El Iberolea Palencia se impone por la mínima en una ajustada final al anfitrión, el Ourense, en un partido más de liga que de pretemporada (87-86)
Ourense es conocido, entre otras cuestiones, por sus aguas termales, entre las que destacan las Burgas del centro de la ciudad. A escasos metros de su plaza Mayor. Aunque son muchas las emanaciones de aguas calientes por toda la ciudad a las que viajan muchas personas para relajarse.
Nada de eso pudo hacer el Iberolea Palencia en su disputa del torneo As Burgas. Ni el viernes ante el Porto, que vendió cara su derrota hasta el último cuarto ni ayer, en la final, ante el anfitrión: el Ourense, que demostró una buena mano en los triples, sobre todo, tras el descanso. Al final, sí, victoria para el Iberolea Palencia, pero por la mínima.
Ajustado había comenzado el partido. Ventajas exiguas en ambos lados, con la pega de que varios jugadores palentinos se pusieron pronto con dos y tres faltas: Muñoz (3), Vrankic, Littleson y Borg (2) se veían penalizados por esa razón. Curiosamente fue en ese momento al comienzo del segundo cuarto cuando el Palencia abrió hueco en el marcador, haciéndose fuerte en los rebotes. Un espejismo, porque pronto el Ourense empató el choque a 27 puntos.
El Palencia trataba de correr, pero Russell, pegajoso, se las hacía pasar canutas a los organizadores morados, ayer de blanco. Se ahogaba el ataque palentino que no veía canasta con claridad, mientras el Ourense, sin acierto en el tiro de tres, se fue marchando de dos en dos.
Dio entrada Lezkano a Bieshaar y el Palencia jugó diferente, logrando, con dos fogonazos volver a ajustar el choque tras un parcial de 10-2.
Al descanso, mínima renta palentina. 42-40.
El partido se alocó en la segunda parte y los puntos llegaban en una y otra canasta con alternativas en el marcador para ambos conjuntos. Pero algo había cambiado. Al Ourense se le había calentado la mano en los triples, con Jan Zidek que no había anotado ninguno hasta entonces.
Al final del tercer cuarto, ventaja local: 57-62.
En el último cuarto el Iberolea Palencia demostró que además de jugar hay que saber tener la mente fría. Porque la granizada de triples del Ourense le puso en una desventaja de 10 puntos. 61-71. Pero en ese momento, los palentinos supieron forzar los tiros ‘raros’ del Ourense, lograr los rebotes y correr para anotar ya con el equipo estelar: Jakovics, Borg, Littleson, Vrankic y Ngom. Parcial de +15 para los morados. 80-75.
Pero el partido no estaba acabado pese a quedar apenas dos minutos. Ourense, con dos triples de Marc García y Leimanis volvía a poner a los locales por encima. Tiempo muerto de Lezkano para que en las siguientes dos jugadas los palentinos mostrarán frialdad y acierto, aunque defendiendo le dieron varias oportunidades a los locales. Primero con un triple de Leimanis y después con tiros libres a García.
En la última jugada morada, Vrankic anotó de tres para lograr 4 de ventaja. Parecía acabado el partido pero Leimanis, a la desesperada y desde casi medio campo tiró para anotar el triple que puso el definitivo 87-86 con el que el Palencia se llevaba el As Burgas Cup, cerrando una pretemporada en la que solo han perdido un encuentro: ante el Zamora en la Copa Castilla y León.
A destacar, que en el partido de ayer, todos los jugadores palentinos que saltaron a la cancha, anotaron. Solo se quedó fuera de la convocatoria Naspler.
A la conclusión del encuentro Natxo Lezkano, entrenador del Iberolea Palencia valoró el paso del equipo por la competición, en el sentido de ir cogiendo ritmo, pero reconoció que les «queda muchísimo por trabajar. Yo creo que ningún equipo va a alcanzar su máximo nivel a estas alturas de competición. Esto es un trabajo de meses. Hasta noviembre, diciembre, enero, la gente no va a jugar a su máximo nivel. Hay muchos mecanismos por aprender. Hay muchas asociaciones que tienen que haber».
Respecto al partido en sí, destacó el carácter del equipo. «Tenemos talento, tenemos cosas buenas y cosas muy malas. Y hoy se han visto las dos cosas. Creo que el equipo ha tenido carácter para una reacción cuando el partido se ha puesto cuesta arriba. El equipo ha querido ganar y hemos conseguido dar la vuelta al marcador, defiendo muy bien y saliendo lo que queríamos en ataque».
Sin embargo, también señaló las sombras. «Hemos visto una versión muy mala durante muchas fases del partido. Por errores propios y por errores provocadas por el rival. Porque Ourense ha jugado a un nivel físico tremendo, nos ha intentado hacer daño cada vez que hemos cometido un error, nos han castigado».





