La nueva exposición de Antonio la Peña aporta una novedad respecto a las que ha protagonizado en los últimos años: cuadros de gran formato que ocupan parte del claustro de la catedral de Palencia, espacio que gestiona la asociación Thieldón a través de un convenio con el cabildo. Con el título ‘Toda una vida pintando’, la muestra ofrece una amplia selección de obras, muchas de ellas, precisamente por ese gran formato, nunca expuestas en la ciudad. En la anterior muestra, celebrada en el Ateneo de Palencia en el mes de abril, ya presentó algunos cuadros grandes.
Antonio de la Peña es un artista querido en Palencia. A sus 88 años -nació el 6 de julio de 1938 y él ya habla de acercarse a los 90-, ha reunido una veintena de pinturas, realizadas a lo largo su ya larga trayectoria artística, con los dos temas que ha desarrollado durante muchas décadas: Campos, por su origen palentino -nació en Becerril de Campos-, y el mar, el Cantábrico, por su residencia en Bilbao y sus frecuentes visitas a Mallorca.
Esta dualidad la ha convertido en la esencia de su pintura, ya esté reflejada en cuadros grandes, medianos o pequeños. De la Peña ofrece una visión de Tierra de Campos con la imagen de viejas labores agrarias, como la siega manual, la trilla, la beldadora, la recogida de las mieses en los antiguos carros de redes… De la Peña pinta una Castilla nostálgica, aunque superada por las modernas máquinas de sembrar, arar y cosechar. Es el encanto de esta pintura, dominada plásticamente por los ocres que reflejan una temporada del año seca pero fructífera.
Si el color amarillo predomina en los cuadros castellanos, la paleta cromática se abre a una mayor diversidad en los de tema marítimo. La riqueza que aportan los barcos, el mar y los espacios celestiales la aprovecha el pintor con una gran maestría. Las embarcaciones, grandes y pequeñas, los pescadores, los puertos, la arquitectura portuaria y las playas turísticas quedan reflejados con la maestría pictórica que le caracteriza. Hay que recordar que en Bilbao es conocido como el pintor de la ría, lo cual le confiere un mérito especial al tratarse de un castellano.
La fortaleza de este artista es, precisamente, haber sabido captar con fortuna estos dos mundos, estos dos espacios, estas dos formas de vida profesional y humana, que son los campos de Castilla y el mar, y los plasma con buena técnica, pero también con sentimiento y pasión, en un caso basado en la memoria y en el otro en el arraigo a una tierra adoptada.
De la Peña se mueve en la praxis pictórica con elegancia entre un expresionismo cromático y un impresionismo que busca captar la atención del visitante con una pincelada poderosa pero certera. Los cuadros de gran formato inciden en potenciar esa energía que aporta el tamaño grande, y además no prescinde de la intensidad que infiere a sus cuadros de formato más pequeño.
Antonio de la Peña enlaza la pintura de temática castellana y la marina. Su producción fluctúa entre ambos mundos, fruto del recuerdo por un lado y de la experiencia vital por otro. En un caso, reinterpreta viejas labores del campo y en otro recrea un ambiente actual con la actividad de los pescadores y en los puertos. En alguna otra ocasión, he definido la obra de este artista en cuatro palabras: constancia, oficio, trabajo y sensibilidad, palabra esta última que le permite reflejar en sus pinturas las diferentes atmósferas de la añosa Tierra de Campos y de la actual vida que genera el mar.
La exposición del claustro permite profundizar en la obra de De la Peña a través de sus cuadros mayores, aunque un ordenado panel junto a la entrada al templo permite contemplar obras de mediano y pequeño formato. Amante de su querida Palencia, el pintor tiene intención de dejar en depósito en la catedral algunos de estos cuadros para que dialoguen con las maravillosas obras de arte de atesora el principal templo palentino.
La presencia de Antonio de la Peña en Palencia se extiende en la actualidad a otros lienzos suyos que se pueden contemplar en depósito en el reabierto restaurante La Encina, en la calle Casañé.
LA EXPOSICIÓN
Pintor Antonio de la Peña
Título Toda una vida pintando
Sala Claustro de la catedral de San Antolin
Fecha Hasta el 30 de septiembre
Horario De Lunes a sábado: de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00; domingos: de 10:00 a 13:00 y de 16:00 a 20:00.






















