Nacida en Lima en 1968, Patricia Paz reside en Palencia desde hace 33 años, en la actualidad en Villamartín de Campos. Desde esta pequeña localidad ha fraguado su vocación pictórica, primero con un amplio proceso formativo, especialmente con el pintor Javier de Prado como maestro, y después como artista. Los 33 cuadros expuestos en el Casino de Palencia constituyen una muestra de su trabajo, marcado por una potente pincelada y un colorido fruto del crisol que emplea en su paleta, según titula Paz la exposición.
Patricia Paz es una pintora multitemática. En sus lienzos se observan, entre otros motivos, paisajes, marinas, flores, caballos, un edificio románico, una menina y figuras, algunas de ellas recordando su origen andino. Esta diversidad parte de la voluntad de la pintora de extender el contenido de sus obras, fruto de esa amplia formación que la caracteriza. Incluso hay guiños a Sorolla en sus numerosos cuadros de playas.
En algunas de estas marinas, la pintora refuerza la técnica del óleo con arena, aunque la mayoría de las obras basculan entre el óleo y el acrílico. Con estos recursos, Paz trabaja una pincelada potente, abierta y suelta, que acerca estas obras a un estilo entre impresionista y expresionista, y de bella factura.
Una de las claves de la producción de Patricia Paz es el color –‘Crisol de colores’ se titula la exposición-, un colorido rico en tonos y en matices, un colorido cargado de pasión, pasión por la pintura, pasión por el color, pasión por la materia, pasión por la experiencia de pintar.
Si las figuras humanas se representan en clave expresionista, los tres cuadros de caballos constatan el conocimiento de la anatomía ecuestre y sus virtudes en el retrato. Los equinos aparecen en movimiento, con toda la fuerza del galope, las protectoras crines al pairo del viento y la potencia de su cuerpo en un escenario indefinido. En ‘Hermes’, el corcel corre con su potente color marrón y un fondo nebuloso; ‘Poderoso’ avanza entre grises y tímidos ocres y en ‘Persiguiendo el horizonte’ -la única obra ecuestre con jinete- trota en un idílico paisaje aparentemente marino.
‘Camino al atardecer’ es uno de los cuadros de cariz impresionista más logrados con esa aún potente luz que destella el sol en proceso de caída con tonos naranjas y que irradia sobre el campo de cereal en un ambiente cercano ya a la noche. ‘Mirada de pintora’ es un homenaje a Juan Manuel Díaz-Caneja en el que una mujer de espaldas -tema recurrente en el arte- contempla un cuadro claramente canejiano, una muestra de la admiración que siente por el pintor palentino.
Patricia Paz es una pintora pasional, y pasión pone en sus cuadros a través de la pincelada y el color, un color que brilla en cada obra, con una especial incidencia en las marinas y en las flores.
LA EXPOSICIÓN
- Pintora Patricia Paz.
- Título Crisol de colores.
- Sala Casino de Palencia.
- Fecha Hasta el 19 de abril
- Horario De lunes a viernes: de 19:00 a 21:00; sábados, domingos y festivos: de 12:00 a 14:00.


















