Festival Palencia Sonora:

Nacho Prada (El Nido): «El territorio es nuestro ‘leitmotiv’ y desde ahí, componemos»

Nacho Prada, compositor y vocalista de El Nido, reivindica el papel de la cultura rural, las escenas musicales de Castilla y León y la necesidad de cuidar el territorio, el público y las redes culturales de proximidad
El Nido en la Plaza de la Inmaculada
El Nido en la Plaza de la Inmaculada. Fotografía: Sergio Lozano

El Nido es una de las bandas emergentes de Castilla y León más prometedoras. Tanto, que su vocalista y compositor, Nacho Prada, atiende a nuestra revista desde el AVE de Burgos a Madrid, rumbo a la gala de entrega de los Premios Academia de de la Música de España 2026, al que está nominado su disco ‘La constancia’, como Mejor Álbum de Música de Raíz, junto con otro castellanoleonés, Dulzaro (con quien charlamos también, unas páginas más adelante).

«Está difícil», nos comenta. De hecho, después sabremos que el premio ha sido para la gran Valeria Castro. «Pero solo la nominación es muy importante para nosotros». El premio, para El Nido y para sus seguidores, es ver cómo su propuesta es todo un proyecto cultural en torno a la puesta en valor del patrimonio musical y popular de Castilla y León.

Agradecemos a Nacho que nos coja el teléfono, en un momento en el que las bandas indie dejan de atender a la prensa (nos han rechazado la petición de entrevista grupos como Carolina Durante u Ojete Calor, sin ninguna explicación). Y es que para los artistas de la tierra, cuidar del público, de las empresas culturales locales y de los medios de comunicación, es importante.

Vosotros cuidáis el territorio y eso forma parte de vuestra identidad. Y la mejor manera de hacerlo es cuidar al público…

Nosotros somos una especie de locomotora musical de Castilla. Todo esto nace de una manera muy intuitiva y tiene que ver con el territorio y con las provincias. Para nosotros es una cuestión casi de educación. Es bonito, genera sinergias y hay que cuidarse entre todos: público, medios, programadores y músicos. Al final estamos todos en el mismo vehículo y caminando hacia el mismo lugar.

Además de los conciertos, realizáis talleres y colaboraciones, como el pasado San Antolín, con la Banda Municipal de Palencia, o en Guardo… ¿Hay también una intención de concienciar sobre el patrimonio cultural?

Desde luego. No diría que seamos un proyecto pedagógico, porque no es nuestra intención principal, pero evidentemente sí existe un punto de concienciación.

Buscamos visibilizar y dar la importancia que merece nuestro patrimonio y nuestra cultura. Al final también es nuestro vehículo y es una forma muy intuitiva de hacerlo.

Tocar en el territorio, para nosotros, es de las cosas más bonitas que hay. Y si además podemos aportar algo a través de talleres o encuentros, pues maravilloso. Lo importante es seguir creando sinergias.

¿Cómo conseguís que en festivales y grandes auditorios convivan sartenes, latas de pimentón, electrónica y un lenguaje musical contemporáneo?

Para nosotros todo parte del gusto y de seguir el camino que sentimos en cada momento. Nuestro trabajo se desmarca un poco porque componemos canciones alrededor de esas sonoridades y de esas músicas identitarias, algo que siempre ha sido muy importante para nosotros.

Durante mucho tiempo en este país se ha compuesto mirando hacia influencias anglosajonas o de otros territorios, pero no tanto pensando en las músicas propias de nuestra región. Ese es un poco nuestro leitmotiv.

Que todo eso pueda sonar en un festival es muy motivador, porque aunque la plaza del pueblo o la provincia sean su hábitat natural, también es bonito llevarlo a contextos más dominados por el indie u otras músicas. Eso ayuda a reforzar al público y a poner en valor todo esto de lo que hablamos.

 

«No todo puede ser un McDonald’s de los festivales»

 

Formáis parte de una escena burgalesa muy potente, junto a nombres como La M.O.D.A., Fetén Fetén o Diego Galaz, que de hecho está relacionado en buena parte con el éxito de muchos de esos proyectos… ¿Qué está pasando en Burgos y en Castilla y León?

Todas las palabras de admiración para Diego Galaz. Siempre ha sido nuestro hermano mayor y hemos aprendido muchísimo de él. Es una figura importantísima dentro de la música de nuestro territorio.

No creo que antes estuviera olvidado; también hubo bandas pioneras hace décadas… Lo que sucede es que ahora estamos viviendo esta ola y miramos más hacia ello.

Evidentemente, la escena de Burgos está muy fuerte y eso habla mucho de la creatividad de la ciudad y de la capacidad que tiene un territorio para convertirse en un nicho cultural, sin necesidad de que todo ocurra en Madrid o Barcelona.

Es importante cuidar esas escenas, atenderlas y hacer que el público las valore.

¿Cómo ves actualmente la salud del ecosistema cultural rural y de ciudad pequeña en Castilla y León?

Hay que ser críticos. Por un lado, están surgiendo muchísimas propuestas: festivales rurales, iniciativas pequeñas y proyectos muy cercanos. Y eso es muy bueno porque dinamiza, crea vínculos afectivos y da importancia a las bandas del territorio.

Es importante que no todo sea como un McDonald’s de los festivales.

Pero también nos falta tejido cultural para poder girar por los pueblos. No existe todavía una red sólida que articule todo esto desde el propio entorno rural. Y además hay otro debate importante: está muy bien tener las fiestas del pueblo el 15 de agosto, pero también hay que preguntarse qué ocurre el resto del año… Qué pasa en enero en Burgos, en Valladolid o en cualquier otro lugar…

En muy poco tiempo habéis pasado de ser una propuesta de nicho a colaborar con artistas como Rodrigo Cuevas o Rozalén y estar presentes en grandes escenarios. ¿Cómo lo estáis viviendo?

Han pasado apenas dos años y todo está yendo muy rápido. Lo vivimos con muchísima alegría y también con cierta incredulidad. Son artistas que para nosotros eran referentes desde hace mucho tiempo y, de repente, encontrarte colaborando con ellos y construyendo relaciones musicales tan cercanas es algo muy bonito.

Este disco nos ha dado alegrías que no esperábamos, sobre todo porque nos ha permitido romper barreras. Venimos de provincias, hacemos una música muy concreta y, aun así, estamos llegando a escenarios que hace poco parecían un sueño. Eso emociona muchísimo.

¿Qué esperáis de vuestro paso por Palencia Sonora?

Un fiestón, sinceramente. Palencia cada vez nos acoge mejor y para nosotros es casi como una segunda casa. Somos vecinos y sentimos muchos lazos con la provincia. Además,

Palencia fue la primera provincia que nos programó en unas fiestas patronales utilizando incluso una canción nuestra para una campaña turística.

Tenemos muchísimas ganas. Encima abrimos el festival el jueves, así que habrá que conseguir que toda la ciudad baje al Sotillo…

Recibe las noticias de última hora en tu móvil

Únete al canal de Telegram de Palencia en la Red

No te pierdas ninguna noticia de Palencia

Añade Palencia en la Red como fuente preferida en Google y recibe más noticias como esta.

Añadir como fuente preferida

Haz clic, marca la casilla y listo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

Noticias más vistas: