Tras dejar reposar la historia en el cajón durante un tiempo, una práctica habitual en su proceso creativo, la escritora Ana Blanco regresa en 2025 al panorama literario con Cuando huir fue de valientes. Han pasado tres años desde su anterior publicación, y en esta ocasión, la autora retoma el hilo de El baile de posguerra para seguir profundizando en las heridas, la supervivencia y la memoria de una España marcada por la dictadura.
El origen de esta nueva obra germinó, en parte, durante una visita a Ribadavia, en Ourense, donde Blanco quedó fascinada por la historia de unas hermanas que ayudaron a decenas de judíos a cruzar la frontera en la Segunda Guerra Mundial.
Esta inspiración la llevó a sumergirse en la época de la posguerra española, ambientando su narración en una localización genérica que bien podría haber sucedido en cualquier zona rural de España. “Porque, desgraciadamente, historias como la que cuenta el libro sucedieron en muchos lugares”, relata.
En la primera novela de Ana Blanco, Baile de posguerra, era un abuelo con alzhéimer el que narraba la historia a su nieta, tratando de preservar los últimos ecos de su memoria. Un paralelismo con la realidad de la sociedad actual, que sufre “alzhéimer social” a ojos de la autora en todo lo relacionado con la Guerra Civil y la dictadura de Franco.
“No huían porque fueran unos cobardes, sino que los que cobardes eran los que los perseguían”, defiende. Y en honor a esos valientes centra esta segunda novela, que nace de las tramas que dejó abierta la primera, pero que no tiene vocación de convertirse en trilogía.
Un posicionamiento frente al olvido
Frente a la historia oficial de fechas y grandes batallas, la escritora reivindica la vida de la gente de a pie y sus sentimientos. En esta novela, Blanco pone el foco en una realidad que siempre le ha impactado: la de los «topos», aquellas personas que tuvieron que vivir escondidas durante años en zulos y desvanes, llegando al extremo de que algunos salieron de sus escondites sin saber que la dictadura ya había terminado.
El propio título de la novela es una declaración de intenciones. Como explica la autora. La escritora, que concibe su libro como un homenaje a una generación increíble que soportó situaciones inimaginables en la actualidad, tiene claro que en historias así es imposible ser imparcial. Para Blanco, incluso «mirar a otro lado es una forma de posicionarse».
Un evento que fusiona literatura, pintura y música
La presentación oficial de Cuando huir fue de valientes no será un acto literario convencional, sino una verdadera celebración multidisciplinar. El evento tendrá lugar el próximo 13 de marzo a las 19:00 horas en el Salón de Actos de la Biblioteca Pública de Palencia.
Apostando por una manera muy «viva» de teatralizar la literatura, la cita será introducida por Vanessa León y contará con la música y lectura poética del dúo Binomio Nómada. Además, la artista Inés Martínez pintará un cuadro en directo durante el transcurso de la presentación, obra que posteriormente será sorteada entre los asistentes junto con ejemplares del libro.
Mientras saborea el lanzamiento de este nuevo proyecto rodeada de amigos, Ana Blanco, que también es una activa participante en encuentros de escritura creativa como los de «Esprosados», confiesa que de momento ha puesto en pausa la creación de nuevas novelas. Aunque tiene dos manuscritos largos empezados, actualmente prefiere centrarse en la poesía y el relato corto, compartiendo píldoras literarias en sus redes sociales para mantener viva, día a día, su saludable rutina de escribir.





