Tras la victoria del Iberolea Palencia ante el Bàsquet Menorca (91-76), Natxo Lezkano compareció en rueda de prensa donde señaló que el equipo consiguió «una ventaja grande, pero que no refleja tampoco lo que ha sido el partido». «Muchos minutos en los que no nos enterábamos, no leíamos bien el partido», explicó el técnico, que vio una mejoría en el segundo cuarto, cuando los jugadores empezaron a entender mejor cómo debían afrontar el choque. También destacó que el partido fue ganando en intensidad física por parte de ambos equipos.
La diferencia en el marcador llegó en el último cuarto, cuando el Palencia encontró más facilidad para anotar y pudo correr. «Hemos sabido leer y entender su defensa y en el último cuarto hemos conseguido anotar con más solvencia», señaló el técnico, que incidió en que el resultado final no refleja lo que ocurrió durante buena parte del encuentro.
Lezkano también apuntó al desacierto en los tiros abiertos como uno de los problemas del equipo. Considera que haber anotado dos o tres lanzamientos más podría haber cambiado el partido y lamentó que tampoco se aprovecharan algunas situaciones de contraataque que parecían claras. Esa falta de acierto, explicó, terminó afectando a la confianza de los jugadores.
Ante esas dificultades, el entrenador insistió en la importancia de sostener al equipo desde la defensa. «Sabes que no dependes exclusivamente de tu acierto para ganar los partidos, esa es la clave, estar sólido atrás, ser un equipo muy bueno en defensa», afirmó.
El técnico también habló de la adaptación de Ngom, con quien señala que el equipo todavía necesita encontrar conexiones. Jacovic y Vrankic, apuntó, empiezan a entender mejor cómo jugar con él, aunque todavía queda trabajo para que todo el equipo encuentre su sitio y gane confianza.
Zamora: «Se ha abierto el marcador con demasiado castigo»
Por su parte, Javier Zamora, entrenador del Bàsquet Menorca, anotó también que la diferencia final fue excesiva para lo que había mostrado el encuentro. El técnico felicitó al Palencia por la victoria y destacó el ambiente del pabellón, además de recordar su vínculo familiar con la ciudad.
Zamora valoró el primer cuarto de su equipo, en el que vio intensidad defensiva y acierto en ataque, pero reconoció que los visitantes perdieron parte de esa solidez en el segundo periodo. Tras el descanso, el Menorca volvió a competir, aunque le faltó energía para mantener el ritmo en el tramo final, especialmente en ataque.
«Cada vez que hemos intentado subir una marcha nos ha faltado un poquito de energía», explicó. También señaló los tiros libres concedidos y la falta de acierto en los lanzamientos liberados como factores que perjudicaron a su equipo.
«Creo que al final se ha abierto el marcador en los cuatro o cinco últimos minutos, quizás con demasiado castigo para las sensaciones que hemos tenido nosotros», afirmó.
Pese a la derrota, Zamora destacó el trabajo de sus jugadores y la participación de los jóvenes, entre ellos Manu García, de 18 años recién cumplidos, que disputó alrededor de 20 minutos. El entrenador recordó las dificultades que atraviesa el equipo por las bajas, aunque rechazó utilizarlas como excusa y defendió la necesidad de seguir creciendo.
«Mientras el equipo luche, trabaje y crezca cada semana tenemos que estar tranquilos», concluyó.









