El Trofeo Diputación de Fútbol de Palencia, la competición del fútbol modesto y el orgullo rural por excelencia, ya tiene dueño. En una tarde donde el clima dio tregua tras las lluvias matinales para dar paso a un calor riguroso, el municipal de Baltanás lució un aspecto inmejorable: gradas y laterales llenos a rebosar, con la afición buscando con ingenio cada rincón de sombra para presenciar el duelo definitivo entre el San Cebrián de Campos y el Torquemada. El terreno de juego, en perfecto estado, fue el escenario ideal para una final marcada por la alta calidad técnica de ambos conjuntos y un final de infarto.
Golpes letales del Torquemada en el arranque
Pese a que el San Cebrián pareció asumir el control inicial de la posesión, su dominio fue estéril y falto de profundidad. Todo lo contrario que el Torquemada, que leyó a la perfección los espacios a la espalda de la zaga rival para golpear de forma letal.
En el minuto 11, tras un robo de Torres ante Capi, filtró el pase a Ayoub el Yousfi que abría el marcador para desatar la locura en su afición tras cazar una de las primeras transiciones del partido.
Gol de Ayoub el Yousfi (0-1). Vídeo de Elvi Photoss
Sin tiempo para la reacción de San Cebrián, apenas cuatro minutos después, en el 16, el veterano ariete Jesús Torres —con un excelso pasado en el Palencia Cristo Atlético o el Atl. Tordesillas— demostró su olfato goleador firmando el 0-2 con el que el partido se marcharía al descanso.
Gol de Torres (0-2). Vídeo de Elvi Photoss
La pizarra y la épica remontada del San Cebrián
La segunda mitad obligó a mover fichas. El San Cebrián saltó con mucha más mordiente y presencia en el área contraria, topándose con un Torquemada muy bien asentado atrás y sostenido por Juan Carlos Padilla Acevedo, el héroe de las semifinales ante el Becerril, que volvió a mostrarse sumamente acertado bajo palos.
El técnico del San Cebrián adelantó a «Capi» (actual central del Palencia CF en Tercera Federación) a la posición de delantero centro. El movimiento cambió el guion: los balones colgados al área encontraron la cabeza del espigado zaguero reconvertido, generando un peligro constante. Aunque al Torquemada se le anuló un gol por fuera de juego que pudo haber sido la sentencia, la insistencia del San Cebrián dio sus frutos. En el minuto 64, Daniel Alonso recortaba distancias con un gran remate de cabeza.
Gol de Daniel Alonso (1-2). Vídeo de Elvi Photoss
Solo dos minutos después, en el 72, el propio Capi hacía valer su poderío aéreo para conectar otro testarazo impecable, logrando el empate a dos y consumando una remontada exprés que dejaba al Torquemada aparentemente tocado.
Gol de Capi (2-2). Vídeo de Elvi Photoss
Minuto 92: Error, expulsión y el gol del campeonato
Cuando todo el mundo en Baltanás daba por hecha la prórroga —pese al pundonor del Torquemada y las últimas acometidas de un San Cebrián mermado por las ausencias previas de hombres clave como Pablo Toribios o Gonzalo Calvo—, llegó la jugada que decidió el campeonato.
Corría el minuto 90 cuando un balón largo a la espalda de la defensa de San Cebrián provocó un fatídico malentendido y falta de comunicación entre el zaguero y su guardameta. El escurridizo Jesús Torres sacó oro del lance: se quedó solo ante la portería y, al driblar al último defensor que se interponía en su camino, fue derribado en el área. El colegiado José Ignacio Hernández Cifuentes no dudó: expulsión directa para el defensor y pena máxima. El propio Jesús Torres asumió la responsabilidad y, aunque el portero adivinó el lado, ejecutó el penalti tan ajustado que acabó besando la red para certificar el 2-3 final.
Gol de Torres (2-3). Vídeo de Elvi Photoss
Ejemplaridad en el césped y control arbitral
Pese a que el ambiente estuvo caldeado y tenso en la grada y en los banquillos por la tremenda intensidad de lo que había en juego, el comportamiento de los futbolistas sobre el césped fue impecable de principio a fin.
Mención especial merece el cuarteto arbitral liderado por Hernández Cifuentes, asistido en las bandas por Merino y Petro, con Hugo Rodríguez Herrero como cuarto árbitro. Supieron manejar la presión del público mediante el diálogo, manteniendo la calma y acertando en las decisiones disciplinarias de un choque que entra directo a la historia del torneo Interpueblos.























