Los Nazarenos cierran en la capilla el ciclo de conferencias organizado con motivo del camino preparatorio a la Coronación Canónica de la Amargura
El abogado, escritor y cofrade sevillano, Eduardo del Rey, destacó que la Realeza de María se enmarca en dos pilares fundamentales centrados en su figura como madre del Rey, de Jesús Nazareno, así como por su asociación en la obra redentora de Cristo al pie de la Cruz. Todo ello quedó patente en la Encíclica ‘Ad Caeli Reginam’ del papa Pío XII sobre la realeza de la santísima Virgen María, el 11 de octubre de 1954.
Así lo trasladó Del Rey durante esta tarde en la tercera y última de las ponencias del ciclo de conferencias organizadas por los Nazarenos de Palencia con motivo de la Coronación Canónica de Nuestra Madre la Virgen de la Amargura, que tendrá su momento culmen el próximo 8 de diciembre.

El ponente dejó claro que María fue una «persona real de carne y hueso» y un ser humano «normal y con los mismos problemas y dificultades que todos nosotros, pero escogida por Dios y con la condición de ser Inmaculada al estar llena de gracia», apuntó.
La Virgen ha sufrido «todo lo que nosotros podemos sufrir, por eso es tan importante vivir la devoción a María desde la verdad para cumplir el proyecto de Dios», afirmó para incidir en que fue la madre que, «sin comprender nada, siguió adelante viendo el calvario y el sufrimiento de su hijo», al mantener la confianza en la promesa de Dios, dijo.
Del Rey subrayó en su intervención que la Virgen asume «su dolor y Amargura y lo acepta con valentía a los pies de la Cruz», quién remarcó que esa mujer es la Virgen a la que los Nazarenos «van a coronar canónicamente», apostilló.
El ponente ha desempeñado varios puestos en el Consejo General de Hermandades y Cofradías y en la Junta de Gobierno de la Hermandad del Silencio (con vínculos con la nazarena palentina), por lo que tuvo un mensaje especial hacia la Cofradía palentina. Así, relató que los Nazarenos «tenemos un privilegio», ya que Jesús era el hijo de Dios, pero los vecinos le reconocían como El Nazareno. «Nosotros seguimos y rezamos a la primera denominación que los coetáneos utilizaban. Somos los Nazarenos y formamos parte de lo más profundo. Y a Palencia y a Sevilla nos une como nazarenos», aseveró.





