Enrique Rivero, en el Congreso de los Diputados.
Enrique Rivero, en el Congreso de los Diputados.
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El palentino Enrique Rivero dimitió ayer, tras 10 días en el cargo de director general de Transparencia de la Junta, al conocerse el cese de todos los consejeros de Ciudadanos. Él encarnó el ‘fin del bipartidismo’ en unas Generales en la provincia

La broma que Francisco Igea gastó ayer al palentino Enrique Rivero a través de Twitter al afirmar que era “gafe”, va más allá de los apenas 10 días que ha durado el abogado palentino en el cargo de Director General de Transparencia y buen Gobierno de la Junta. Área ligada a la Consejería de la que era responsable el máximo responsable de Ciudadanos en Castilla y León.

Porque pocos políticos o cargos públicos pueden decir que han durado menos de dos semanas en el cargo, si no se  trata de Magdalena Andersson, la primera ministra sueca que dimitió apenas siete horas después de su elección. Palencia en la Red se puso ayer en contacto con Rivero que prefirió no hacer “demasiadas” declaraciones. “No está la situación como para hablar ni opinar”. Apenas unas horas antes había anunciado a través de Twitter que había presentado su dimisión. “Quise ser discreto cuando me nombraron, y quiero ser discreto ahora que me he voy. Cuando sea efectivo”, aseguró telefónicamente.

Y es que este doctor en Derecho tomó posesión de su cargo en la Consejería del hasta ayer vicepresidente Francisco Igea el viernes 10 de diciembre. “He estado 10 días en el cargo”.

No es la primera vez que Rivero, que fue en su día presidente de la Asociación de Vecinos de Allende el Río, que tiene una hermana en otra dirección general y cuyo hermano es rector de la Universidad de Salamanca, se queda con las mieles políticas en los labios.

En 2019 se presentó a las elecciones como candidato al Congreso de los Diputados por Ciudadanos en la circunscripción de Palencia. Y logró convertirse en el primer diputado por la provincia que no pertenecía ni al PSOE ni al PP ni a ninguna de las fuerzas políticas que darían fundación al partido de la gaviota (UCD o AP). Logró además lo que nunca hasta entonces se había pensado: que ninguno de los dos grandes partidos lograra más de un  diputado: él fue el fin del bipartidismo en Palencia. Un diputado para el PP (Milagros Marcos), uno para el PSOE (Mari Luz Martínez Seijo) y él, para Ciudadanos.

Cuatro meses en el Congreso

Cuatro meses estuvo dado de alta como parlamentario: desde el 25 de mayo de 2019 al 24 de septiembre de ese mismo año. Durante ese tiempo presentó casi unas treintena de preguntas escritas al Gobierno (aún sin conformar) y ocupó los cargos de Vocal de la Comisión de Justicia un mes y medio; vocal de la Comisión de Educación y Formación Profesional también un mes y medio y portavoz adjunto de Ciudadanos en la Comisión sobre Seguridad Vial y Movilidad Sostenible 12 días. Mismo tiempo que en la vocalía de Cs en la Comisión de Derechos de la Infancia y Adolescencia. Todo hasta la disolución de las Cortes Generales, el 24 de septiembre de 2019 por la segunda  convocatoria de elecciones de aquel año al no lograrse formar Gobierno.

En las siguientes elecciones, las de noviembre, y con el descalabro electoral del partido naranja, Enrique Rivero no logró revalidar el acta por Palencia, cediendo su puesto al popular Miguel Ángel Paniagua. Apenas cuatro meses ostentando el cargo político. Un breve espacio de tiempo, como ahora. “Pero aquello de 2019 fue diferente”, afirma Rivero aludiendo a la decisión de la soberanía popular. Lo de ahora “no quiero hacer declaraciones, pero que cada uno saque sus propias conclusiones”, afirma a Palencia en la Red antes de asegurar que volverá a ejercer su profesión, la de abogado. “Antes de entrar en política, entonces y ahora, tenía una profesión y un trabajo. Y ahora seguiré con él”, declara quien no sin sorna de su propio ‘jefe’ y amigo fue calificado como “gafe”.

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