Detalle del estado del asfalto a la salida de Porquera de Santullán. / Fotografía tomada del proyecto redactado por Zenit Ingeniería para la Diputación de Palencia.

Conservación de Viales es la empresa a la que la Diputación de Palencia ha encargado la renovación del asfalto y la ampliación del puente sobre el Rubagón en esta carretera

Ahora que llega el buen tiempo, muchas personas empiezan a preocuparse al mirarse en el espejo y ver cómo la piel de naranja comienza a ganar terreno inexorablemente. Esa misma desazón puede que sintiera la Diputación de Palencia cuando mandó a sus técnicos a observar el estado en el que se encontraba la Carretera que une dos valles en el Montaña Palentina y que sirve para conectar Orbó y Santullán con el entorno de la Cervera de Pisuerga sin tener que pasar por Aguilar de Campoo. En concreto la PP-2123 entre las localidades de Porquera de Santullán y Salinas de Pisuerga.

Deshazón porque comprobaron como, también de forma inexorable por el paso del tiempo, por el asfalto de dicha vía se estaba extendiendo “la piel de cocodrilo”. “Se ha detectado prácticamente en todo el trazado de la carreteara, un deterioro del pavimento asfáltico, que incluye agrietamientos “piel de cocodrilo” y daños superficiales que se traducen en baches y peladuras que producen que el firme sea irregular. Todo esto, supondrá un deterioro cada vez más rápido en el futuro de la capa de rodadura y con ello perjuicios a los usuarios de la vía”, señala el proyecto redactado por la empresa Zenit Ingeniería para la renovación del asfalto a lo largo de los más de 11 kilómetros de esa vía, competencia de la Diputación Provicial de Palencia.

Entorno en el que discurre la carretera en la que se va a actuar. / Fotografía tomada del proyecto redactado por Zenit Ingeniería para la Diputación de Palencia.

Una carretera que se reconoce como “de gran importancia en el entorno, uniendo siete
localidades y siendo la única vía asfaltada de acceso a Santa María de la Nava, Nava de Santullán, Verbios, Bustillo de Santullán y Villanueva de la Torre. A estas localidades se puede acceder por pistas y caminos, resaltando el valor de la carretera PP-2123 por ser la única vía asfaltada de acceso a las citadas localidades. Sin embargo, pese a ser una carretera fundamental para estas localidades, su tráfico rodado se muestra reducido en comparación con otras carreteras del entorno. Esto se debe, tanto por sus necesidades de reparación como la baja densidad de habitantes en los núcleos urbanos”. A esto se une que se trata de una carretera que sirve a muchos turistas para llegar a las zonas en las que se encuentran sus alojamientos rurales.

Renovación del asfalto

Por ello se plantea la renovación del asfalto de la calzada conformada actualmente por riegos asfálticos sobre macadam calizo. “El estado actual del firme es, en general, deficiente, requiriéndose frecuentes actuaciones de bacheo para mantener la superficie
de rodadura en mínimas condiciones de seguridad y comodidad para el tráfico”.

Primero se fresará el actual alfalto (o lo que quede de él) para luego extender en toda la carretera una capa de refuerzo y rodadura de 5,2 centímetros de grosor.

No se plantea, en cambio, la ampliación de la anchura de esta carretera, pese a que su anchura mínima en alguna travesía es de 3,70 metros y la media de la carretera se sitúa ligeramente por encima de los 4 metros, llegando a los 6,80 metros en su zona más ancha.

Ampliación del puente sobre el Rubagón

Donde sí se plantea una ampliación de la calzada es en el puente que salva el río Rubagón en Porquera de Santullán. Tiene un solo vano y su longitud es de 11 m, con una anchura de su tablero de entre 3,80 y 4 metros, y “una distancia mínima entre líneas blancas de 2,60 metros”,  señala el proyecto. Cabe recordar que la anchura máxima de un vehículo es de 2,55 metros, 2,60 sin es un vehículo isotermo, por lo que se revela insuficiente en la actualidad.

Estado en el que se encuentra el puente sobre el Rubagón. / Fotografía tomada del proyecto redactado por Zenit Ingeniería para la Diputación de Palencia.

De ahí que se proyecte casi doblar la anchura de la estructura que pasaría a tener 7 metros de anchura, lo que permitiría establecer “dos carriles de circulación de 3,00 m. de anchura, más un zócalo para el anclaje de la barrera de seguridad metálica de 0.50 m. de anchura en cada borde del nuevo tablero”. Esta ampliación se realizaría sobre la actual estructura, ampliando los voladizos sobre la estructura ya existente.

Esquema de la ampliación del puente sobre el Rubagón donde se aprecia la anchura actual (parte baja) y la futura. / Imagen tomada del proyecto redactado por Zenit Ingeniería para la Diputación de Palencia.

De forma paralela a la renovación del asfalto de estos 11 kilómetros, también se renovará la señalización, tanto la horizontal por razones obvias como la vertical, compuesta por 328 señales tanto de indicación como de información turística.

El plazo de ejecución de esta actuación es de cuatro meses, de los cuales, según el cronograma, dos de ellos se gastarán en la ejecución de la reforma del puente sobre el Rubagón.

La Diputación ha adjudicado esta obra a la empresa Conservación de Viales, por un precio final de 734.975 euros o, lo que es lo mismo, casi 150.000 euros menos de lo que estaba dispuesta a pagar la Diputación por esta obra. En todo caso, la de Conservación de Viales era, en la parte económica la que menor puntuación se llevó, si bien, ganó ampliamente en la parte técnica.

-Publicidad-

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa tu comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí