La JOSVA fue la primera joven orquesta sinfónica española en volver a los ensayos. Será también la primera que suene en el regreso del Teatro Ortega

Ernesto Monsalve (Valladolid, 1985) dirigirá nuevamente sobre el Teatro Ortega a la Joven Orquesta Sinfónica de Valladolid el domingo 11 de abril a las 18:30 horas, en una representación de la zarzuela ‘El barbero de Sevilla’, de Gerónimo Giménez, junto con la Compañía Clásicos de la Lírica.

Conversamos con el fundador de este proyecto, que forma a jóvenes músicos –varios de ellos desplazados desde Palencia– desde hace ya 18 años, más de los que cuentan algunos de sus integrantes adolescentes. De su proyecto, defiende el ejemplo de responsabilidad que están dando los chicos y chicas de la JOSVA, que luchan por mantener su formación sin descuidar las medidas contra la pandemia.

La Joven Orquesta Sinfónica de Valladolid tiene ya 18 años… Mayoría de edad para un proyecto que a priori parecía una utopía. ¿Ha sido difícil comenzar y mantenerse tanto tiempo?

Nació en un tiempo muy distante y, sobre todo, muy distinto. Proyectos como el nuestro existían en otros países como EEUU, Alemania, Asutria o algunos países de Latinoamérica… Y en España, estaba la Joven Orquesta Nacional, cuyo objetivo era consolidar estudiantes de música en el Grado Superior.

Pero nosotros queríamos un proyecto que reuniera a jóvenes que estudiaran música, bien por hobby, como actividad complementaria o porque quisieran ser músicos, con el mero objetivo de reunirlos en torno a un proyecto musical, como lo hacen quienes se juntan para hacer teatro o deporte. Hubro una gran demanda y enseguida pudimos florecer.

Nunca pensé que la mayoría de edad la alcanzaríamos en una crisis como la que estamos atravesando, pero me doy cuenta de la trascendencia y éxito de la JOSVA ante tres puntos.

Primero, que se tomara como referencia para crear otros proyectos similares en otras provincias de España, que se inspiraron y crearon después de nuestra experiencia. En segundo lugar, que cuando alguno de nuestro miembros que empezaron en la JOSVA, se terminaron posicionando en grandes orquestas del mundo. Y tercero, cuando nos dimos cuenta de que la estructura principal de la orquesta hoy día ni siquiera había nacido cuando la fundé.

Desde entonces les hemos visto enfrentarse a repertorios clásicos, pero también a espectáculos musicales de todo tipo, apostando por innovar. ¿No se les pone nada por delante?

Tenemos un eslogan: la JOSVA hace posible lo imposible. Primero, por su mera fundación, y luego, abordando todo tipo de programas y repertorios. La JOSVA incluso ha estrenado obras en España, incluso algunas inéditas, como aquella de Mozart y Salieri que se descubrió en Praga en 2015, cuyo estreno mundial fue el 1 de septiembre de 2016 en Valladolid. Hemos hecho conciertos con personalidades de la talla de Plácido Domingo; con personas que ya no están con nosotros como Fernando Argenta, que han sido muy importantes para las nuevas generaciones; hemos tenido de madrina a Concha Velasco, a Teresa Berganza… Y no ha habido ningún repertorio que no hayamos abordado: ballet, ópera, zarzuela, musicales, bandas sonoras, sinfonías… De tiempos pasados y presentes, desde Haendel hasta los Beatles, desde Mozzart hasta Frank Sinatra…

Y siempre buscando la vanguardia, tratando de «quitar el frac» a la música clásica para acercarla al gran público, sobre todo a las nuevas generaciones. Un proyecto como el nuestro se fundamenta en que los chavales que integran la Joven Orquesta estén motivados, y para ello tiene que resultarles atractivo. Y es lo que buscamos con espectáculos que puedan gustar a todos los públicos.

La actividad de la orquesta se habrá visto indudablemente alterada por la pandemia. ¿Cómo compaginan las medidas sanitarias con los ensayos?

El primer impacto, hace más o menos un año, fue un golpe durísimo para todos nosotros. A la Fundación EME le supuso la cancelación, entre marzo y junio, de 28 conciertos en Castilla y León, Andalucía, Madrid y Portugal, con costes muy altos que tuvimos que asumir. Desde el primer momento tratamos de motivar a la gente y, sobre todo, servir de respuesta ante los momentos difíciles que todos vivimos. Creamos iniciativas como la Sinfonía de la Unidad, una propuesta a partir de unos acordes que lanzamos a través de las redes sociales para unir las grabaciones de multitud de músicos; y las ‘‘Píldoras Antiaislamiento’’, vídeos cortos los que hacíamos una breve explicación con un recurso musical de nuestra historia.

«Vamos a seguir demostrando que la juventud es responsable y merece seguir luchando por su futuro»

En septiembre nos dimos cuenta que teníamos que adaptarnos a esta realidad para poder continuar con nuestra labor. La primera decisión que tomamos fue trasladar la sede a un pabellón de la Feria de Muestras de Valladolid, en el que podemos guardar las distancias de seguridad. Aprobamos un protocolo de seguridad validado y supervisado por un médico y una enfermera. Fuimos las primera orquesta joven de España en retomar la actividad, con la grabación del especial de Concha Velasco y Bertín Osborne el 29 de junio en el Teatro Calderón de Valladolid.

Posteriormente, con esas medidas, hemos continuado demostrando, y me gusta recalcarlo, que la mayoría de la juventud son gente responsable, comprometida y dispuesta a asumir sacrificios en favor de la sociedad a la que pertenecen.

Teníamos claro que no es lo mismo congelar la vida en unos casos y en otros. Con 14 o 15 años, un joven estudiante de música no puede congelar su formación, porque lo que no aprenda en ese año, no podrá retomarlo después. Eso se pierde para siempre.

Éramos muy conscientes de que no podíamos cerrar por la pandemia, porque eso suponía, en la práctica, la pérdida definitiva de una generación de músicos. El modo de continuar fue aplicar los protocolos estrictos, que han dado resultado, porque no hemos tenido ni un solo brote hasta el momento vinculado a ninguna de nuestras actividades.

Serán también la avanzadilla de la recuperación cultural, con la gira de la zarzuela El Barbero de Sevilla de Gerónimo Giménez, producida junto a la compañía madrileña Clásicos de la Lírica, que arranca en Palencia el 11 de abril. ¿Cómo se plantea este proyecto?

Yo tenía mucha ilusión de hacer una ópera representada, desde que hiciéramos el concierto ‘Una noche en la ópera’ en la Navidad de 2019. Estuvimos buscando títulos del género lírico que encajaran en la normativa de la pandemia, que establece por ejemplo que no puede haber descanso -por lo tanto, tampoco se puede cambiar el decorado-, o que no puede durar más de una hora y media. Eso eliminaba la posibilidad de representar ópera clásica. Pero una zarzuela encajaba en todo ello.

El Barbero de Sevilla es una zarzuela muy curiosa, que lleva el mismo título que la obra de Rossini. La escribió un sevillano, Gerónimo Giménez. Y siendo de allí podía haber fijado la trama en Sevilla, pero sin embargo decidió fijarla en Castilla y León, y es una de las pocas obras que se desarrollan aquí, concretamente en Valladolid y Burgos.

Monsalve, durante un concierto este verano. JOSVA

Se trata de un enredo en el que una niña quiere hacer música, pero su padre no le deja porque considera que es una pérdida de tiempo, aunque tiene el apoyo de su madre. La amante del padre es cantante de ópera y rivaliza con la protagonista… Y la música es una combinación de elementos entre la ópera italiana y la zarzuela, y entre el carácter arquetípico andaluz y el castellano y leonés, en un choque muy divertido.

Esta obra, a caballo entre la ópera y la zarzuela, cumple los requisitos que perseguíamos y, además, plantea la lucha de una estudiante de música de 17 o 18 años por poner en pie la ópera del Barbero de Sevilla. De alguna manera, entonces, es un reflejo de lo que nos está pasando. Y, por otra parte, este mes se cumple el 120 aniversario de su estreno.

Nos pusimos en contacto con la compañía Clásicos de la Lírica, que ha reunido un elenco extraordinario de profesionales del Teatro de la Zarzuela de Madrid, y hemos preparado un montaje con una escenografía y un atrezzo fabuloso, estamos entusiasmados. El estreno será en Palencia, y posteriormente la llevaremos a Valladolid o León.

¿Una vez se levanten esas restricciones, sí se enfrentarán a Puccini, Verdi o Rossini?

¡Sí! Ya nos enfrentamos a su repertorio en el pasado y nuestra voluntad es afrontar una ópera representada completa. Pero sobre todo, lo que deseamos es volver a actuar delante de 1.700 personas, ya que en esta gira vamos a actuar en teatros donde caben 700 u 800 personas, pero ante un público máximo de 200 o 250. Siempre es mejor eso que nada, pero tenemos la esperanza de volver cuanto antes.

Lo que tenemos claro es que la JOSVA no va a sucumbir y vamos a seguir peleando y demostrando que la juventud es responsable y merece seguir luchando y trabajando por su futuro, con el compromiso de la sociedad, contribuyendo a que la cultura continúe. Ya lo hicimos esta Navidad, con un concierto que nos permitió recaudar más de 8.000 euros que hemos destinado a los comedores sociales de Cáritas Castilla y León. Otra muestra más de nuestro compromiso con la sociedad.

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