Por Fernando Caballero
El primer director de la Escuela de Arte ‘dibujó’ a sus amigos en marzo de 1926 en el Casino, en una muestra organizada por el Ateneo
La antigua Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Palencia tiene a gala ser una institución centenaria por cuyas aulas han desfilado los grandes pintores que han surgido en la capital y en la provincia, como Casado del Alisal, Eugenio Oliva, Asterio Mañanós, Martínez del Rincón, Jesús Meneses y José María Manzano, entre otros muchos.
También el centro ha incluido en su claustro a docentes que, asimismo, desarrollaron una actividad creativa importante, como los escultores Mariano Timón -que da nombre en la actualidad al centro- y Luis Alonso y el pintor José Bellver Delmás. Los tres han sido, además, directores de la Escuela, y uno de ellos, el último citado, fue el primero.

El valenciano José Bellver Delmás, que nació el 28 de mayo de 1896, recibió el nombramiento de profesor de término en la asignatura de Dibujo Artístico y Composición Decorativa el 1 de agosto de 1922 -la escuela se inauguró el 2 de octubre siguiente- y ejerció la dirección del centro desde el 23 de octubre de 1924 hasta el 30 de junio de 1928, cuando pidió el traslado a la Escuela de Artes y Oficios Artísticos y Bellas Artes de Sevilla, según se recoge en el libro ‘La Escuela de Arte Mariano Timón de Palencia’, de Julio Estrada Nérida y María del Carmen Trapote Sinovas, coeditado en 2002 por el centro docente y la Diputación de Palencia. [Para este trabajo bibliográfico, los autores recopilaron varias fichas de recortes de la prensa de la época que no utilizaron y ahora Julio Estrada las ha cedido generosamente para elaborar este artículo].
Durante su estancia en la ciudad desarrolló una importante labor cultural y artística con dos focos medulares, el Casino y el Ateneo, instituciones fundadas, respectivamente, en 1862 y 1876. En marzo de 1926, justo hace un siglo, se celebró en el Casino, y organizada por el Ateneo, una exposición de pinturas y dibujos que José Bellver tituló ‘Mis amigos’, puesto que las obras consistían en retratos de personas cercanas a él.
Esta muestra se enmarcó en un ciclo de tres organizadas por la Sección de Bellas Artes del Ateneo, que presidía el mismo José Bellver Delmás, según recoge José Luis Sánchez en ‘El Ateneo de Palencia. 1876-1926’ (Palencia, 1989). Las dos primeras, que se celebraron en el Casino, mostraron las obras pictóricas de Manuel Méndez y Bellver Delmás. La tercera muestra tuvo como escenario el Central Hotel y la protagonizó el maestro del taller de metalistería de la Escuela de Artes y Oficios, Fausto Ramírez Mercado, que exhibió hierros y repujados artísticos. La de Méndez se inauguró el 13 de diciembre de 1925 y en el mismo acto Bellver leyó unas cuartillas sobre la escultura moderna, y la de Fausto Ramírez, el 16 de marzo.
Con motivo de la exposición, el Ateneo editó un pequeño folleto -cuatro páginas además de cubierta y contracubierta de 12 por 16,5 centímetros- en el que el escritor palentino Teófilo Ortega analizó la pintura de Bellver Delmás y se enumeran las 26 obras que se mostraron: 23 retratos -dos de ellos al óleo y el resto eran dibujos-, un autorretrato -no se especifica la técnica-, una copia al óleo de la tabla original de Juan de Juanes ‘Los desposorios místicos de Nuestra Señora de los Desamparados’, que se conserva en el Museo de Valencia (actual Museo de Bellas Artes) y un cuadro titulado ‘Estudio del Antiguo’ -tampoco se señala la técnica-. Curiosamente, en el folleto aparece el mes de febrero de 1926 como fecha de celebración de la muestra, aunque esta se inauguró el 1 de marzo, hoy hace 100 años.
Los 23 retratos corresponden a figuras destacadas de la vida social y política palentina: Alfonso Alejandro (delineante municipal), Ambrosio Garrachón (periodista), Agustín Mallo (profesor de Física y Química del Instituto Nacional de Segunda Enseñanza, desde septiembre de 1942 lleva el nombre de Jorge Manrique; de aquí se marchó al de Almería como catedrático), César Pérez de Santiago (notario), Rafael Navarro (médico y director del Hospicio, autor, por su condición de secretario de la Comisión de Monumentos, del Catálogo Monumental de la Provincia), César Fernández, Luis Sisternes (ingeniero agrónomo, director de la Estación Enológica y titular del cargo similar a lo que hoy sería jefe provincial de Agricultura), Agustín Tinajas (corredor de Comercio y profesor del Centro San Isidoro), Juan Morán (catedrático de Latín del instituto), Francisco Arcipe, Tomás Caballero, Emilio Pita do Rego (periodista en El Día de Palencia), Victorio León, Jaime Mir (catedrático de matemáticas del instituto), Teófilo Ortega (escritor), Alberto Freixinier, Agustín Blázquez, Ignacio Martínez de Azcoitia (exalcalde de Palencia), Domingo Fernández, Manuel Méndez (pintor) y Joaquín Tarazona (ingeniero). [Las dedicaciones profesionales de los retratados y de Alicia Buil han sido aportadas por el periodista e historiador Julián García Torrellas].
Teófilo Ortega (Palencia, 1905-1965) dedica términos elogiosos a la obra de Bellver, como: “una serie de pequeñas obras maestras”, “auténtico brillo de esta joya estética”, “perfección y academicismo” y “pintor admirado”. La reseña concluye: “Grabemos en nuestra memoria la favorable huella de sus obras y como torpe mano de niño acariciando la inmaculada blancura de un cisne, deslicemos la mirada inexperta por el fecundo remanso de sus lienzos”.

La prensa se hizo eco de la exposición desde varios días antes de abrirse al público. El Dia de Palencia publicó el 22 de febrero un avance en una información sobre la celebración de una junta directiva del Ateneo, anuncio que repite el día 24 aportando algún dato más -habla de que se expondrá un pergamino- y el 27, con un texto en el que se detallan las 26 obras, según el folleto, y señala que la inauguración incluiría una conferencia del presidente del Ateneo, el prestigioso médico oftalmólogo Emilio Díaz-Caneja, con el título ‘El arte de Bellver’.
El mismo periódico, en su edición del 2 de marzo, con un artículo firmado por A. Garrachón [Ambrosio], informó del acto de inauguración, que se desarrolló en unos salones del Casino “rebosantes de distinguidas señoras, bellísimas señoritas y distinguido público” -estilo periodístico de la época-.

En la conferencia, Díaz-Caneja habló de la “sinceridad artística” y la “fidelidad de la traducción de la belleza, especialmente en cuanto se toca en la pintura y en el dibujo al natural, con especialidad del retrato”, y vinculó estas cualidades a los “excelsos artistas” Velázquez, Alberto Durero, Juan de Joanes y Soroya, para terminar citando a José Bellver, que en sus óleos y especialmente en su autorretrato “nos patentiza esa sinceridad artística de los grandes pintores y esa luz precisa y espléndida de su paisano y maestro, el ilustre Soroya”, según resumió el periodista la intervención de Emilio Díaz-Caneja.
El presidente del Ateneo señaló que los retratos expuestos representan la “sinceridad estética, sin importar mucho que parezca que están sin terminar, por cualquier detalle donde se halla ciertamente el estilo y el mérito del pintor y del dibujante”.

Garrachón termina su crónica de la inauguración con una impresión personal, “que es la de todos”: “Estamos frente a un artista consumado y ante unas obras perfectas que proclaman una vez más el talento y la cultura de don José Bellver y Delmás. Mucho mejor en estos tiempos, en que estamos deslumbrados por ‘lo moderno’. “Ante el arte de Bellver se hiere la sensibilidad y no se tortura el cerebro, siendo este su mejor elogio”, concluye el periodista y autor del Himno de Palencia, que es también uno de los retratados en la exposición.
El Día de Palencia publicó el 3 de marzo un comentario de Siro de Gandía en el que destaca que Bellver, en sus retratos, “busca siempre la verdad, y, al hallarla, solo procura dar un reflejo fiel de ella, porque sabe y está seguro de que en su exacta interpretación, y no en caprichosas modalidades, encuentra el artista cuantos elementos precisa para todas las manifestaciones de su arte”. “Por eso”, continua, “Bellver, al recibir en su espíritu la impresión de esa verdad, nos la transmite intensificada por su sensibilidad artística, para darnos la sensación de realidad y de vida, impresionándonos con su belleza, con su arte sincero y pleno de fuerza emocional”, concluye el periodista, conocido en la época por su acusado sentido del humor.
Por su parte, El Diario Palentino también publicó breves anunciando la exposición los días 24, 26 y 27 -en este último se divulgó la relación de obras que se iban a exponer-. La inauguración de la muestra mereció una doble crónica los días 2 y 3 de marzo firmada por J. [José] Alonso de Ojeda, nieto del fundador del periódico y que desde 1921 lo dirigía.

El articulista escribió que en la exposición “nos encontramos retratos de sobria elegancia” y “dibujos de equilibrada espontaneidad”. De los óleos expuestos, dice Alonso de Ojeda que Bellver “no ahoga ese dibujo que acentúa el deseo de claridades finas, de gamas tranquilas que seducen”. “Bellver es un artista sensible y sutil, enemigo de la estridencia, alejado por convencimiento de los trucos efectistas, pero dotado, en cambio, de profunda receptividad emocional”, agrega el cronista de El Diario Palentino.
Respeto a los dibujos del primer director de la Escuela de Arte, escribe que “no tienen secretos, ni la luz le esconde ninguno de sus bellos matices, ni la expresión se le muestra nunca esquiva”. Y añade que es “un dibujante maravilloso que traza las líneas con una seguridad certera y un sentido rotunda y expresivo”. “No hay en él el menor vestigio de preciosismo ni de sutilezas ni de trazos angulosos, sino una concepción y una factura amplia y enérgica”, matiza Alonso de Ojeda. De los dibujos que retratan a los amigos de José Bellver añade que se obtiene la “sensación estética más pura y exacta”.
La exposición tuvo eco también en la tierra natal de Bellver. El periódico Las Provincias, de Valencia, recogía una reseña el 13 de marzo con el epígrafe ‘Valencianos que triunfan’. En ella definía al artista como “nuestro paisano el simpático José Bellver Delmás”, y de su presencia en Palencia escribía el articulista, aunque el texto no está firmado: “Tanto arte, tanta vitalidad, entusiasmo y maestría demostró que hoy es el director de aquella Escuela de Artes y Oficios”.

Esta exposición de 1926 no es la primera que realiza Bellver Delmás en el Casino. El Diario Palentino informa el 25 de abril de 1923 que el director de la Escuela de Artes y Oficios exponía en la institución “una magnífica obra pictórica”, un retrato al óleo de la distinguida señorita Adela Buil Polanco, que se casó con un militar. Según la reseña, la obra “ha sido unánimemente elogiada y recuerda los retratos de las escuelas modernas inglesas, en donde el colorido está supeditado a exquisitas valoraciones de tonos, en las que juegan las gamas más armónicas y ricas de transparencias cromáticas, todo ello sin abandonar el parecido, que es la primera cualidad que ha de tener este género de pintura”.
Homenaje después de la exposición
El 8 de marzo de 1926 se publica en El Día de Palencia una nota titulada ‘Homenaje a José Bellver y Demás’, en la que comunicaba que un grupo de amigos ha organizado un acto de reconocimiento al profesor y artista: “Palencia tiene -y si la antigüedad lo dice el presente lo confirma- por una de sus más desarrolladas virtudes, la de la gratitud; y nosotros, un grupo de amigos y admiradores de José Bellver Delmás, el pintor que nos ha traído, bondadosamente, los primores de su técnica y su originalidad, ante esta demostración de afecto con la ciudad que la exposición de sus obras constituye, abrigamos el propósito de organizar un sencillo homenaje donde, a falta de una solemnidad reñida con el humilde intento, podamos ofrecerle el tributo sincero de buena amistad y agradecimiento”. Lo firmaban, entre otras personas, algunos de los protagonistas de los retratos expuestos.
El homenaje se celebró el 14 de marzo con la presencia del alcalde, Natalio de Fuentes, y del director del Instituto Nacional de Segunda Enseñanza, Severino Rodríguez Salcedo, que fue regidor de la ciudad entre el 29 de marzo de 1927 y el 26 de febrero de 1930. Acudieron al acto más de cincuenta personas, entre los que se encontraban compañeros de la Escuela, que brindaron por “el exquisito arte de Bellver y sus legítimos triunfos”, según recogió la crónica del acto publicada al día siguiente en El Diario Palentino. Uno de los asistentes, Eugenio del Olmo, leyó el poema del palentino Francisco Vighi titulado ‘A Bellver en el almuerzo con el que le festejan los ateneistas palentinos’. Después del banquete de homenaje a Bellver Delmás, los organizadores remitieron una carta al presidente del Casino para agradecerle la cesión de la sala para celebrar la exposición.
En el citado libro de José Luis Sánchez sobre la historia del Ateneo de Palencia, la figura de José Bellver Delmás aparece como uno de los más activos ateneistas. En el cuadro de las Juntas de Secciones figura primero como presidente provisional de la Sección de Bellas Artes en 1924 y en los dos años siguientes, ya como presidente -con el arquitecto municipal Fernando de Unamuno, hijo del escritor Miguel de Unamuno, como vocal-.

Sánchez explica que la dirección de la Escuela de Arte, en relación estrecha con la Sociedad Económica de Amigos del País, que le cede su salón de actos, monta dos ciclos de conferencias en 1923 y 1924, “impulsando sin duda, este tipo de actos, que había decaído y que, desde la nueva fundación del Ateneo a finales de 1924, será relanzado”, escribe Sánchez. En estos ciclos, Bellver Delmás pronunció cuatro charlas: ‘Tiempos prehistóricos de Egipto’ el 3 de mayo de 1923, ‘Escultura y pintura tebana y menfita’ dos días después, Arte caldeo-asirio’ el 15 de diciembre del mismo año y ‘Arquitectura y Escuela Griegas’ el 1 de febrero de 1924, según la relación que aporta el historiador.
La presencia de Bellver en el mundo artístico de la ciudad fue importante. En El Día de Palencia del 10 de enero de 1927 se publica un homenaje al general Alberto Castro Girona. En el comercio de Dámaso Aguado se expusieron las insignias (Cruz, emblema y banda) que por suscripción popular se le regalaría al “bizarro” militar. También se expuso un pergamino dedicado realizado por el profesor.

Asimismo, El Diario Palentino del 6 de junio de 1928 publica que en el comercio El Siglo XX se exponía una “notabilísima obra de arte, consistente en un precioso pergamino estilo intermedio de gótico y renacimiento (isabelino), sostenido en precioso armazón de metalistería artística”. La obra fue creada por Bellver y por el maestro de Metalistería de la Escuela de Arte, Fausto Ramírez Mercado.
La Biblioteca Nacional de España tiene registrado en su catálogo un ‘Curso Práctico de dibujo ornamental’ (Editorial América, 1942) y ‘Dibujo de figura [cabezas], editado por Cosmos en 1964 que consta de 24 láminas sueltas.
José Bellver gana en 1931 junto a Manuel Diago y Benlloch el concurso de carteles de las fiestas de Valencia, las populares fallas, con un trabajo que se presentó con el título ‘L’hora de la crema’.
La noche del 11 de enero de 1932 Bellver y Fernando Lluch Ferrando impartieron una conferencia ante el micrófono, con motivo de la inauguración de la sección, radiada, de ‘cante flamenco’ de Unión Radio Valencia, texto publicado en 2003 por Maxtor.

Bellver Delmás terminó su carrera docente en la Escuela de Artes y Oficios de Valencia, donde se jubiló en 1965. Falleció con 74 años en 1970. En su ciudad natal desarrolló una ingente obra como muralista, según reseña Roberto Gómez Rodríguez en su estudio sobre la restauración del mural ‘La última cena’, que se encuentra en el colegio de las Madres Escolapias.











