La ex concejal no adscrita y ex de VOX señala que es mejor que entren en vigor a finales de enero que no mucho más tarde
Que los Presupuestos Municipales de Palencia presentados en borrador por el PSOE van a salir adelante es un hecho casi al 99,99%. Pueden hacerlo de forma rápida o de forma lenta y demorada. Es decir. Pueden salir adelante en la primera votación de los mismos, con más sies que noes, o llevarlos a una Cuestión de Confianza vinculada a los mismos que, como en el caso de los Presupuestos, llegados a ese punto, la pierda la alcaldesa, Miriam Andrés.
Pero como es complicado que nadie quiera comerse ahora mismo el marrón de gobernar el Ayuntamiento de Palencia con su situación económica, a año y medio de unas elecciones y con una necesaria coalición de prácticamente el resto del arco municipal (PP -8-, VP -2-, VOX -1- y dos no adscritos) o bien no se presentaría la Moción de Censura (con candidato a la Alcaldía alternativo) o bien no llegaría a salir adelante. Hacen falta 13 concejales para firmarla y el mismo número para aprobarla.
De esta forma, si no se presenta o no sale adelante la moción de censura, 30 días después fracasar la moción de confianza, que sería posterior a la caída inicial de los Presupuestos, estos quedarían automáticamente aprobados… En breve, o con demora de varios meses, los Presupuestos saldrían adelante. «Total que el Presupuesto estaría aprobado mediante este mecanismo 30 días después con lo que entre plazos y exposiciones nos pondríamos en el mes de marzo. Perdido el primer trimestre de ejecución», subraya la concejal no adscrita, ex de Vox y miembro de la Junta de Gobierno Local, Sonia Lalanda.
Si se aprueban en el primer pleno, entrarían en vigor «a finales de enero. Parece lo más sensato pues es evidente que la anterior opción lo único que haría es retrasar su entrada en vigor y nada más, con el consiguiente perjuicio para la ciudad».
Es por ello que la edil, subrayando que «sin compartir las líneas ideológicas que incluye el Presupuesto», consideraría «facilitar su aprobación con una abstención». No sería la única que necesitaría rascar el equipo de Gobierno que solo tiene 10 votos en el Pleno, pero hay que ir sumando. Y Lalanda ya facilitó de esta misma manera, con una abstención, un Presupuesto del anterior equipo de Gobierno formado por Ciudadanos y por PP.
Pero esa abstención está condicionada a una serie de medidas que debería tomar el PSOE de cara a las cuentas del año próximo. No es una abstención así como así. Medidas muy parecidas a las que también ha presentado el concejal de VOX y ex compañero de bancada, Emilio Polo.
A saber: La realización de una valoración de puestos de trabajo y determinación de protocolos de tramitación de expedientes; adoptar medidas organizativas y de funcionamiento necesarias en la Banda Municipal de Música que cuesta «1,2 millones de euros» al Ayuntamiento; incrementar la presencia de la Policía Local a pie en toda la ciudad», la elaboración de un nuevo Reglamento de Organización Municipal y Creación de un Gabinete de Comunicación institucional» del Ayuntamiento y no del Equipo de Gobierno.
Igualmente, «reducir el tipo impositivo del IBI a fin de no incrementar la presión fiscal habida cuenta de la revisión de los valores catastrales ya puesta en marcha para el ejercicio 2025»; revisar «la ingente cantidad de Convenios y Subvenciones en todas las áreas y de todas las materias», para reducir el gasto municipal y «suspender o desistir de la Ordenanza de Tratamiento residuos (basurazo).
En inversiones, propone un Plan de Riberas, retomar la ubicación de una playa urbana, la recuperación de la Casa Pequeña del Monte y de todo su entorno, y potenciar la Agencia de Desarrollo Local.
Igualmente, suprimir la actividad “ruinosa” y de escasa demanda de barquitos en la Dársena y sacarla a licitación para explotación privada; licitar para su concesión todos los establecimientos de hostelería o aptos para ella, revisar la actividad del Museo del Agua e incrementar, condiciones la aportación a la Fundación Caneja.





