Cambiar la forma en la que la sociedad entiende el autismo. Ese es el objetivo con el que Alejandro Gayol empezó hace apenas dos años a dar charlas y participar en actividades divulgativas sobre neurodiversidad. Este joven palentino de 18 años, afincado en León desde pequeño aunque muy ligado a Palencia, intenta aportar una mirada diferente sobre el TEA a través de su propia experiencia.
Actualmente estudia el doble grado de Administración y Dirección de Empresas y Derecho en la Universidad de León, una etapa que compagina con su faceta divulgativa y otra de sus grandes pasiones como es la escritura. Le gusta escribir tanto ficción (un hobby) como textos divulgativos relacionados con el autismo y la neurodiversidad, temas sobre los que también publica artículos en internet.
En este tiempo ha participado en charlas, formaciones y encuentros educativos, pasando por espacios como Leónjoven Youth Talks, mesas redondas o programas de radio universitaria. Uno de los momentos más especiales llegó con su participación en TEDx León, donde habló ante más de mil personas sobre el autismo, la inclusión y el aceptar nuestras diferencias fuera de prejuicios.
¿Cómo empieza tu interés por la divulgación social y cuándo decides empezar a hablar públicamente sobre el autismo?
El primer paso lo di en 2024, en un evento organizado por el Ayuntamiento de León en el que buscaban que jóvenes se subieran a un escenario para compartir ideas que considerasen interesantes. Lo hablé con mi familia porque era un tema sobre el que sabíamos mucho y que creíamos importante compartir. Presenté la candidatura, me aceptaron y la recepción fue muy buena. Mucha gente me dijo que era importante hablar de estos temas y a partir de ahí fueron surgiendo más oportunidades.
Has intervenido en charlas ante cientos e incluso más de mil personas. ¿Cómo se vive una experiencia así?
Al principio siempre siento nervios, incluso ahora que ya tengo algo más de experiencia. Intento llevar las cosas muy preparadas para evitar quedarme en blanco. Pero luego queda una sensación de orgullo por estar contribuyendo a algo que considero importante. Además, el público suele ser bastante receptivo y eso ayuda mucho. Suelo tener acogidas bastante cálidas y un feedback constructivo generalmente positivo sobre lo que hemos hecho.

¿Qué es lo que intentas transmitir cuando hablas sobre autismo?
Creo que el mensaje principal es que tenemos que ver el autismo desde un enfoque afirmativo, no como algo malo por sí mismo, porque al final es una variación natural. No es ni malo ni bueno necesariamente, simplemente es algo diferente. Lo importante es entender mejor esta condición para adaptar mejor los espacios y ofrecer una atención adecuada, de manera que las personas con autismo puedan desarrollar su potencial dentro de la sociedad.
¿Qué mitos sigues encontrando sobre el autismo?
Uno de los más comunes es pensar que no tenemos empatía o que no somos capaces de ponernos en el lugar de los demás. Es una confusión que viene debido a barreras que las personas con autismo tenemos en el lenguaje como interpretar gestos, lenguaje figurado o dobles sentidos. Desde fuera puede parecer que no reaccionamos como se espera, pero no significa que no nos importen los sentimientos de los demás. Y luego también, que el autismo pasa muy desapercibido en la adolescencia, como es mi caso, o en la adultez.
¿Qué importancia tiene el reconocerlo desde la infancia?
En mi caso, desde pequeño se me explicó el autismo como algo natural y no negativo, con el objetivo de que pudiera vivir cómodo conmigo mismo. Sí que he ido a terapias, pero enfocadas a mejorar mi calidad de vida, no a intentar corregirme. Creo que ese enfoque ayuda muchísimo y por eso también hablo de la importancia de un diagnóstico temprano.
¿Cuáles han sido las principales dificultades que en tu caso te has encontrado?
Sobre todo las relacionadas con la comunicación y la integración en grupos, especialmente cuando era más pequeño. También algunas tareas relacionadas con la autonomía o la gestión emocional me han costado más de lo normal.
¿Y qué te ha aportado personalmente dedicarte también a la divulgación sobre estos temas?
He aprendido que con suficiente trabajo tengo bastante capacidad para la expresión oral y escrita en este tipo de contextos. También que es algo que me gusta mucho hacer y que considero una vocación. Y sobre todo he aprendido que este tipo de divulgación sí tiene un impacto real. Cada persona aporta un granito de arena, pero entre todos se consigue que la sociedad comprenda y acepte mejor el autismo, aunque queda trabajo por hacer.
¿Qué te gustaría conseguir a medio plazo?
De momento quiero seguir haciendo lo que hago ahora, intentar llegar a más gente y encontrar espacios donde mi voz pueda aportar algo importante. Veo que esta trayectoria está funcionando y que este tipo de actividades son valoradas, así que quiero seguir por ese camino.
¿Qué mensaje te gustaría dejar a quien lea esta entrevista?
Que intenten valorar positivamente las diferencias entre las personas y hacer lo que esté en sus manos para aceptarlas y comprenderlas. Mi mensaje se centra en el autismo porque es mi experiencia personal, pero al final también habla de aceptar la diversidad y entender mejor a las personas desde sus diferencias.





