Por José Antonio Domingo García
El XV Astudillo Punk Rock ha cerrado sus puertas confirmando el éxito de su decimoquinta edición. La jornada de ayer sábado 6 de junio congregó a algo más de gente que la noche anterior en el municipio palentino, desafiando a una noche en la que el frío se hizo notar más de lo habitual, pero donde la temperatura ambiente pasó a un segundo plano gracias a una propuesta con «la música del copón» y conciertos de lo más variados.
El arranque de la tarde musical corrió a cargo de Pubic Enemy, el primer grupo en saltar al escenario. Formado por cuatro chicas que están luchando por hacerse un hueco en el panorama musical, demostraron ser muy majas y alegres sobre las tablas, evidenciando que son una banda a la que hay que dar un tiempo en su progresión.
Por su parte, los catalanes Periferia protagonizaron uno de los momentos más comentados y aplaudidos de la jornada. Su cantante bajó del escenario para cantar y bailar directamente con el público, una entrega y una marcha que sirvieron para meterse a todos los asistentes en el bolsillo.
Veteranía y compenetración sobre el escenario
La noche continuó con el potente directo de Hora Zulú, una banda que ya era conocida por los aficionados de la provincia al haber estado en las ferias de Palencia hace unos años. El grupo estuvo bien, manteniéndose en su línea habitual y demostrando una vez más que son unos buenos músicos.
El broche de oro en el apartado de ritmos urbanos y combativos lo puso Narco. En su estilo musical se mostraron buenísimos, destacando especialmente la pareja de cantantes, quienes exhibieron una compenetración tan alta sobre el escenario que «parecen mellizos» por lo bien que se compaginan, sumado al gran nivel de la persona que maneja los discos, calificado como un auténtico «fiera». Aunque a parte del público los ritmos más cercanos al rap les puedan costar más de entrada, la realidad es que la gente «flipaba» con la descarga de energía de los sevillanos.
Una organización modélica
Más allá de lo estrictamente musical, el éxito de este decimoquinto aniversario descansa en el trabajo humano que hay detrás. El organizador, el amigo Chuspi, cuenta con un grupo de gente con el que hace que todo el engranaje del festival funcione muy bien. Su labor al frente del evento permite montar unos conciertos variados y de mucha calidad, logrando un nivel de preparación que ya quisieran para sí la mitad de los promotores de otros eventos.
A continuación, os ofrecemos el segundo lote de imágenes exclusivas de Luis Fernando Manrique Revilla de la jornada del sábado.
































