En España, la ciencia todavía sigue representada por una mayoría masculina: el 41,6 % de los científicos es mujer. Un dato que es superior a la media europea, que ronda el 33 %, y muy por encima de la estadística mundial, según los informes de la UNESCO. Y una cifra que, pese a los avances, refleja el camino que aún tiene que recorrer la sociedad para llegar a la verdadera igualdad en el sector científico.
Son datos sobre los que la opinión pública reflexiona en fechas como hoy, 11 de febrero, Día de la Mujer y la Ciencia. Y resulta que en Palencia tenemos un fabuloso ejemplo de cómo el talento femenino puede enriquecer las profesiones STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas): el Centro Tecnológico de Cereales (CETECE).
En esta organización científica, un referente nacional para el sector científico relacionado con la alimentación, CETECE es un ejemplo destacado de la integración y liderazgo de la mujer en el ámbito científico-tecnológico. La presencia femenina no es solo mayoritaria en número, sino cualitativa en puestos de dirección, investigación y excelencia técnica.
En un sector industrial (agroalimentario y tecnológico) tradicionalmente masculinizado, CETECE rompe la estadística: más del 71% de la plantilla de CETECE son mujeres. Y además, la práctica totalidad de la plantilla tiene alta cualificación: titulación universitaria o doctorado, demostrando una alta especialización técnica y científica.
“Sin duda, es una singularidad del Centro Tecnológico CETECE”, explica Eva Velasco, directora del departamento de Laboratorio. Ella es una de las mujeres que lideran un centro tecnológico donde cada departamento está dirigido por una mujer. “En Ciencias de la Alimentación, como en la inmensa mayoría de sectores científicos, hay más hombres que mujeres. Como centro tecnológico alimentario, que seamos casi toda la plantilla mujeres es algo único en esta industria».
Diplomada en Químicas y licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, Eva Velasco representa al centro en congresos internacionales y firma investigaciones en artículos científicos, como también lo hacen sus compañeras Sandra Pérez (actualmente al frente del Departamento de I+D+i, doctora en Ingeniería Agroalimentaria), Eva de la Gala (responsable de Desarrollo de Negocio, ingeniera agrícola), Ana Rosa García (ingeniera agrícola por la especialidad de Industrias Agroalimentarias, al frente del Departamento de Empresas, Calidad y Seguridad Alimentaria), la también ingeniera Elena Rubio, directora del departamento de Formación, o la directora de Recursos Humanos y Administración, Concepción Antolínez. Ellas trabajan acompañadas de una plantilla altamente cualificada, formada en la actualidad por una treintena de profesionales, la mayoría mujeres, ingenieras o doctoras.
“No solo somos casi todo mujeres, sino que muchas de nosotras llevamos aquí desde la fundación de CETECE”, pone en valor Ana Rosa García Benito, algo en lo que coincide también Eva Velasco. “Nos lo hemos tomado como un proyecto muy personal. No solo yo, lo veo también en mis compañeras: nos hemos volcado por sacar esto adelante. Hemos ido construyendo el proyecto desde el inicio”, afirma Eva.
Hoy, la gran mayoría de los artículos que publica CETECE y los proyectos de investigación que dirige, así como los informes y estudios para empresas particulares, están encabezados por una científica, como también los premios de investigación en áreas como la reducción de azúcares en productos de galletería, la economía circular en el sector agroalimentario, la panadería sin gluten, etcétera. Desde su departamento de Formación, un referente en el sector, la igualdad es también un pilar fundamental en el currículo para los futuros profesionales que se educan aquí.
BARRERAS EN EL SECTOR
Las investigadoras de CETECE reconocen, no sin orgullo, que su caso es un paradigma para el sector de los centros tecnológicos y la industria científica. “Aunque cada vez hay menos barreras, la realidad es que siguen existiendo. Se va avanzando pero queda camino por recorrer”, explica Eva Velasco, que destaca además la estabilidad como factor clave para desarrollar la carrera científica.
La directora del departamento de Empresas, Calidad y Seguridad Alimentaria, Ana Rosa García, considera que la conciliación familiar continúa siendo el principal escollo para el desarrollo de la carrera científica de las mujeres. “Se ha evolucionado algo, pero todavía queda muchísimo por avanzar. Todavía se ven fotos de equipos directivos en empresas y organizaciones en las que hay una mayoría muy alta de hombres sobre mujeres”, explica. Y cree que, en este sentido, es importante apoyar a las científicas para que no tiren la toalla. Porque, “a veces, somos las primeras que no creemos en nosotras mismas”.
Un equipo femenino que, afirman, siempre se ha sentido respaldado por parte de sus compañeros científicos varones y por el presidente de la Fundación CETECE, Javier Labarga. Hombres que comparten el orgullo de este centro tecnológico palentino por haber sabido, siempre, anteponer el talento al género.
En el caso de CETECE, poder participar de la construcción de un centro tecnológico desde los inicios ha sido un estímulo para ellas. “Lo ves como algo tuyo. Que sea nuevo es un reto. Y eso nos encanta”, añade Ana Rosa García, que destaca “la visión y la pasión” de sus compañeras científicas, lo que redunda en la calidad del entorno de trabajo.
La directora del Laboratorio coincide en ese diagnóstico. “Si llevo aquí tantos años es, obviamente, porque estoy bien. Es cierto que al principio no contábamos con apoyos: estábamos comenzando, abriendo camino… Pero es muy bonito comprobar cómo hemos ido creciendo, día a día, en continua evolución para ir mejorando, ir incorporando nuevos análisis y servicios y tratando de innovar y mejorar. Es muy bonito formar parte de esto”.





