Jesus García-Prieto / ICAL
El horticultor Emilio Medina, natural de Villalcázar de Sirga (Palencia) e impulsor del proyecto La Mielga, ha sido distinguido con el Premio Nacional de Gastronomía 2026 al Talento Joven por su labor de recuperación de semillas y variedades agrícolas tradicionales y de conservación de los conocimientos vinculados al campo. El galardón, concedido por la Real Academia de Gastronomía (RAG), reconoce una trayectoria centrada en preservar la biodiversidad agrícola y reivindicar el patrimonio rural desde una huerta familiar en Tierra de Campos.
Medina recibió la noticia con sorpresa y agradecimiento por el reconocimiento al trabajo desarrollado durante los últimos años. “Sobre todo, agradecimiento y reconocimiento al trabajo de todos estos años. No me lo esperaba para nada, la verdad”, señaló en declaraciones a Ical.
La recuperación de las variedades tradicionales y de los conocimientos asociados a su cultivo ha sido el motor de La Mielga desde sus inicios. El proyecto no se limita a conservar semillas antiguas, sino que también busca evitar la desaparición de las formas de manejo de la tierra, las técnicas agrícolas propias de cada comarca y las prácticas relacionadas con el aprovechamiento de los productos, tanto en el campo como en la cocina.
“Todo lo que se está perdiendo en los pueblos, ya no solo las semillas antiguas, sino los saberes tradicionales, el manejo, la forma de hacer, la forma de trabajar en cada comarca, el campo, los frutales, o incluso luego cómo tratar ese producto en casa, en la cocina. Pues todo eso intento recuperarlo y que no se pierda”, explicó.
Desde hace alrededor de diez años, el horticultor reúne, cultiva, selecciona y adapta variedades de distintas procedencias en su huerta familiar. Entre ellas destacan cientos de variedades de tomate, además de legumbres, ajos y otras hortalizas. Parte de las semillas llegan a través del intercambio con agricultores y personas mayores de diferentes territorios, una red que permite rescatar variedades que corren el riesgo de desaparecer y mantener vivo el conocimiento transmitido entre generaciones.
Aunque su trabajo abarca semillas de toda España, Medina pone el foco especialmente en la provincia palentina y en las comarcas con las que mantiene una vinculación más directa. «A mí lo que me ha tocado es aquí en Palencia, pues es lo que hago», afirmó, antes de subrayar que sus esfuerzos se concentran, sobre todo, en Tierra de Campos y en otras zonas de la provincia.
El reconocimiento nacional sitúa en primer plano una actividad que su promotor considera ligada a la vida cotidiana de los pueblos, pero que cada vez cuenta con menos personas dispuestas a mantenerla. En este sentido, recordó la sorpresa que le ha producido comprobar el interés que despierta su proyecto entre profesionales de la gastronomía.
Paso por el Basque Culinary Center
Medina relató que, durante su paso por el Basque Culinary Center, comprobó cómo cocineros de reconocido prestigio se interesaban por su trabajo y valoraban la dificultad de una iniciativa que él entiende como una continuidad de las prácticas tradicionales de las familias rurales.
“Lo que hago es intentar que no se pierdan nuestras semillas, que es todo lo que hemos comido aquí en casa”, apuntó. A su juicio, parte de lo que para él resulta habitual se percibe desde fuera como algo extraordinario, precisamente porque cada vez quedan menos pueblos habitados y menos personas dedicadas a conservar las semillas antiguas y las técnicas tradicionales de cultivo.
El jurado de los Premios Nacionales de Gastronomía, reunido el pasado 21 de octubre, ha valorado la singularidad y la dificultad de La Mielga, así como su capacidad para conectar la conservación del patrimonio agrícola con la investigación, la innovación y el desarrollo rural. También ha destacado la labor divulgativa de Medina y el potencial de su iniciativa para inspirar a otros jóvenes interesados en impulsar proyectos vinculados al territorio.
El presidente del jurado, el cocinero Dabiz Muñoz, consideró que el horticultor palentino encaja con los objetivos del reconocimiento. “Es un proyecto difícil, diferente y coherente con lo que valoramos con este reconocimiento”, manifestó.
El jurado estuvo presidido por Muñoz y contó con la participación de Patricia Gutiérrez, directora de comunicación del Basque Culinary Center; los académicos y miembros de la Junta Directiva Miguel Loya, Ángel Parada y Rosa Vañó, y el presidente de la RAG, Luis Suárez de Lezo.
La trayectoria de Medina ha recibido también otros reconocimientos. Este año, su variedad de tomate Negro del Escorial fue elegida como el mejor tomate de España en la Feria Nacional del Tomate Antiguo de Polanco. Además, el horticultor ha sido incluido en la lista de los 100 Jóvenes Talentos de la Gastronomía que elabora el Basque Culinary Center.
De cara al futuro, el responsable de La Mielga pretende mantener la línea de trabajo que ha desarrollado hasta ahora, con la conservación y recuperación de semillas como prioridad.
No obstante, el premio también le anima a estudiar nuevas posibilidades para acercar sus productos al público. Entre sus objetivos figura dedicar quizá más esfuerzos a la producción, de manera que las variedades recuperadas puedan llegar a más personas y estas tengan la oportunidad de probarlas.
La entrega de los Premios Nacionales de Gastronomía 2026 tendrá lugar el próximo 9 de noviembre en el Palacio de Congresos El Greco de Toledo. La Real Academia de Gastronomía impulsa con este modelo la celebración de cada edición en un territorio diferente, con el propósito de poner en valor la diversidad y la identidad de las distintas gastronomías españolas.
Los galardones, que se conceden desde 1974, constituyen uno de los principales reconocimientos del sector y distinguen la excelencia, el talento y la contribución de profesionales que impulsan la gastronomía española desde diferentes ámbitos. En esta edición, la distinción a Medina pone el acento en el papel de los productores y del medio rural en la conservación de la biodiversidad y en la continuidad de una cultura alimentaria ligada a las variedades agrícolas tradicionales.









