Aunque comenzó con una pintura realista, que en algunos momentos alcanzaba el hiperrealismo, Antonio Guzmán Capel combina este último estilo con la abstracción, empleando técnicas mixtas. El artista palentino -nació en 1960 en Tetuán (Marruecos) pero desde el año siguiente reside en Palencia- se ha mantenido fiel a estos dos lenguajes plásticos, como se puede observar en la exposición de su obra abierta en el Ateneo de Palencia durante este mes de octubre.
La muestra se inicia con cuatro pequeñas obras figurativas y realistas -una marina de Celorio (Asturias), ‘Gitano con sus nietos’, un retrato de Rocío y una acuarela de ‘Villa Luz’, en Palencia, una casa diseñada por Jerónimo Arroyo junto a la Fuente de la Salud- para sumergirse en piezas de mayor tamaño que reflejan el quehacer actual de Capel, aunque entre medias ha colgado reminiscencias de su anterior producción: ‘Gitanillas’, de 1976, creada por pequeños planos con tonalidades verdes, y ‘Bermeo, Vizcaya’, de 1980, una marina envuelta en una lograda atmósfera de tonos apagados por la neblina.
Las abstracciones de Capel parten de la técnica mixta, con volúmenes y empleo del papel, pero sobre todo destaca la riqueza cromática que aporta a través de pinceladas potentes y matéricas, con elementos que son habituales en su obra, como los nudos, las pajaritas o los pliegues, como el que titula ‘Naturaleza muerta’ creada con papel que se extiende como un fuelle en forma de abanico, con un tratamiento cromático equilibrado entre el negro del fondo, el gris de la base y el marrón y azul del papel. Capel titula estos cuadros con el genérico ‘Abs’, primeras letras de abstracción. El color adquiere protagonismo por su riqueza o por la prevalencia de uno en concreto en cada cuadro con múltiples tonalidades, ya sea con el rojo o el azul.
La pintura realista, que está más presente en la muestra del Ateneo, mantiene los cánones plásticos que viene cultivando el pintor desde sus inicios: trazo riguroso del dibujo, concreción en el color y una imagen rayana con la realidad de la figura y del objeto que retrata. Capel es un especialista en el retrato humano. Capta la fachada y el interior de los personajes, ya sea posando o en escenas familiares -en esta exposición no hay ninguna, pero las pinta con la naturalidad y elegancia que precisan-.
En esta muestra se puede contemplar la imagen de su hijo Carlos, pintado en 2016, un retrato infantil de profunda mirada y leve sonrisa, y aderezado con una camiseta de vivos colores, además de un brillante fondo creado con discos compactos que mantienen la mirada a todo el cuadro. La figura humana protagonista está presente en ‘Don Quijote’, en el que ha sabido dar personalidad cervantina a un conocido palentino que le ha servido de modelo. El retrato es, por lo demás, completo, con el libro en plena lectura, aunque el personaje mira al espectador, y un candil que aporta la luz que ilumina la camisa blanca y el rostro.
Figura, aunque sin protagonismo, es el homenaje que dedica a Edward Hopper. Una mujer observa sentada desde el interior de la habitación de un hotel -a tenor de la bolsa verde de viaje que aparece a la derecha del cuadro- un paisaje marítimo: el mar, la playa y unos acantilados-. La escena, que armoniza en la sala líneas horizontes, verticales e inclinadas -la figura sobre la silla-, evoca la placidez y la relajación del descanso después de un duro viaje.
Otras obras de cruda realidad, sin margen para el informalismo, es el cuadro de gatos, que combina diversos elementos materiales y cromáticos, como la piedra de la fuente, la vegetación de la planta, la cerámica del tiesto y el pelaje muy logrado de los animales; la naturaleza muerta con objetos frutales y metálicos; y la puerta de Santarés (Portugal), un ejercicio de buen hacer con el dibujo, las líneas, la textura y el minucioso tratamiento cromático del color marrón de la pared y verdoso de la puerta.
En definitiva, una exposición de Capel en estado puro, con sus abstracciones matéricas con técnicas mixtas como refuerzo del óleo y su realismo desnudo. Capel es un pintor de larga trayectoria que ha mantenido una coherencia en su planteamiento general para crear cuadros de gran fuerza plástica.
LA EXPOSICIÓN
Pintor Antonio Guzmán Capel.
Sala Ateneo de Palencia (calle Don Sancho, 3).
Fecha Hasta el 31 de octubre.
Horario De martes a viernes: de 18:00 a 21:00. Sábados: de 12:00 a 14:00.






















