Tres personas han resultado afectadas por una intoxicación por gas pimienta registrada este miércoles 13 de mayo a las 22:17 horas, en un establecimiento de la avenida República Argentina de la capital palentina, según ha informado el Servicio de Emergencias Castilla y León 1-1-2.
La sala de operaciones del 1-1-2 recibió una llamada en la que se alertaba de que varias personas habían comenzado a encontrarse indispuestas en el local, sin que se conociera en ese momento si podría tratarse de algún tipo de intoxicación.
El centro de emergencias dio aviso a la Policía Local de Palencia, al Cuerpo Nacional de Policía, a los Bomberos de Palencia, a Emergencias Sanitarias-Sacyl y a las empresas suministradoras de gas. Ya en el lugar, los servicios de emergencia confirmaron que la intoxicación había sido provocada por gas pimienta.
El personal sanitario atendió finalmente a tres personas: una mujer de unos 20 años y un varón de unos 30, trasladados en ambulancia de soporte vital básico al Complejo Asistencial de Palencia, y una mujer de unos 45 años, evacuada en UVI móvil al mismo centro hospitalario.
El gas pimienta, un irritante permitido como elemento de legítima defensa
El spray de pimienta es un dispositivo de defensa personal concebido para incapacitar de forma temporal a un posible atacante. Su composición principal incluye oleorresina de capsicum, un compuesto derivado de los pimientos picantes que provoca una intensa irritación en los ojos, la piel y las vías respiratorias. Entre sus efectos más habituales figuran el ardor, la dificultad para respirar y la visión borrosa, lo que permite ganar tiempo para escapar de una situación de peligro.
La normativa española, a través del Real Decreto 137/1993 por el que se aprueba el Reglamento de Armas, permite la adquisición y utilización de sprays de pimienta a mayores de 18 años como elemento disuasorio y de legítima defensa. Los menores de edad no pueden comprar ni utilizar este tipo de dispositivos.
Además, los sprays deben estar homologados por el Ministerio de Sanidad, que mantiene un listado oficial de los productos autorizados en España. Su comercialización únicamente puede realizarse en armerías, por lo que no se consideran legales aquellos adquiridos por Internet o en establecimientos no autorizados, ni los que no figuren en el listado oficial.
La legislación establece también que su uso debe limitarse a situaciones de legítima defensa y con la finalidad de disuadir a un atacante. No está permitido el uso indiscriminado de estos dispositivos ni su utilización en manifestaciones o en lugares con aglomeraciones de personas.





