El Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) ha publicado el informe favorable de impacto ambiental del esperado polígono industrial ‘La Gijona’, en Villamuriel de Cerrato. Aunque este trámite pueda parecer un paso burocrático más, supone la luz verde definitiva para que Palencia vea nacer uno de los proyectos empresariales y logísticos más ambiciosos de los últimos años.
Un proyecto promovido por la sociedad pública Somacyl cuya adjudicación ha recaído en la empresa palentina Hormigones Sierra, tras imponerse a otros trece competidores con una oferta económica de casi 16 millones de euros (IVA incluido). Los trabajos tienen un plazo de ejecución estimado de 20 meses.
Unas 145 hectáreas en forma de «L»
El nuevo polígono abarcará una inmensa superficie de unas 145 hectáreas que se extenderán dibujando una característica forma de «L» invertida. Una vez completada la urbanización, Palencia ganará más de 1,14 millones de metros cuadrados de nuevo suelo industrial neto, con una edificabilidad que superará los 718.000 metros cuadrados para albergar desde pymes hasta instalaciones de gran volumen.
Si algo hace especial a este polígono es su localización, pensada para potenciar la logística y la intermodalidad. Los terrenos se despliegan paralelos a la vía del tren y al decisivo nudo de autovías que forman la A-67 y la P-11, situándose colindantes a la emblemática factoría de automóviles Renault. Esta posición de privilegio no solo facilitará el transporte rápido por carretera, sino que abre la puerta al ansiado transporte combinado de mercancías aprovechando la red ferroviaria.
Conexiones fluidas y seguras
Para evitar cuellos de botella y garantizar un flujo ágil de camiones y turismos, el diseño contempla una red viaria interior completamente nueva, articulada mediante calles principales y secundarias. El acceso al recinto se resolverá de forma eficiente gracias a la construcción de dos nuevas glorietas que conectarán el complejo tanto con la autovía A-67 como con la carretera provincial PP-4105 y las actuales instalaciones de Renault.
El proyecto de urbanización incluye el despliegue de una red de telecomunicaciones preparada para ofrecer conexión de fibra óptica y tecnología 5G a todas las parcelas empresariales. A esto se sumará una red de iluminación eficiente compuesta por 254 puntos de luz LED, equipados con modernos sistemas de telegestión remota para adaptar el consumo a las condiciones ambientales en tiempo real.

Gestión del agua y sostenibilidad
El respeto al entorno también ha marcado el diseño de las infraestructuras subterráneas. El complejo contará con una red separativa, es decir, tuberías completamente independientes para las aguas fecales y para las pluviales. Además, para evitar problemas en episodios de fuertes lluvias, las aguas de escorrentía irán a parar a dos grandes balsas de retención previas a su vertido. Para dar un servicio integral y autónomo, está prevista la construcción de una nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) y una nueva Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP).
Lejos del concepto de polígonos grises, el diseño reserva un importante porcentaje del terreno para zonas verdes, que se intercalarán en las áreas de aparcamiento y las parcelas de equipamiento público. Precisamente, se habilitará un gran aparcamiento seguro y específico para camiones, además de múltiples plazas en batería para vehículos ligeros a lo largo de las grandes avenidas del recinto.
Suelo industrial a mitad de precio
Más allá del atractivo de sus infraestructuras, el gran reclamo de ‘La Gijona’ será su competitividad económica. Gracias a un Plan Especial impulsado por la administración regional, y al tratarse de una promoción pública sin fines especulativos, las parcelas podrán salir a la venta con una reducción de precio del 50 % respecto a las tarifas habituales. Este factor pretende ser un poderoso imán para grandes logísticas, empresas manufactureras e incluso proyectos punteros de energías renovables, como el hidrógeno verde.
La inminente puesta en marcha de estas obras, que movilizarán más de 105.000 metros cúbicos de tierras y requerirán 36.000 toneladas de asfalto, marca un hito económico integrado en el ambicioso Programa de Suelo Industrial de Castilla y León, que dota a Villamuriel y el sur de la provincia de una competitiva infraestructura de vanguardia.





