El municipio de Baltanás se prepara para revivir una de sus tradiciones más arraigadas. Este domingo, 20 de septiembre, la localidad celebrará el Día de Lagares, una cita ineludible para los amantes de la cultura del vino y para aquellos que deseen descubrir los secretos de la elaboración tradicional. La jornada permitirá a vecinos y visitantes sumergirse en la historia vinícola que define a la región, abarcando todo el proceso, desde la pisada de la uva hasta la degustación del mosto fresco.
La programación dará comienzo a las 10:30 horas con la pisada de la uva y el prensado tradicional. Los asistentes podrán ser testigos de cómo se trabajaba el fruto de la vid antiguamente.
A lo largo de la mañana, los presentes podrán disfrutar de una degustación gratuita de mosto. Además, a partir de las 12:00 horas, se ofrecerá una cata del vino elaborado por la asociación, maridado con una tapa de queso de la tierra.
Para completar la jornada, la organización ha dispuesto dos visitas guiadas al Barrio de Bodegas, que tendrán lugar a las 11:00 y a las 12:00 horas. El punto de partida para estos recorridos será el propio Lagar.
Esta iniciativa, organizada por el Ayuntamiento de Baltanás, la Asociación Cultural Barrio de Bodegas de Baltanás y la Diputación de Palencia, busca no solo promover el turismo, sino también mantener viva la memoria de un oficio que ha marcado la identidad de la villa.
Un patrimonio único bajo tierra
El escenario de esta celebración no es casual. El Barrio de Bodegas de Baltanás es un conjunto etnológico de singular interés histórico y etnográfico. Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2015, este enclave está conformado por 374 bodegas excavadas en la tierra, distribuidas en seis niveles de altura, lo que conforma una estructura urbanística y paisajística única en España.
Estas cuevas, excavadas bajo el terreno arcilloso, han sido utilizadas tradicionalmente para la elaboración y conservación de vinos. Gracias a las propiedades del suelo, se garantizan condiciones estables de humedad y temperatura durante todo el año, factores esenciales para la crianza del vino. Su buen estado de conservación y su antigüedad fueron clave para obtener la máxima distinción patrimonial.





