Tras su actuación esta semana en Husillos y Velilla del Río Carrión, dentro de la programación de Allegrísimo, el actor, director y dramaturgo venezolano Dimas González continúa estos días su recorrido por la provincia de Palencia con nuevas representaciones en Villaviudas (11 de agosto), Paredes de Nava (14 de agosto) y Valdecañas de Cerrato (22 de agosto). El intérprete regresa a la provincia apenas un año después de su anterior visita, esta vez con un homenaje a Federico García Lorca.
Con más de 50 años de carrera artística, decenas de montajes teatrales, de películas y reconocimientos, Dimas González se sienta a hablar con Palencia en la Red sobre su trayectoria, la situación de la cultura en Venezuela, la censura y el reciente terremoto que ha golpeado su país, entre otros aspectos, en esta entrevista.
¿En qué momento profesional y personal llegas a esta breve gira por Palencia?
Este proyecto empezó a gestarse el año pasado, cuando vine con La secreta obscenidad de cada día, una obra del dramaturgo chileno Marco Antonio de la Parra que tuvo una acogida magnífica. Aquella experiencia fue el origen de esta pequeña gira por Palencia. Regreso con mucha ilusión para participar en Allegrísimo. También estaré haciendo una función en Madrid el 2 de septiembre antes de volver a Venezuela, porque creo que hay que estar allá con todo ese acontecimiento que vive el país en la actualidad.
En esta ocasión presenta un homenaje a Federico García Lorca.
Es un homenaje a Federico García Lorca, un homenaje a sus grandes personajes, las mujeres de Federico García Lorca en sus dramas, en sus tragedias: Bernarda Alba, la novia en Bodas de Sangre, Doña Rosita la Soltera, Yerma… Y los grandes poemas de Federico García Lorca, su historia, parte de la visión también de gente que escribe sobre García Lorca como ese gran inspirador que mueve tanto, no solo en España sino en el mundo entero, por eso es el gran trágico hispanoparlante que mueve a escribir a las artes, a la poesía, a la música, al canto, a la danza, etc.
Después de haber actuado ya en Husillos y de continuar ahora su gira por la provincia, ¿con qué impresión se queda de Palencia?
Me siento en casa. Es una gente encantadora, creo que con una sensibilidad muy particular hacia las artes, que es una de las cosas que más me impresiona, la manera en cómo la gente se conecta con las artes. Creo que esta tremenda programación que ha hecho la Diputación de Palencia, donde tiene una agenda llena en este verano de todas las cosas que se están haciendo, cosas de excelente calidad, según los comentarios de toda la gente. Hay variedad de todo, obras infantiles, juveniles, para adultos, adultos mayores, actividades de todo tipo, así que este verano está muy movido, muy entretenido y la gente va a estar muy ocupada y estoy seguro que totalmente agradecido de estos encuentros que son importantísimos para el desarrollo de la cultura y el desarrollo del ser humano en todos los sentidos.
Hablas del desarrollo cultural… Quería preguntarle cómo describiría la situación actual de la cultura allí en Venezuela…
Yo creo que en los países latinoamericanos las cosas no son tan fáciles, sobre todo a nivel de teatro, que es una de las cosas que más he hecho, después también he hecho mucho cine, he recibido reconocimientos importantes en Venezuela y fuera de Venezuela, pero la situación de la cultura en esos países todavía estamos en el camino de ir mejorando y perfeccionando. Yo creo que todavía falta mucho y la gente no termina de entender que aportar a la cultura es una extraordinaria y gran inversión. De ahí que países como Alemania, Japón y toda esta gente que después de la Segunda Guerra Mundial logró recuperarse apostando a la cultura, y todavía en Latinoamérica no terminamos de entender que aportar a la cultura es uno de los grandes beneficios para construir grandes países y grandes sociedades.
¿Ha sentido alguna vez que determinadas circunstancias políticas o sociales condicionaban aquello que podía contar desde un escenario?
Sí, claro, yo creo que sí, que existe. Yo, de alguna manera, fui execrado de la cultura por mi manera de pensar, por ser lo que yo creo que es un libre pensador, porque creo que por encima de todo el artista no puede pertenecer a nada ni a nadie ni a ninguna otra cosa por si acaso, digo yo. Porque eso permite al artista la libertad para crear, pensar y decir lo que quiere. Y, desde hace unos años para acá lo que vivimos es todo lo contrario. Una censura hacia el libre pensamiento, hacia las cosas que necesitas hacer y decir, creo yo, para mejorar y para hacer reflexionar a la sociedad y al sitio en el que habites y en el que vives para crear una sociedad más habitable y dejarle a la juventud una sociedad más humana, más libre, más tolerante para vivir y para crecer también.
El alcalde de Husillos nos comentaba que vivió muy de cerca el terremoto que sacudió Venezuela hace apenas unas semanas. ¿Cómo recuerda aquellos días?
Para mi fue como dejá vu. En 1999 viví el deslave que devastó el estado de La Guaira. Perdí mi casa y absolutamente todo. Ahora, 27 años después, vuelve a repetirse una tragedia enorme, esta vez provocada por un terremoto. Hay muchísimos desaparecidos, familias destrozadas y personas que han perdido a amigos y seres queridos. Mi propio hijo también perdió familiares y personas muy cercanas. Es una situación realmente devastadora.
¿Cómo se encuentra ahora mismo el país después de esa catástrofe?
La situación sigue siendo muy delicada. Creo que las autoridades encargadas no hacen lo que tendrían que hacer para ayudar a solucionar un poco todo lo que está pasando a toda esa gente que vivió esa tragedia en vivo y desde muy cerca. Y siguen las luchas y las peleas por reivindicar y sobre todo la gente, hablábamos con Jesús de lo importante que es para el ser humano cerrar los ciclos y la pelea ahorita de toda esta gente es conseguir su ser querido, su muerto y lograr darle una sepultura digna pues. Y en eso estamos.
Volviendo al ámbito artístico… ¿qué sigue buscando cada vez que se sube al escenario tras tantos años de proyectos?
Creo que he vivido como muchas etapas. Empecé entrando en el mundo de las artes por vencer mis miedos, por vencer mi timidez. Después fue más una necesidad ya de reconocimiento, creo que después de lograr en cierta medida pues bastante reconocimiento, empecé a buscar el placer de hacer lo que quería hacer por mí. Y creo que la última etapa tiene que ver con ‘¿qué le dejas a los demás?’, ‘¿qué dejas como legado?’… Y en eso momento estoy. Quiero dejar a la gente una reflexión y una cantidad de preguntas sobre lo que son mis grandes obsesiones que tienen que ver con la vida, con el amor, con la libertad, con la muerte, con la soledad, con la justicia. Yo creo que descubrir las grandes obsesiones particulares cuando el ser humano se ocupa de ellos pues empieza a aclarar tu propósito y qué es lo que quieres comunicar, qué es lo que quieres compartir con los demás y qué es lo que necesitas que los demás entiendan de lo que tú quieres dar. Y todo esto se resume a, creo yo, dejarle a la juventud una mejor sociedad, un mundo más habitable, más vivible, mejor y donde te puedas preguntar una cantidad de cosas que te ayuden a andar un camino que ya ha sido transitado por estos viejos.
¿Crees que esto se está consiguiendo en dejar este mundo mejor a la juventud?
Sí, yo creo que antes yo pensaba que iba a cambiar el mundo con el teatro, con el cine, con la cultura. Hoy creo que si logras despertar el pensamiento y producir una reflexión con alguien con el que compartes esa experiencia, y el teatro es una experiencia viva y es ese momento sagrado y litúrgico, diría yo, que queda junto con la iglesia de person to person, de persona a persona. Si logras que alguien se vaya a su casa y en la noche reflexione sobre su conducta como ser humano, como padre, como hijo, como familia, como ser inmerso dentro de una sociedad, si alguien se lleva eso y lo consulta y se hace las preguntas y llega a la conclusión que quiera con absoluta libertad, pues yo creo que con eso estamos cumpliendo nuestra labor.
Para ir terminando, quería preguntarle, por un lado, si tuviera que elegir una obra que haya marcado su vida, ¿cuál sería y por qué? Y también un reconocimiento que haya recibido y que recuerde con un cariño especial.
Yo soy un apasionado en general de lo que hago y lo que más me conmueve y me llama la atención no es lo que he hecho, sino lo que pienso y lo que quiero hacer. Así que vivo el momento presente a nivel artístico y en la vida en general de lo que hago, pero para mí lo más importante es lo que voy a hacer. Entonces cuando me preguntan cuál es el proyecto que más me ha llegado y más me ha impactado en la vida, pues siempre digo el próximo que estoy gestionando en mi cabeza para emprender y hacerlo.
Y reconocimientos, pues he recibido unos cuantos: premio en Nueva York, dos veces premiado como Mejor Actor para mí fue bien importante porque fue un momento de crisis en Venezuela donde había que salir a hacer algo. Y donde la primera opción fue irme a Colombia y consulté con un actor amigo cómo estaban las cosas en Colombia y me dijo que para mí las cosas estaban muy difíciles porque en Colombia había muchos buenos actores de mi nivel y mi edad y mi talla. Y entonces aquello en vez de frenarme lo que hizo fue que me impulsó a decir, bueno, los mejores actores no están en Colombia, ¿dónde están los mejores actores? Entonces los mejores actores están en Europa y están en Estados Unidos: entonces, pues allá es que tengo que ir a probar, a ver qué soy capaz de hacer.
Y ahí me fui a Nueva York y era un festival competitivo y me fue muy bien. De cine estuve en el Festival de Milán donde fui premiado por grandes figuras del mundo del séptimo arte como Miranda Richardson, la famosa inglesa, famosa por Harry Potter y cualquier cantidad de películas. Rutger Hauer, otra de las grandes estrellas del cine. Christopher Nolan, el que acaba de dirigir La Odisea, me premió como mejor actor en el Festival de Cine de Milán. Y fue un premio pues que no me lo esperaba, que surgió así de trabajar y hacer lo que creo que hago, que es colocar pasión.
Yo creo que en la vida hay que colocar pasión en lo que haces, toda la pasión en lo que haces. Y si no colocas la pasión en lo que haces, pues tienes que revisarte porque tal vez no es lo tuyo o no es el momento de hacerlo.





