Por un lado se creará un nuevo acceso desde la avenida de Burgos y por otro se reurbanizará hasta Peña Aguilón
La zona de la avenida de Villano de Aguilar de Campoo, que une el centro del municipio con, por ejemplo, el polígono del mismo nombre o las zonas deportivas, cambiará radicalmente en los próximos meses de la mano de una inversión que, sólo en dos contratos, se elevará hasta los 1,4 millones de euros de forma conjunta.
Dos proyectos vinculados al Plan de Actuación Integrado (PAI) del municipio, cofinanciado por los fondos europeos, el Gobierno de España, la Diputación de Palencia y el propio Ayuntamiento de Aguilar de Campoo.
Las dos actuaciones que se realizarán con estos 1,4 millones son, por un lado, la creación de una nueva conexión directa entre las avenidas de Santander y Burgos con la de Villallano y la urbanización de esta avenida desde el enlace con el nuevo vial y hasta aproximadamente la Peña Aguilón, y la confluencia con el camino del Molino Turruntero y el enlace con la N-611 y PP-6201, a través de una nueva glorieta.
Según explica en proyecto, redactado por la palentina Zenit, «esta actuación tiene como finalidad dotar al municipio de un nuevo eje viario que mejore la conectividad del sector este del núcleo urbano, especialmente en relación con los desarrollos residenciales previstos en el sector SUR-03 y la futura zona residencial Las Claras, y contribuya a descongestionar la Avenida de la Constitución, actualmente sometida a una elevada intensidad de tráfico».
El nuevo viario sigue la traza que ya algunos usuarios realizan por terrenos de tierra entre las viviendas y los dominios de Venta Varona, e incluye tanto la calzada como ejecución de «redes de servicios, drenaje, alumbrado público, señalización y demás elementos necesarios para su correcta ejecución y puesta en servicio».
La zona en la que se actuará «se encuentra sin urbanizar, presentando el aspecto de una franja de terreno libre y utilizada como aparcamiento para los vecinos».
Aparcamiento que, en esencia, no se perderá porque en la franja de casi 20 metros que tendrá el vial a crear habrá sitio para aparcamientos en batería, en el lado de las viviendas, de las que se separará con una acera; una calzada con dos carriles y doble sentido de circulación, un carril bici y otra acera.

Se aprovechará la obra para modificar los colectores de aguas, así como el cambio de tuberías de fibrocemento por otras de PVC en el ámbito de actuación de la obra.
El nuevo vial se plantea como parte de un nuevo sistema viario que conecta con «otras actuaciones vinculadas, como la ampliación de la avenida Villallano, la construcción de nuevos puentes sobre el río Pisuerga y el Molino Turruntero, así como futuras intervenciones de urbanización residencial e industrial previstas en el planeamiento municipal».
Esta actuación tendrá un presupuesto máximo de 621.000 euros.
Urbanización del resto.
La otra mitad de la actuación pretende llevar la misma imagen que se proyecte en esa zona inicial, y tratará de mejorar la capacidad y funcionalidad de la Avenida de Villallano como eje viario principal de acceso y distribución, reforzando su papel dentro del sistema de movilidad municipal y facilitando una circulación más segura y ordenada tanto para el tráfico rodado como para los desplazamientos peatonales y ciclistas. Asimismo, la ampliación proyectada permitirá acompañar el desarrollo urbanístico previsto en el entorno, dotando a la vía de una sección adaptada a las necesidades actuales y futuras del municipio.
Se trata de la principal vía de salida hacia el sur del municipio y acceso prioritario a la zona industrial, pro lo que soporta un elevado volumen de tráfico, con vehículos pesados con carriles de apenas 3 metros de anchura y aceras de 1,8m.
Las dos actuaciones pretenden tener sentido de continuidad, por lo que en la conexión con el nuevo viario y durante 280 metros se implanta una sección tipo de 19,50 m de anchura total, idéntica a la ya ejecutada en el tramo anterior.
En el arranque de este tramo se proyecta el cruce del Carril Bici de un lado al otro, mediante una transición diseñada para garantizar seguridad y continuidad del itinerario ciclista. A partir de ese punto, el carril bici discurre por la margen derecha de la avenida hasta el final del ámbito de actuación, desembocando en el entorno del puente existente sobre el Cuérnago.
En este, los aparcamientos se ubicarán en la zona contraria a las viviendas, y más allá de ellos, un alineamiento de árboles frutales.

Un segundo tramo, de unos 80 metros, desde la calle Peña Aguilón a la futura rotonda mantiene la continuidad geométrica en la margen derecha, conservando la misma configuración que en el tramo anterior.
En la margen izquierda se proyecta una acera de trazado variable, diseñada para conectar peatonalmente la calle Peña Aguilón con el paso de peatones que permitirá el acceso seguro hacia la zona del Molino Turruntero.
Puesto que en esa zona, hay carriles de circulación sobredimensionados (accesos, salidas, incoporaciones…) esa superficie será demolida y reordenada, recuperándola para su integración en el diseño urbano. El espacio liberado se destinará a actuaciones paisajísticas y de integración ambiental.
El último tramo consiste en la construcción de una glorieta para reordenar las conexiones con la N-611, la PP-6201 (carretera de Villallano), los accesos al Molino Turruntero. «La glorieta actuará como elemento de transición entre el ámbito urbano de la avenida y la red viaria interurbana, mejorando la legibilidad del cruce y reduciendo los conflictos de trayectorias», defiende el proyecto de Zenit.

La actuación proyectada tiene en cuenta la previsión municipal de construir un nuevo puente paralelo al actual del Molino Turruntero, destinado al tráfico rodado, manteniendo el actual puente para uso peatonal y ciclista, por lo que la glorieta tendrá que estructurarse de forma que sea compatible con dicho escenario.
Dentro de toda la obra, igualmente se renovarán los servicios de abastecimiento, aguas pluviales e iluminación entre otros. Todo por un ponto de máximo de 769.00 euros.


