El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha denunciado que, después de nueve meses y 20 prorrogas, la Ley de Seguridad del Paciente sigue aún pendiente del debate de las enmiendas parciales en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, por lo que continúa sin darse una solución al grave problema de inseguridad que se está produciendo en la atención sanitaria y cuidados en nuestro país y que nos ha convertido en todo un referente en negativo en el conjunto de Europa.

Una vez finalizado el periodo estival, SATSE ha constatado que se siguen sucediendo las prórrogas en la tramitación de una norma que en su momento fue respaldada por la práctica totalidad de los partidos políticos (312 votos a favor y solo 10 en contra) al coincidir con la organización sindical en la urgente necesidad de asignar un número máximo de pacientes por cada enfermera/o en los centros sanitarios y sociosanitarios para poder así garantizar y blindar una atención más segura y de mayor calidad a más de 47 millones de personas en todo el Estado.

“Es absolutamente incomprensible la falta de voluntad e interés que están demostrando algunos partidos políticos para que finalmente se apruebe una Ley que supondrá una notable mejora en la atención y cuidados que reciben los pacientes y el conjunto de la ciudadanía, especialmente en unos momentos de crisis sanitaria como la actual en los que ha quedado muy claro que necesitamos un sistema sanitario fortalecido y con suficientes recursos”, apunta.

SATSE recuerda que España mantiene una asignación de pacientes por cada enfermera o enfermero en los hospitales, centros de salud y centros sociosanitarios que conlleva serios riesgos para su salud y seguridad, según constatan numerosos estudios científicos realizados por expertos internacionales y nacionales, que concluyen que, a un mayor número de pacientes por profesional, más riesgos, complicaciones y un incremento de la mortalidad y morbilidad, además de mayores costes económicos para el sistema sanitario.

Una lamentable situación que provoca que nuestro país continúe, año tras año, en las últimas posiciones dentro de la Unión Europea en cuanto a garantizar la seguridad del paciente cuando ha de ser atendido y cuidado en cualquier centro sanitario y sociosanitario. En concreto, tiene una asignación de hasta 20 y 25 pacientes por cada enfermera en muchos hospitales, 1.800 y 2.000 ciudadanos por enfermera en los centros de salud y hasta 150 residentes en los centros de mayores, afirma el Sindicato.

“No es posible entender que los partidos sigan manteniendo una actitud fría y equidistante ante un problema que tiene solución y que afecta gravemente a la salud, la vida y el bienestar de 47 millones de personas, conociendo, como conocen, la repercusión que tiene el exceso de pacientes asignados a una enfermera o enfermero en el aumento de la mortalidad”, asevera.

Según SATSE, esta realidad dista mucho de la existente en la mayoría de los países de nuestro entorno que, con una ratio de 17 enfermeras por cada 1.000 habitantes, caso, por ejemplo, de Noruega o Suiza, con 14, como en Finlandia, o 12, en Alemania o Irlanda, cuentan en sus hospitales, centros de salud y residencias con una asignación mucho menor de pacientes por cada uno de estos profesionales.

Asimismo, la organización sindical considera que aprobar esta Ley es la mejor manera de dar confianza y esperanza a un sistema sanitario que se ha visto gravemente tensionado y presionado durante la pandemia del Covid-19 y que ha evidenciado claramente un déficit estructural y de medios con las consiguientes consecuencias negativas en la atención y cuidados al conjunto de la ciudadanía.

Por último, SATSE recuerda que la Ley de Seguridad del Paciente contó con el respaldo de cerca de 700.000 ciudadanos/as, además de numerosas asociaciones de pacientes y consumidores, organizaciones enfermeras de todo el mundo y distintas personalidades de la comunicación, la cultura y el deporte de nuestro país.

En Palencia faltan profesionales de enfermería, no había cuando más falta han hecho y seguirán siendo insuficientes si se mantienen las actuales plantillas. Este problema, que ha quedado aún más evidente con la pandemia, existía y se producía ya antes del COVID. Ahora, las mismas enfermeras y enfermeros que componen la plantilla, acumulan una sobrecarga de estrés y cansancio, no solo por haber enfrentado la enorme presión asistencial que ha traído el COVID. Además, han tenido que sustituirse unos a otros por la falta de profesionales en las bolsas de empleo. Una de las consecuencias directas en la población, es que ha sido necesario priorizar, de modo que lo que no es COVID, es decir, el resto de patologías (crónicas, agudas no urgentes, etc), se han visto afectadas y demoradas. Urge hacer un esfuerzo para ponerse al día y es inviable con las plantillas actuales. Se pretende que los mismos trabajadores, los que desde el inicio han estado en primera línea, los que han sacrificado su salud, la conciliación familiar y sus descansos, se mantengan al mismo nivel de presión asistencial cuando las olas pandémicas remitan, para enfrentar todo el trabajo acumulado y dar respuesta a las demandas sanitarias de la población. Urge aprobar una ley de ratios que resolvería la situación, al menos en parte.

SATSE Palencia quiere mostrar su queja porque es inviable enfrentar tales niveles de trabajo y presión con el mismo número de profesionales. Gestionar es prever, y con una plantilla tan ajustada, faltarán siempre.

 

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