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El Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León (CCRBC), en Simancas (Valladolid), restaurará un valioso salterio impreso en 1512 por Arnao Guillén de Brocar, considerado uno de los grandes impresores del Renacimiento español y responsable de la Biblia Políglota Complutense. El ejemplar, hallado en la iglesia de San Pedro de Amusco (Palencia), destaca por conservarse íntegro y por sus singulares características materiales e históricas.
El descubrimiento fue realizado por el delegado diocesano de Patrimonio de Palencia, José Luis Calvo, durante una visita a Amusco relacionada con futuras exposiciones de Las Edades del Hombre. Según relató, encontró el libro mientras revisaba otras piezas de interés artístico. “Abrí el libro y descubrí que era un Brocar, un salterio hecho para la diócesis de Palencia en 1512 y conservado íntegro desde la primera página hasta la última”, señaló.
El códice presenta deterioros derivados del paso del tiempo, suciedad y restos de cera solidificada sobre el pergamino, además de daños en la cubierta de piel desaparecida. El proceso de restauración, con una duración aproximada de seis meses y un coste cercano a los 23.000 euros, incluirá estudios históricos, físicos y químicos realizados por especialistas en documento gráfico, pintura y fotografía.
El consejero de Cultura, Turismo y Deporte en funciones, Gonzalo Santonja, calificó el hallazgo como “una maravilla” y subrayó la relevancia internacional del centro de restauración de Simancas, antes de destacar la importancia de Brocar como “uno de los grandes impresores de la historia del libro”.
Santonja explicó además que el volumen “está impreso en pergamino, que eso no es tan frecuente, y combina técnica tipográficas y xilográficas. Sobre la restauración, mostró plena confianza en el equipo técnico del CCRBC y aseguró que el salterio “va a salir de aquí como salió del taller del impresor”.
El delegado diocesano destacó que el ejemplar no solo tiene valor bibliográfico, sino también artístico y litúrgico. La encuadernación reutiliza tablas pintadas del siglo XV, posiblemente pertenecientes a un retablo medieval, lo que abre nuevas líneas de investigación. “Es una de las piezas extraordinarias que depositamos aquí en la Junta de Castilla y León”, afirmó.
Por su parte, el obispo de Palencia, Mikel Garciandía, destacó la conexión histórica del hallazgo con la tradición litúrgica de la diócesis. “Aquí hay otro elemento muy interesante para los liturgistas y para los historiadores de la teología”, indicó, al tiempo que recordó que el volumen conserva la liturgia palentina anterior al Concilio de Trento.




