La Diputación de Palencia ha invertido cerca de 34.000 euros en reformar 1.100 metros cuadrados de los entornos del monasterio de Santa Cruz de la Zarza en la localidad de Ribas de Campos, donde ha colocado una banda protectora y un paseo peatonal

La presidenta de la institución provincial, Ángeles Armisén, ha visitado este miércoles junto con el alcalde de Ribas de Campos, Julio Martínez Llorente, el resultado de las obras de acondicionamiento de los entornos del Monasterio, situado a dos kilómetros al sureste del núcleo de población del municipio.

La reforma del entorno, que ha afectado a más de 1.100 metros cuadrados, ha consistido inicialmente en la creación de una banda protectora del monumento alrededor del conjunto arquitectónico, mediante una zona de grava junto a los muros norte, oeste y sur de la iglesia, material que permite la respiración de esos muros, y un paseo de circulación peatonal paralelo pavimentado con piezas de hormigón.

En la zona este -donde se sitúan el ábside del templo y la sala capitular- se ha dispuesto una banda de tierra de mayor anchura, delimitada también con piezas de hormigón, que sirve de transición entre las tierras de labor y el conjunto monumental. Al lado del muro sur de la iglesia se evoca el espacio del desaparecido claustro con una celosía de piezas de hormigón prefabricadas similares a las del pavimento, dispuestas verticalmente.

El Monasterio de Santa Cruz de la Zarza, conjunto arquitectónico situado en la vega baja del río Carrión junto a la carretera provincial P-984, fue declarado Bien de Interés Cultural en 1931 con la categoría de monumento.

Se trata de un antiguo cenobio de la orden premostratense y estilo cisterciense-protogótico, del que se conservan la iglesia y la sala capitular, conjunto que rodea una explotación agropecuaria particular al que se llega por un camino, que también ha contado para su mejora con una reciente subvención (nueve mil cuatrocientos euros) de la Diputación de Palencia al Ayuntamiento de Ribas de Campos.

La iglesia fue construida en el siglo XIII con sillares de piedra caliza. De esa época son las sencillas bóvedas de crucería de la cabecera del templo, mientras en el resto son de terceletes estrelladas, reconstruidas en el siglo XV. El monasterio, ya exclaustrado, se encuentra actualmente en proceso de rehabilitación, una vez que la Diócesis de Palencia, reconocida como propietaria, lo ha cedido al Ayuntamiento de Ribas de Campos.

Se conserva un conjunto edificado en piedra caliza con una superficie aproximada de setecientos metros cuadrados, que corresponden a la iglesia, similar a la del monasterio de San Andrés de Arroyo, y la sala capitular, bello espacio rectangular abovedado con cuatro columnas centrales.

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