El frío se notaba desde primera hora y el viento tampoco daba tregua. No era precisamente la mañana que uno elegiría para salir en bicicleta, pero cerca de 200 ciclistas se animaron a participar este pasado fin de semana en la V BTT El Cautivo de Paredes de Nava. Hubo que hacer algunos cambios por culpa del tiempo, pero ni eso impidió que la prueba saliera adelante (algo que está costando últimamente con las BTT en nuestra provincia, algo que Diputación ya está estudiando) y que los participantes pudieran disfrutar de un recorrido que este año era completamente nuevo.
La salida estaba prevista en la plaza de España, aunque finalmente no se pudo montar el arco por el temporal. Los ciclistas arrancaron de forma neutralizada y pusieron rumbo a un trazado de casi 43 kilómetros, con unos 400 metros de desnivel positivo y dificultad técnica moderada. El viento también hizo de las suyas al final de la jornada: el arco de meta tuvo que retirarse antes de que hubieran llegado todos los participantes.
Más allá de las condiciones meteorológicas, desde el Club Deportivo Villa de Paredes, organizador de la prueba, están contentos con la respuesta. Han recibido mensajes de felicitación tanto de ciclistas como de otros clubes, y también buenas opiniones sobre el nuevo recorrido, que pasó por la zona de la ermita de Carejas, los montes de Perales, la Cepuda y Marcelino y el entorno del Campo de Tiro, antes de regresar al casco urbano.
En lo deportivo, el más rápido fue Javier Fernández López, del 7Team Imperolid, que completó los 43 kilómetros en 1 hora, 32 minutos y 40 segundos. Darío Angulo García, del Bikextrem, terminó segundo con un tiempo de 1:36:44, y Rubén López Cueto ocupó la tercera posición tras cruzar la meta en 1:37:10.
En la clasificación femenina, la primera en completar el recorrido fue Almudena Conde Alonso, del Palencia BTT, con un registro de 2:10:00. Marian Torío Antolín acabó segunda en 2:14:22 y Ana Rodríguez Garrido fue tercera con un tiempo de 2:40:40.

Durante la carrera hubo voluntarios repartidos por los 43 kilómetros para orientar a los participantes y resolver cualquier duda sobre el itinerario. También se instalaron dos puntos de avituallamiento: uno con fruta, agua, bebidas isotónicas, barritas energéticas, frutos secos y gominolas, y otro con bebidas.
El coche que abrió la marcha y acompañó a los primeros ciclistas fue cedido por los aficionados a los coches clásicos de Paredes de Nava, que también quisieron echar una mano en la jornada. La organización destaca, además, la implicación de vecinos y socios del club, sin los que sería difícil sacar adelante una prueba que requiere tanto trabajo.
El frío también obligó a buscar una alternativa para la recogida de dorsales. En lugar de atender a los participantes en la calle, el Ayuntamiento cedió un local de coworking donde pudieron tomar café y pastas, también sus acompañantes, antes de ponerse en marcha.
A la llegada, los ciclistas tenían preparados bocadillos, bebidas, fruta y gominolas. La bolsa del corredor incluía una camiseta, una barrita energética y entradas para el Museo de los Cuentos y el Museo del Renacimiento. El restaurante La Venta donó las barritas para los participantes, mientras que la Clínica Dental La Nava aportó una limpieza dental para un sorteo que el club anunció en sus redes sociales.
Los más pequeños también tuvieron su espacio, con un circuito de pruebas en la plaza y una pequeña ruta para disfrutar de la bicicleta. En la jornada estuvieron presentes Eduardo Tejido, en la salida, y Fran, durante la entrega de trofeos. Luis Calderón acompañó ambos momentos.
El balance que hace el club es positivo. El tiempo complicó algunos detalles, pero la participación, los mensajes recibidos y la ayuda de tantas personas han dejado buen sabor de boca a los organizadores, que ya saben que, cuando los últimos ciclistas se marchan, todavía toca recoger y dejar los caminos como estaban.












