El sueño del ascenso a la ACB se esfumó en el último cuarto de la semifinal de la Final Four, pero el vestuario del Súper Agropal Palencia se despide de la temporada con la cabeza alta. El técnico morado, Natxo Lezkano, compareció en rueda de prensa para analizar la derrota por 92-81 ante el Leyma Coruña, en un encuentro donde los suyos compitieron de tú a tú durante más de treinta minutos, pero acabaron penalizados por el desgaste físico y la falta de acierto en los momentos de máxima tensión.
El rebote ofensivo, la gran losa morada
Lezkano no dudó en comenzar su intervención felicitando al rival por el pase a la final, reconociendo que el Leyma Coruña “se merece estar ahí por hoy y por la temporada regular que ha hecho, que ha sido impresionante”.
A la hora de desgranar los motivos tácticos que decantaron la balanza en favor de los gallegos, el preparador palentino situó el foco de manera muy clara bajo los aros, donde la superioridad física de la plantilla naranja acabó por asfixiar el planteamiento morado:
“Un factor claro es el rebote ofensivo; ellos tienen un porcentaje de rebote ofensivo tremendo. Con tanto número de posesiones, más el acierto que han tenido en la segunda parte, ha sido determinante”.
El técnico admitió que la falta de fluidez en el tiro exterior también obligó al equipo a realizar un sobreesfuerzo: “Nosotros hemos intentado hacer un buen trabajo, a pesar de no tener muy buenos porcentajes en el tiro de tres puntos. Hemos llegado por delante al descanso y hemos estado por delante en el tercer cuarto, pero ellos han estado muy físicos, muy agresivos, seguían dominando el rebote y han conseguido una ventaja”.
Leyma Coruña apea al Super Agropal Palencia de la lucha por la ACB
Las bandejas falladas: el punto de inflexión anímico
Uno de los momentos más comentados de la segunda parte fue la reacción del Coruña cuando el Súper Agropal Palencia alcanzó su máxima renta de siete puntos (39-46) en el tercer cuarto. Aunque Lezkano restó dramatismo a ese instante argumentando que «todavía quedaba mucho tiempo», sí que identificó un punto de inflexión netamente psicológico en el último período, cuando los palentinos marraron hasta tres oportunidades consecutivas bajo canasta para estrechar el electrónico.
“Ha habido otro momento yo creo más decisivo ahí, cuando hemos fallado una bandeja que nos podía haber hecho venir arriba. Hemos fallado y, en lugar de venirnos arriba, nos hemos venido abajo”.
Para Lezkano, este tipo de fallos no son fáciles de digerir en un encuentro de tanta trascendencia: “¿Cómo explico que un jugador falle una bandeja? Pues no lo puedo explicar; el jugador ha intentado hacerlo muy bien, lo ha hecho muy bien, y el último paso quizás no pasa nunca”, se lamentó, añadiendo que “el baloncesto es un juego de estados de ánimo. En ese momento que hemos fallado esa bandeja, Carles Marco había pedido el tiempo muerto y nosotros ya veníamos con un empuje muy bueno; quizás hubiera cambiado el partido”.
A pesar de las críticas al rebote, el entrenador quiso poner en valor la excelente protección del balón que mostraron sus jugadores ante un rival tan asfixiante, sumando apenas cinco pérdidas en todo el choque: “Tener solo cinco balones perdidos contra Coruña está muy bien. Coruña es un equipo que aprieta mucho, que juega con muchísimo contacto, con muchas manos, muchos agarres y un nivel físico altísimo. Tener solo cinco pérdidas de balón en 38 minutos pues está muy bien”.
Orgullo por una afición volcada
Más allá del resultado deportivo, el técnico vizcaíno se mostró profundamente emocionado y agradecido con la marea morada que tiñó de color las gradas del pabellón gallego, arropando al club desde horas antes del pitido inicial.
“Quiero agradecer a la gente de Palencia que ha venido aquí. Nos han animado desde dos horas antes; cuando hemos llegado al pabellón ya estaban allí, ha sido muy emocionante. Una vez más quiero agradecerles, y espero y estoy seguro de que están muy orgullosos, como lo estoy yo, del equipo que lleva el escudo y el nombre de su ciudad”.





