Dos profesionales palentinos han participado en el corto documental ‘Dajla’, creado por el vallisoletano Arturo Dueñas y nominado a los Goya, que se celebran este sábado. El audiovisual vive tiempos de cambio en Castilla y León

Las películas llevan el sello de su director, su guionista o su actriz y actor principal. Sin embargo, se deben al esfuerzo colectivo de un equipo, más o menos numeroso. Arturo Dueñas es el cineasta vallisoletano cuyo cortometraje documental ha sido nominado a un Goya: ‘Dajla: cine y olvido’. Y junto a él han trabajado, entre otros, dos profesionales palentinos del sector audiovisual: Miguel Sánchez, de la productora Visual Creative, y Jorge Calderón, del Estudio Eldana, en Dueñas.

Los tres son la personificación de un cambio que está viviendo el sector en Castilla y León. Por pequeño que sea, su relevancia es incuestionable, porque el peso de la industria en la Comunidad era hasta ahora insignificante. Miguel Sánchez explica que fundó la productora Visual Creative junto a su socio, Pablo García, hace 11 años. «Nuestro compromiso, desde el primer momento, era intentar trabajar en el sector audiovisual enfocado al cine desde Castilla y León». Y, conscientes de que los precedentes eran contados, apostaron desde el principio por la colaboración gremial, creando la Plataforma Audiovisual de CyL. Su sueño, advierte, puede sonar pretencioso: «levantar una pequeña industria cinematográfica aquí como la hay en Euskadi, Cataluña, Madrid o Galicia». , Y el tiempo le va acercando a esa ilusión.

«En Castilla y León no había ayudas al cine hasta hace cuatro o cinco años, mientras otras comunidades autónomas las tienen desde hace 20. Se está creando un tejido acorde al cambio de mentalidad», como una apuesta por la colaboración entre empresas, sin recelos ni competencias, «porque somos productoras pequeñitas y nos necesitamos para hacer coproducción». Gracias a ello, han trabajado en más de un millar de rodajes propios y en coproducción para cine, televisión y proyectos corporativos y turísticos, en España y otros ocho países de tres continentes. Pronto estrenarán su segundo largometraje, ‘Comuneros’.

«Creemos que hay muchas historias que contar en Castilla y León y nuestra batalla es quijotesca», confiesa Sánchez. «Pero siempre estamos abiertos a rodar en otros lugares». Entre ellos, Sáhara Occidental, donde Sánchez dirigió el sonido para este proyecto de Arturo Dueñas, a quien describe como un vallisoletano con raíces cerrateñas «con mucha sensibilidad sobre temas sociales, que se había interesado por la realidad del Sáhara a raíz del programa Vacaciones en Paz».

Sánchez enseguida conectó con el proyecto, en homenaje a su primo saharaui, y se trasladó con el equipo de rodaje a Dajla en dos ocasiones, en 2018 y 2019, como jefe de sonido directo. De la experiencia, destaca la calidad humana de la población y, al tiempo, la dureza de un rodaje en una zona en conflicto permanente. «Es un drama terrible: gente que no puede volver a su país desde hacer 45 años, con una complicada habitabilidad de los espacios, sin recursos y olvidados». Una vez terminada la grabación, Miguel Sánchez coordinó la posproducción de sonido, que llevó a cabo Jorge Calderón en el estudio Eldana. «Intentamos que en las producciones la mayoría del equipo sea de Castilla y León, y en este caso además de Palencia. Con Eldana hemos trabajado siempre por cercanía, pero principalmente, por calidad y profesionalidad». El estudio palentino es un referente en el sector musical, pero la nominación al Goya les supone un espaldarazo al proyecto orientado al séptimo arte.

«Yo siento que el premio ya nos lo han dado», reconoce Calderón. «Siempre haces el trabajo con el mayor cariño, tratando de que la calidad sea la mejor y coincida con la idea del cliente, en este caso el director. Que te reconozcan ese trabajo desde fuera, pasando tantos filtros y entre tantos candidatos, es el premio». Sánchez coincide: «a menudo, las personas de esta tierra no nos valoramos lo suficiente. ¿Por qué no iba a ser posible hacer cine desde Palencia?». Y lanza un mensaje a las instituciones: «hay que apostar por una Film Office para promover los rodajes en una tierra con recursos impresionantes a nivel patrimonial y paisajístico. Castilla y León y Palencia tienen que creérselo».

A por el Goya a Mejor Cortometraje Documental.

‘Dajla: cine y olvido’ es un cortometraje observacional que pretende ofrecer una visión poética de la vida cotidiana de los refugiados saharauis y de la importancia que tiene el cine para dar a conocer su situación. La población saharaui está confinada en campos de refugiados en medio del desierto tras la invasión de su tierra hace 45 años, sin que los medios de comunicación le presten apenas interés, por lo que han llegado a ser conocidos como “los refugiados olvidados”. Como ellos no pueden ir al cine, el cine llega hasta ellos: la celebración de un festival, el Fisahara, permite que durante unos días se conviertan en foco de atención. El festival acaba, la vida (y el olvido) continúan.

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