Por Fernando Caballero
La artista palentina incluye en una gran exposición un mural basado en el mosaico de tema oceánico de Dueñas
Lejana en el tiempo queda la exposición que Marina Núñez (Palencia, 1966) celebró en la Fundación Juan Manuel Díaz-Caneja en 2010, titulada ‘Cuarta pared’, en la que indagó en la locura desde el punto de vista femenino. Esta muestra en el principal escenario de arte contemporáneo de Palencia vino a reconocer a esta creadora multidisciplinar como una de las importantes artistas nacidas en esta ciudad, cuyo trabajo trasciende los límites geográficos locales, condición que desde entonces ha crecido notablemente.
Marina Núñez regresa a Palencia, en esta ocasión al museo que atesora el rico patrimonio arqueológico provincial, con la exposición ‘Terra ignota’. La elección del escenario de la muestra es doblemente acertada: por un lado, por sumergir las creaciones visuales de la artista entre las cerámicas vacceas, bustos romanos, retablos medievales y cientos de objetos que han permitido conocer el pasado más lejano de la ciudad y de la provincia; por otro, por el diálogo que se establece entre una de las piezas más importantes del museo, el mosaico de tema oceánico procedente de la Villa Possidica de Dueñas, del siglo IV, y un mural realizado expresamente para la exposición que da título a la muestra. Ambas obras se contemplan juntas en la sala inferior del museo bajo el lucernario en el que se han instalado ocho imágenes digitales creadas también por Marina Núñez.
La exposición ofrece una interesante intercomunicación entre el edificio de la Casa del Cordón, obra significativa del estilo brutalista que introdujo en Palencia el arquitecto Luis Arranz -autor, entre otros edificios, de este museo, la Biblioteca Pública y el Archivo Histórico Provincial-, el contenido arqueológico e histórico de la colección que conserva y expone y la sorprendente obra de Marina Núñez, de una creatividad extraordinaria, que se extiende por varias dependencias.
Los contenidos de la sala de exposiciones temporales, en penumbra y con música compuesta expresamente por Luis de la Torre, se abren con ocho esferas de cristal grabadas con láser, peana y base de luz led de quince centímetros de diámetro cada una.
Titulada esta serie ‘Cosmos’ y creada en 2025, en el interior de las esferas se observan rostros humanos fragmentados confeccionados a base de bolitas de distinto tamaño. La exploración de las posibilidades creativas del ser humano ha sido una de las constantes de la obra de Marina Núñez, como se ve también en la última pieza de la sala, un video monocanal de un minuto de duración, titulado ‘Sin piel’ y creado en 2022, en el que un rostro humano se desintegra, se atomiza, se destruye en un proceso gradual que parte del agurramiento de la piel y tiene su efecto explosivo en la aparición desde los ojos, desde la mirada, de miles de átomos que terminan difuminando la figura hasta hacerla desaparecer. Estas dos piezas evidencian la fragilidad del ser humano en su relación con la naturaleza.
La artista multidisciplinar ofrece en el mismo espacio una serie de videos que representan naturalezas muertas, apoyadas musicalmente por composiciones de Luis de la Torre, ejecutadas entre 2021 y este mismo año, piezas estáticas que en su interior eclosionan para generar movimientos fluctuantes en el contexto de un recargamiento cromático, que se nace más evidente en los tres interiores, donde el pavimento y las vidrieras se remiten a ambientes clásicos para encuadrar el motivo central: estructuras futuristas donde prima el círculo. Marina Núñez evoca así un ecosistema de universos interrelacionados.
La figura humana aparece de nuevo en el video titulado ‘Mira fuera y dentro’, creado en 2026 y con una duración de cuatro minutos y diez segundos. Dos potentes ojos se proyectan eclosionando y contrayéndose para simbolizar la doble mirada humana externa e interna, como un observatorio que proyecta la relación del hombre con el universo. Plásticamente, estas dos piezas resultan muy efectistas por las variaciones formales que experimenta, aderezadas por una riqueza cromática muy sutil, con cierta prevalencia de azules y amarillos, para simbolizar, respectivamente, el océano y el sol.
Fuera de la sala de exposiciones del Museo de Palencia se encuentran la gran obra de Marina Núñez creada para este espacio, la que da título a la muestra ‘Terra ignota. Océano y las Nereidas’, un mural que en el suelo ocupa prácticamente la misma superficie que el mosaico romano de tema oceánico. Así, conviven una sugerente manifestación de arte contemporáneo creada este mismo 2026 con el mosaico romano del siglo IV.
Formalmente, la obra de Marina Núñez tiene semejanzas con la procedente de la Villa Possidica de Dueñas. La artista la ha estructurado en 45 baldosas, que son imágenes digitales sobre cerámica de 60 por 60 centímetros cada una, como si fueran teselas, con un perímetro en el que aparece el océano en toda su extensión y fuerza. En algunos planos se observa, bajo el agua o a ras del agua, una especie de muros, remitiendo a los restos de una casa / villa romana. Las baldosas interiores captan la vegetación submarina, ciudades futuristas y rostros de la mitología griega relacionados con Océano, motivo por el cual priman los tonos azules.

‘Terra ignota. Océano y las Nereidas’ se completa con ‘Terra ignota. Hiperion’, formada por ocho imágenes digitales de 145 centímetros de diámetro cada una que se han instalado en el lucernario del Museo, tragaluz que ilumina esta parte del edificio y que incide directamente sobre el mosaico de Dueñas y ahora también sobre el mural de Marina Núñez. Estas esferas constituyen una inmersión en el interior de una potente masa solar dentro de la tierra.
Marina Núñez ha creado una cosmogonía en torno al universo, una cosmogonía en la que el Océano, el agua, ordena la tierra. Ella misma señala esta obra como un homenaje a los exploradores, los que desde un punto de vista científico indagan en el pasado para comprender el presente. El conocimiento del universo y su reflejo como manifestación artística es una de las propuestas de la creadora palentina, que emplea un lenguaje plástico de cierto barroquismo que en alguna obra lleva al horror vacui’
La presencia de Marina Núñez en el museo palentino constituye una magnífica oportunidad de contemplar obras recientes de esta artista con proyección nacional e internacional. Para el director de la Casa del Cordón, Francisco Javier Pérez Rodríguez, la exposición ‘Terra ignota’ “contribuye a consolidar el museo de Palencia como espacio de encuentro entre el patrimonio histórico y la creación contemporánea”. Esta relevancia justifica la decisión de extender la exposición hasta abril del próximo año.
LA EXPOSICIÓN
Artista: Marina Núñez.
Título: Terra ignota.
Sala: Museo de Palencia (plaza del Cordón).
Fecha: Hasta el 4 de abril de 2027.
Horario: De martes a sábado, 10:00 a 14:00 y 16:00 a 19:00; domingos: de 10:00 a 14:00.
Catálogo de la exposición: 8 euros.
Póster de Terra ignota: 5 euros.
Catálogo y póster: 10 euros.



















