J.G.P. / ICAL
La Procesión de la Soledad de la Virgen se erigió como el acto central del Sábado Santo en Palencia, donde se congregaron fieles y cofradías en una de las manifestaciones más singulares de la Semana Santa palentina. Organizada por la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, la cita volvió a rendir homenaje a la Virgen a través de una tradición que hunde sus raíces en el acompañamiento de las mujeres palentinas en esta jornada de recogimiento.
El desfile, que integró distintas advocaciones marianas de las cofradías penitenciales de la ciudad, destacó por su carácter único en España al celebrarse en Sábado Santo y reunir múltiples imágenes en una sola procesión. Entre ellas, sobresalieron tallas de gran valor devocional como Nuestra Señora de la Vera Cruz, la Virgen de los Siete Dolores o Nuestra Señora de la Soledad, una de las más emblemáticas de la capital.
Como novedad, este año se incorporó la Cofradía del Bendito Cristo de la Salud y la Virgen de la Soledad de Calzada de los Molinos y reforzó el carácter participativo del evento. Además, la imagen titular fue portada a hombros y contó con acompañamiento musical de banda de cornetas y tambores, aportando mayor solemnidad al recorrido.
La procesión también volvió a contar con la participación de cofradías de localidades como Astudillo, Baltanás, Paredes de Nava y Calzada de los Molinos, en un gesto que simboliza la unión entre la capital y la provincia. El acto central tuvo lugar en la plaza de la Inmaculada, donde el encendido del Cirio Pascual marcó el inicio de la Vigilia Pascual.
La jornada contó asimismo con la presencia de la vicepresidenta y consejera en funciones de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, además de otras personalidades de la capital y la provincia, lo que evidenció el respaldo a una celebración que combina tradición, devoción y valor cultural dentro de la Semana Santa de Palencia.












