El Discobar Rojo Classic lleva abierto en Guardo desde el año 1981, cuatro décadas dando servicio a un pueblo que ha visto cambiar casi todo, excepto la esencia de este local.
“La cualidad del Discobar es que es atemporal”, señala Tarás, su actual gerente, quien lleva un año al frente del negocio. Y no lo dice a la ligera, basta con echar un vistazo al interior para comprobarlo. La decoración es la misma que se instaló el día de la inauguración. Tanto es así que el propio Tarás conserva la chapa con el nombre del decorador.
“Yo no pongo reggaetón”
Tarás destaca que la gran diferencia del Discobar Rojo Classic respecto al resto de bares de Guardo está en los altavoces. Mientras la mayoría apuesta por la música comercial, aquí suena blues de los 60, jazz y hasta heavy metal si la clientela lo pide. “Lo que tengo muy claro es que yo no pongo reggaetón”, afirma rotundo.

Un local con mucha actividad
El Rojo Classic, que abre sus puertas a las 7 de la tarde, es un hervidero de actividad en fechas señaladas. Colabora con los Pispajos Urbanos en el evento anual que hace esta asociación y gracias a ello “el Discobar se llena de actuaciones musicales en vivo”, explica.
Además, la Asociación Musical Guardo (AMGu) cuenta con el bar como local de ensayo, y “he llamado a alguno de ellos para animarles a que vengan a tocar algún día”. Incluso desde este local se ha participado en varias entrevistas en la emisora Radio Guardo.

Y si hablamos del futuro, Tarás no descarta dar un nuevo paso. “Un amigo me ha ofrecido expandir el negocio a eventos puntuales fuera del local, con una caseta” y es algo que estamos valorando.
Pero, más a largo plazo, la intención de Tarás es que la esencia del Discobar Rojo Classic siga siendo la de siempre.
Av. Castilla y León, 25 (GUARDO)





