Marta Sánchez ofrece un Show cargado de energía y en ciertos momentos nostalgia, en el que, en la víspera del día de Castilla y León, hizo un repaso por sus 40 años de carrera
Acordes y estribillo de ‘Soy yo’ sonaban cada pocos minutos antes de las 22 horas, como recordando que, tras los palentinos Oni, el plato fuerte del concierto -organizado por la Fundación Valores para celebrar el Día de Castilla y León- era Marta Sánchez.
La artista madrileña recordó, y agradeció varias veces, que se encuentra en gira para celebrar sus 40 años en el mundo de la música. 40 años que trató de reflejar en un concierto, show lo denominó ella misma sobre el escenario del Salón de Palencia, que se prolongó por algo más de 100 minutos y durante el que, en la pantalla trasera se iban proyectando imágenes de la cantante a lo largo de estas cuatro décadas.
Sánchez, que logró llenar la explanada central de El Salón, arrancó con Desconocida, todo lo contrario para un público palentino entre los que había mayoría talludita, aunque, también jóvenes fans.
«Y tú de qué me conoces? Ah, de tus padres». «Ay que ilusión que una niña de 10 años me reconozca», interactuó durante el concierto la artista.
Pronto llegó uno de sus míticos temas. Soldados del Amor. La cantante y su cuerpo de baile (a veces lejos de acompañar la energía de la cantante) se metieron en un uniforme marino y se embarcaron en la fragata 40 aniversario para regalar, quizá el primero, de los momentos más celebrados por los palentinos que no dudaron en piropear durante todo el concierto a la cantante con el manido ¡Guapa!
Haciendo un derroche de energía, la cantante, especialmente al principio del espectáculo, reclamó un poquito más de interacción del público palentino. «Estais un poco fríos, que ya viene el calor», les animó sin perder en ningún momento la sonrisa. Poco después bajo unas gafas de sol en forma de corazón cantó Arena y sol.
En su repaso por su discografía Sánchez trajo a Palencia sus duetos con Carlos Baute (Colgado en tus manos) y Andrea Bocelli (Vivo por Ella), este último en el que evidenció la capacidad vocal que mantiene. Quizá esta pieza fuera la que se llevó una ovación más sentida y sincera de un público palentino que, aunque bajito, se cantaba todas o casi todas las canciones que Marta Sánchez puso sobre el escenario.
No solo hizo repaso por su míticos temas a los que en algunas fases unió en una sola pieza porque «son tantas las baladas que tengo y que no podrían quedarse fuera del Show», sino que también trajo el presente y el futuro de su repertorio con Elévate. «¿Será el próximo ‘Soy yo‘? Que levante la mano a quien le haya gustado. Pues parece que os ha gustado».
La sesión de bies la comenzó Marta Sánchez con un tributo eterno que desde hace décadas lleva realizando a Concha Velasco, con la Chica ye ye. «Tanto tiempo y, Víctor (su teclado), no te quieres enterar», arrancó la penúltima pieza el concierto enfundada en un traje dorado que destacaba sobre el negro del escenario. «Estoy pensando en jubilarme ya, que esto cansa», bromeaba. «Claro que cansa», reía después de otro ejercicio de energía sobre el escenario.
La última, no podía ser de otra forma: Soy yo, en una versión mucho más cañera que la tradicional, para llevar el concierto a lo más alto y que los palentinos se fueran con todo el subidón del concierto, a celebrar hoy el Día de la Comunidad.






































































