Las obras, con una duración prevista de cinco meses, permitirán consolidar la estructura y restaurar elementos deteriorados un año después de los desprendimientos registrados en la fachada
Las obras de rehabilitación de la espadaña de la iglesia de Nuestra Señora de la Calle de Palencia comenzaron hoy con el objetivo de garantizar la conservación y seguridad de uno de los elementos más característicos del perfil urbano de la capital. La actuación tendrá una duración aproximada de cinco meses y, en principio, no obligará al cierre del templo al culto, aunque las medidas de seguridad se irán adaptando conforme avance la intervención.
El inicio de los trabajos se produce apenas un día después de una actuación preventiva de los Bomberos de Palencia en el entorno de la iglesia. Los efectivos revisaron el estado de uno de los sillares de la fachada tras detectarse la rotura de varios cables tensores instalados como medida de seguridad. Aunque la inspección descartó un riesgo inminente de caída, el Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento decidió perimetrar la zona de paso de peatones hasta el comienzo de las obras previstas.
La intervención se desarrollará sobre la espadaña del templo, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), y responde al deterioro acumulado por la acción de los agentes atmosféricos y el paso del tiempo. El proyecto técnico ha detectado diversas patologías, entre ellas la presencia de líquenes, algas y musgos que favorecen la retención de humedad, la erosión y disgregación superficial de la piedra, pérdidas de volumen en molduras y elementos ornamentales, fisuras puntuales y zonas con riesgo de desprendimiento de pequeños fragmentos pétreos.
Asimismo, los técnicos constataron deficiencias en la protección frente al agua en cornisas y remates, circunstancia que favorece las filtraciones y acelera el deterioro de la piedra. Por ello, la actuación se diseñó siguiendo criterios propios de la restauración patrimonial y prioriza la conservación de los materiales originales y el respeto a la configuración histórica y arquitectónica del conjunto.
Los trabajos contemplan la limpieza especializada de los paramentos de piedra, la consolidación de elementos deteriorados, la reintegración volumétrica de piezas perdidas, el cosido estructural de fisuras y la restauración de los pináculos ornamentales. También se mejorará la impermeabilización de las superficies más expuestas mediante sistemas tradicionales con láminas de plomo y se actuará sobre algunas cubiertas adyacentes para optimizar la evacuación de las aguas pluviales.

La obra empleará materiales compatibles con los originales, como piedra natural de características similares a la existente y morteros de cal natural, además de técnicas específicas de restauración que permitan identificar las zonas intervenidas sin alterar la lectura histórica del monumento.
La rehabilitación llega cuando está a punto de cumplirse un año de los desprendimientos registrados en la espadaña de la iglesia. El 30 de junio de 2025 dos grandes piedras se desprendieron de la cornisa del templo, una de ellas sobre la calle Gil de Fuentes, muy próxima a una parada del autobús urbano, y otra en el atrio de la iglesia. Aquel incidente obligó a movilizar a los Bomberos de Palencia, a la Policía Local y a técnicos de la Diócesis para asegurar el entorno y evaluar el estado de la estructura.
Tras aquellos desprendimientos se adoptaron diversas medidas de protección y seguimiento sobre el inmueble, entre ellas la instalación de sistemas de seguridad para evitar posibles caídas de material. La actuación que ahora comienza permitirá reforzar la estabilidad de la espadaña, recuperar los volúmenes ornamentales deteriorados y mejorar la protección frente a la intemperie, contribuyendo a la conservación y puesta en valor de uno de los edificios religiosos más emblemáticos de la capital palentina.




