El VI Festival Internacional de Fotografía de Castilla y León ha incluido en las dos salas de la Fundación Juan Manuel Díaz-Caneja dos exposiciones completamente diferentes. Mientras que en la sala 2 se muestra la obra de Eduardo Marco Miranda, fruto de un proceso de investigación sobre las montañas, en la número 1 se puede contemplar la fotografía documental de Lourdes Grobet sobre un centro de creación teatral de México.
Marco Miranda (Huesca, 1977), fotógrafo y doctor en Bellas Artes, ha llevado a cabo en los últimos años un proyecto de investigación en torno a las montañas con el objetivo no solo se estudiar las posibilidades creativas y plásticas de estos paisajes sino también con la pretensión de crear un archivo documental que sirva de testimonio del estado de los promontorios y sus aledaños, que él conoce muy bien.
La montaña es un espacio natural que no ha recibido más intervención humana que la de trabajar por su conservación. Muchos de estos territorios son zonas protegidas por instrumentos legales, como los parques naturales. El fotógrafo oscense retrata una montaña limpia, accesible, árida y muy sugestiva, que combina neveros con zonas rocosas y acuíferos (los ibones), y cuyas cumbres apuntan a un cielo entre nuboso y despejado. Son el Ibón de Coronas, en el Macizo de la Madaleta; los parques de Anayet–Partacúa y Ordesa, todos estos en los pirineos aragoneses, y el Macizo del Vignemale, en el pirineo francés, aunque también es accesible desde el español. De este último espacio se expone una colección de 526 imágenes de pequeño tamaño, fechadas en 2020 y unidas por el título ‘Paisaje y archivo’, que muestran toda su riqueza plástica, espacial y volumétrica.
La montaña no solo es un espectáculo visual, también es sonoro, y Eduardo Marco ha recogido sus sonidos en una instalación bicanal titulada ‘Contemplación latente’, fechada en 2002. El sonido del viento, de los pájaros, del agua… Todo ello fluye en un montaje que destripa el espíritu de las montañas, a la vez que las imágenes evolucionan según los dictados del clima.
Marco Miranda ha recogido, asimismo, imágenes de un proyecto de monitorización de polvo sahariano en la atmósfera en la península ibérica y en las Islas Baleares durante los últimos 10.000 años, que se desarrolla en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido a cargo del investigador Jorge Pey, del Instituto Pirenaico de Ecología. Estas imágenes reflejan cómo la actividad atmosférica, la intervención humana y la ciencia se encuentran estrechamente relacionados para comprender y también admirar los paisajes de la cordillera.
La montaña, para Eduardo Marco, es paisaje, es poesía, es arte, es volumen, es investigación, es, en definitiva, un territorio que no puede obviar en sus procesos fotográficos.
Por otra parte, en la sala superior de la Fundación Díaz-Caneja se muestra la producción de Lourdes Grobet (Ciudad de México, 1940-2022) sobre el Laboratorio de Teatro Campesino e Indígena de México, institución creada y dirigida por la dramaturga María Alicia Martínez Medrano (1937-2018). Durante más de 30 años, la fotógrafa convivió con la compañía en sus ensayos y actuaciones por México, Estados Unidos y España. Fruto de este seguimiento es una colección de veinticinco mil imágenes que han dado lugar a exposiciones, como la que se puede contemplar en Palencia, y un libro.
El Laboratorio tiene como principales valores ser autogestionado, dirigido a capas sociales étnicas y marginales y la difusión del teatro en su más amplio significado. La muestra recoge fotografías de montajes como ‘El Evangelio según San Mateo’, en versión de la directora; ‘Bodas de Sangre’, de Federico García Lorca; ‘La tragedia del jaguar’, de Auldárico Hernández y Eutimio Hernández; ‘Romeo y Julieta’, en versión oxoloteca; y ‘Aruy’, de Sabina Berman, sin olvidar el método Stanislavski y obras escritas por María Alicia Martínez.
Lourdes Grobet centra sus imágenes en el mundo actoral, en los gestos, los movimientos, el vestuario, el maquillaje. No hay teatro sin actores. Los intérpretes forman la materia prima de sus fotografías. Los observa, los analiza y los retrata, ya sea de forma colectiva o individual. El trabajo de Grobet constituye un monumental archivo documental sobre una actividad, el teatro; un escenario geográfico, el sureste mexicano, y una comunidad humana entregada a las propuestas de la fundadora del Laboratorio.
LAS EXPOSICIONES
Fotógrafo Eduardo Marco Miranda
Título La montaña como posibilidad.
Fotógrafa Lourdes Grobet
Título El laboratorio de Teatro Campesino e Indígena.
Festival Internacional de Fotografía de Castilla y León
Sala Fundación Juan Manuel Díaz-Caneja (calle Lope de Vega, 2)
Fecha Hasta el 24 de mayo
Horario De martes a viernes: de 9:30 a 14:00 y de 18:00 a 21:30; sábado: de 12:00 a 14:00 y de 19:00 a 21:30; domingos y festivos: de 12:00 a 14:00.




























