El escritor y periodista palentino Fernando Pastor Valdeolmillos ha publicado el segundo volumen de Cerrato Insólito. Anecdotario de su paisanaje (Aruz Ediciones), un libro dedicado al pasado de la comarca cerrateña a partir de la memoria oral de sus habitantes. La obra es una mirada al Cerrato a través de hechos, costumbres, celebraciones, oficios y personajes que reflejan la forma de vivir y de sentir en tiempos anteriores.
Este segundo volumen cuenta con más de 300 fotografías, casi la mitad de ellas históricas. ¿Se ha centrado más en las personas?
No he pretendido que sea distinto al primero en cuanto a la estructura. Lo que sí he buscado es contar historias uniendo capítulos, unir temáticas. He ido mezclando temas: oficios, personajes… Ese anecdotario de personajes es, al final, lo que conforma el paisaje. Por eso hablo de «paisanaje».
Su trabajo se basa en la observación y en recorrer los pueblos desde hace muchísimos años. ¿Cómo comenzó?
La idea me la dieron en agosto de 2008. Me lo estuve pensando, tanteando y hablando con gente a ver si ese pozo tenía agua. Empecé el trabajo de campo en 2009. La primera intención era hacer un libro, pero como vi que estaba recopilando muchísimas cosas y que iba a tardar, surgió la ocasión de ir publicándolo poco a poco en el periódico.
Ese paso por la prensa le dio una gran difusión a su trabajo
Supuso un antes y un después. Hasta entonces no me conocía nadie; iba a los pueblos grabadora en mano y no era más que un intruso. Eso impone distancia y suscita dudas o recelo. Al empezar a publicarse en prensa, pasamos a todo lo contrario: inspiraba confianza y suponía que me empezaran a llamar a mí. Me decían: «Oye, que tengo una historia bonita, pásate por mi pueblo».
En esas visitas, y sin ser una guía turística o patrimonial, ¿qué tipo de anécdotas o historias buscaba?
Cuando no había nada concreto que preguntar, intentaba darles pie: oficios antiguos, cómo eran las bodas, cómo eran los entierros, cómo se jugaba al fútbol en las eras… Yo les decía que buscaba cualquier cosa que pudiera resultar curiosa, me daba igual que fuera de antes de ayer o del siglo pasado. Las bodas, por ejemplo, era un tema muy recurrente. Lo recogimos en el primer libro y fue el capítulo que más éxito tuvo, porque muchos se vieron reflejados al ver historias o fotos de sus abuelos. Son actividades cotidianas que cambian muchísimo en el tiempo.
Realmente retrata un cambio de sociedad
Ahí es donde más se ve el choque con la actualidad. Ahora te das cuenta de cómo eran las costumbres antes. En este segundo volumen, por ejemplo, profundizo en los personajes y tenía la deuda de hablar de los animales, porque en el campo se vivía con ellos y es una gran fuente de vivencias.
Se dice mucho que en Palencia tenemos cierto complejo de inferioridad, que nos cuesta sacar pecho. ¿Cree que este trabajo ayuda?
Es obvio que los palentinos tenemos el concepto de provincia pequeña, y entonces creemos que nuestra vida es pequeña, que nuestras anécdotas son pequeñas y que nuestras vivencias valen poco en relación con otras. Hay muchos autores que han trabajado sobre el Cerrato, como Gonzalo Alcalde, que hizo una gran recopilación y es una referencia. Yo no soy ni el primero ni el mejor, pero si mi trabajo contribuye a que el Cerrato se vea más y saque pecho, pues ojalá.
Sabemos que ya planea el tercer volumen…
A partir de septiembre empezaré a trabajar en el volumen tres, seleccionando documentación de las grabaciones y artículos que aún no se han publicado. Ha sido una sorpresa la repercusión de estos libros. Cuando empecé jamás pensé que generaría este interés. Ahora, además, cuento con el respaldo de la editorial Aruz, que es un sello de calidad. Y me centraré en presentarlo allá donde me lo pidan.
PRESENTACIONES DEL LIBRO EN AGOSTO:
- Día 2: Alba de Cerrato, 20:00 h.
- Día 4: Palenzuela, 19:30 h.
- Día 5: Hérmedes de Cerrato, 20:00 h.
- Día 8: Antigüedad, horario de tarde
- Día 11: Población de Cerrato, 19:00 h.
- Día 18: Hornillos de Cerrato, 19:30 h.





