Patricia Lecuna, jugadora de rugby del Physiorelax Femenino

En primer lugar Patricia, hay que decir que lo tuyo con el rugby es pura pasión. Este deporte te está llevando a recorrer muchos kilómetros… ¿Qué tiene el rugby que os engancha tanto?

En sí es un conjunto de cosas. Yo creo que todo empieza con la relación que tengas con tus compañeras desde un principio porque son las que te van a ayudar y animar en todo momento y con las que te tienes que entender. En el campo, se crea buen rollo, te sientes a gusto y quieres seguir formando parte de ello.

El rugbi es un deporte muy bonito que se juega en equipo y para el que todo el mundo vale, siempre hay una posición en la que puedes encajar, por lo que cualquiera puede jugar.

Cuéntanos ¿cómo comienza esa afición por el rugby? Porque creo que tu padre tiene algo que ver en ello…

Sí mi padre tiene mucho que ver porque empezó a jugar a los 17 ños y hasta hace 12 años. Yo desde bien pequeña he ido a casi todos sus partidos y siempre me llamó la atención lo bien que se lo pasaba jugando, las ganas que ponía en ir a entrenar y en jugar los partidos. Y luego lo que siempre se dice, lo del tercer tiempo, lo bien que se lo pasaban entre ellos y el buen rollo que tenían con el otro equipo después de haber estado jugando contra ellos.

Y fuera del deporte sus compañeros eran sus amigos, con los que salía todos los días. Eso es lo que más llama la atención, que en el campo estás compitiendo pero luego hay muy buen rollo con el otro equipo.

‘El rugby es un deporte para el que todo el mundo vale. Siempre hay una posición en la que puedes encajar’

Creo que tu padre además también ha sido segundo entrenador del equipo femenino. ¿Cómo es ‘trabajar’ bajo sus ‘órdenes’?

Sí, el año pasado había partidos a los que nuestro primer entrenador no podía asistir porque él también era jugador y necesitábamos a alguien que nos dirigiera. Dijimos que quién mejor que alguien que haya visto casi todos nuestros partidos y que sepa de rugby y pensamos: ¡Ramón! él sería buen entrenador. Llevo 5 años jugando con el Palencia y prácticamente ha ido a todos nuestros partidos. Si no es nuestro fan número uno será el segundo.

Y ahora, desde hace dos años que vives en Torrelavega, la decisión que has tomado es seguir vinculada al Club Palencia Rugby, jugando los partidos con el equipo femenino palentino. ¿Qué te hace querer seguir estando implicada en el proyecto morado viviendo y trabajando a casi 200 kilómetros?

Intenté buscar algún equipo para jugar aquí, obviamente por comodidad, pero no había tantos equipos y desplazarme a los de aquí para entrenar no me llamaba la atención, además que el rollo que tenía con las compañeras no era malo pero no era el mismo que con las de mi equipo y dije, pues no me cuesta nada ir a jugar donde sea, Burgos, Salamanca, Valladolid, León… mientas sea con ellas porque sé que voy a ir a gusto.

Echaba de menos jugar y viniendo desde Cantabria mi padre me iba a acompañar a todos los partidos que pudiese, así que sin problema, mucho menos me iba a costar.

Y por trabajo lo puedo compaginar bien. Soy enfermera y estoy a turnos. El año pasado salía una hora antes de trabajar y me iba directa a jugar y luego me volvía sin ningún problema.

Esta vuelve a ser una temporada atípica, ¿cómo os la estáis planteando en el equipo?

Sí porque empezamos con una idea y luego acabamos con otra. Ahora estamos jugando con Burgos porque éramos pocas chicas y ellas también necesitaban gente para hacer dos equipos. Pero nuestra intención es sacar nuestro equipo propio el año que viene porque a día de hoy ha habido tres chicas nuevas que han ido a entrenar. A ver si con suerte vamos consiguiendo que se apunten más.

Además, ha habido compañeras que por trabajo u otros motivos no han podido y a ver si la próxima temporada pueden seguir.

¿Cuáles son los objetivos a nivel individual que te marcas en este deporte?

Principalmente dos: saber gestionarte en el campo para saber afrontar la situación que se te dé, y cuando te toca a ti defender tienes que identificar y encuadrar tu jugadora, en esos dos casos tienes que saber cómo actuar y valerte por ti misma.

Aparte te hace falta, fuera de lo que son los entrenamientos, preocuparte de estar en forma y tener físico, porque en ocasiones tienes que estar jugando 80 minutos y eso te supone un gran esfuerzo.

Por último, ¿qué le dirías a una niña que le gustaría empezar a jugar al rugby?

Que por lo menos se animase a probar, que no tenga miedo. La gente lo ve como un deporte agresivo y no tiene por qué. Todo el mundo vale, todo el mundo tiene un hueco y una posición idónea en el rugby.

Poco a poco te vas haciendo al juego y merece la pena probar porque no es solo jugar sino el buen rollo que tienes con las compañeras y ver que no es un equipo agresivo ni muy competitivo de forma negativa, porque con el equipo contrario en los terceros tiempos al final hay buen rollo.


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