Guardia Civil se ha insistido en «recordar lo importante que es, ante el hallazgo de cualquier artefacto explosivo» lo primordial es «no manipularlo, debiendo ponerse en contacto lo antes posible con la Guardia Civil, para su localización y posterior destrucción». Ni por asomo, hacer lo de cierto francés.





