Palencia Sonora ha despedido esta mañana una nueva edición de récord tras varias intensas jornadas que han llenado de música en vivo, arte urbano, performance y propuestas solidarias numerosos rincones de la ciudad.
El festival ha superado de nuevo los 20.000 espectadores y lo ha hecho con un ambiente festivo que ha cumplido las expectativas de sus organizadores del público asistente y con un formato de éxito que continúa combinando directos matutinos y gratuitos en muchos espacios de la capital con la vibrante actividad que concentra el Sotillo por la tarde noche.
Y es que el festival, destacan sus organizadores, «transforma por completo la fisionomía y el aspecto de la ciudad, dinamiza nuestras calles y nos sitúa como un evento capaz de activar la economía, atraer turismo y construir imagen de marca». Juan Cruz Pascual y David García, promotores al frente de La Mano Negra, destacan el «carácter participativo» del festival y su capacidad para atraer a espectadores de diferentes generaciones. También el valor de «reunir a bandas de referencia como Carolina Durante, Siloé o Sanguijuelas del Guadiana, junto a esos nombres que emergen con fuerza en el panorama de la música pop-rock e independiente de nuestro país y que serán cabeza de cartel en unos años».
Espectadores llegados de numerosos puntos de la geografía nacional se han dado cita este año en Palencia para disfrutar de 42 propuestas en una edición que volvió a colgar hace meses el cartel de no hay entradas y que sigue concitando la complicidad de un público fiel. «Nos emociona ver a gente que repite año tras año y que ahora viene al festival con sus hijos», reconocen desde la organización. Esa filosofía, la de cuidar al público, «está detrás de todo lo que hacemos» y sigue siendo la principal seña de identidad de un Palencia Sonora que se ha situado, por méritos propios, entre los festivales de mediano formato con mejores críticas del panorama nacional.
El trabajo que realizan las casi 400 personas contratadas en las distintas áreas (técnicos, equipos de producción, auxiliares, seguridad, camareros…) hace posible que el festival siga siendo una «experiencia cómoda y accesible para nuestro público; y la cercanía del Sotillo con el centro histórico asegura esa comunión entre el festival y la ciudad y la provincia», apuntan los organizadores. Destacan, también, el valor de dar cabida otras disciplinas artísticas como el arte urbano y la performance y de sumar los apoyos de la Escuela de Arte Mariano Timón, la Beebrass Ensemble, el Colegio Modesto Lafuente o la Fundación Díaz-Caneja.
Una mirada comprometida
Pero si de algo están orgullosos Juan Cruz Pascual y David García es de devolver a la ciudad el cariño que reciben. Prueba de ello es la iniciativa que, junto a ZENIT Ingeniería, permitirá renaturalizar varios rincones de la capital con la plantación de algunas especies arbóreas y arbustos. Este ‘Bosque sonoro’ completará en las próximas semanas la instalación de sus tres primeras estaciones con el apoyo de artistas como Xoel López y Siloé y la financiación de empresas privadas como Arambol Ingeniería e ICON Multimedia. Un compromiso con la sostenibilidad que permitirá, en un futuro, tejer un trazado verde que sumará 14 kilómetros de recorrido.
David Frechilla, portavoz del festival, extiende ese compromiso a la colaboración que, desde hace años, mantiene la cita musical con la Asociación Española Contra el Cáncer y Cruz Roja, pero también a la colaboración que este año se ponía en marcha con el sello Palencia Gastronómica —«una ocasión excepcional para poner en valor nuestra gastronomía» y a la implicación de los centros residenciales que volvieron a volcarse con la convocatoria del concurso de playback. «Palencia Sonora es la suma de todas esas administraciones, colectivos y asociaciones que entienden este evento como una celebración compartida», destaca.
Los organizadores del festival han querido, asimismo, agradecer la colaboración y profesionalidad del personal sanitario, los servicios municipales y las fuerzas de seguridad, así como el apoyo del Ayuntamiento, la Diputación de Palencia y la Junta de Castilla y León, de empresas privadas como Volvo Palausa y Mahou, e instituciones como la Universidad de Valladolid y el Centro Buendía.
El festival pone a la venta los abonos de 2027
La organización trabaja ya en la próxima edición, la vigésimo cuarta, que se celebrará los días 11 y 12 de junio de 2027. Los primeros abonos, con un precio de salida de 60 euros, que asciende a 100 euros en el caso de los VIP, se podrán adquirir ya este lunes 15 de junio en www.palenciasonora.com y www.notikumi.com a partir de las 10.00 horas. Con el objetivo de evitar la reventa fraudulenta, la empresa de ticketing (Notikumi) ha puesto en marcha un nuevo sistema de venta. Con este modelo, los espectadores que compren sus abonos o entradas recibirán un justificante asociado a una referencia de la compra. Con posterioridad, unos días antes de la celebración del festival, recibirán los abonos o entradas.
Palencia Sonora cuenta con el patrocinio principal del Ayuntamiento de Palencia y el sello Palencia Gastronómica, la Junta de Castilla y León y la Diputación Provincial. El festival cuenta, además, con el apoyo de la Universidad de Valladolid y el Centro Buendía, Volvo Cars Palausa y Vibra Mahou, que vuelve a demostrar así su compromiso con la música en directo, conectando artistas y público y respaldando experiencias cinco estrellas relacionadas con la música y la cultura cervecera, además de dar voz y apoyo a la escena musical y artística. En última instancia, suma la colaboración de la Muestra de Cine Internacional de Palencia y Zenit Ingeniería.











