Las organizaciones profesionales agrarias de Castilla y León, Asaja, Alianza UPA-COAG y UCCL, celebrarán mañana su cuarta protesta en unidad de acción en defensa de la agricultura cerealista. Estas organizaciones se concentrarán frente a la sede de la Presidencia de la Junta, coincidiendo con la celebración del Consejo de Gobierno, para exigir ayudas urgentes para el sector.
Una actividad que consideran una “motor fundamental” en España, y que “acumula pérdidas desde hace varias campañas, por una falta de rentabilidad sostenida a la que se suman, como en esta cosecha, los malos resultados productivos”.
En la concentración de mañana, el foco principal se pondrá sobre la Junta de Castilla y León, que hasta el momento “no ha adoptado ni una sola medida de apoyo para el campo”. Las opas piden ayudas directas en una cuantía similar a las concedidas desde el ministerio, para paliar mínimamente las pérdidas de cerca de 300 millones de euros soportadas por los agricultores de la Comunidad autónoma esta campaña, marcada por los altos costes de producción (gasóleo, fertilizantes, semillas…) y la baja cosecha, con el cereal cotizando a precios mínimos, informa Ical.
“Sin el apoyo directo de las administraciones muchas explotaciones serán inviables y no podrán afrontar la próxima sementera, a la vuelta de la esquina. Se trata, pues, de un momento clave para contar con un salvavidas que permita sostener al sector cerealista”, indicaron.
En este contexto, las opas piden a todas las cooperativas y empresas relacionadas (almacenes de cereal y pienso, abonos, semillas, regantes, talleres, concesionarios y suministros, etc.), con relación directa con el sector, que también cierren sus puertas mañana para sumarse a este acto reivindicativo para exigir “una respuesta acorde con el peso estratégico que el cereal tiene en nuestra Comunidad Autónoma”.
“Sin una agricultura fuerte, sin precios rentables y sin un futuro claro para los jóvenes, todo ese entramado de actividades económicas vería comprometido su propio futuro”, resumieron.
Asaja, Alianza UPA-COAG y UCCL defendieron que es “urgente que todas las administraciones responsables -autonómica, nacional y europea- den un vuelco en las políticas que marcan las condiciones actuales de total incertidumbre en las que trabaja el sector cerealista, que está en serio riesgo de desaparición por las nulas garantías de rentabilidad que se repiten año tras año”.
“Sin rentabilidad no hay agricultura posible, y sin agricultura se pierde soberanía alimentaria, actividad económica, vida rural y vertebración y equilibrio territorial”, cerraron.





