El Servicio de Bomberos y Policía Local de Palencia intervinieron en la noche de este miércoles en el entorno de la iglesia de La Compañía después de que se detectaran problemas en uno de los elementos de seguridad instalados en la fachada del edificio.
La actuación se produjo tras conocerse la rotura de unos cables tensores que formaban parte del sistema provisional de sujeción colocado en una de las zonas del templo que permanecen bajo vigilancia desde los desprendimientos registrados el pasado año.
Hasta el lugar se desplazaron efectivos del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento para inspeccionar el estado de la estructura. Tras la revisión, los técnicos descartaron que existiera un peligro inminente de caída, aunque optaron por acordonar de forma preventiva el tramo de acera situado junto a la fachada para evitar el tránsito de peatones por la zona.
El jefe de Bomberos de Palencia, Javier Villena, explicó que el aviso llegó a través de una imagen en la que podía apreciarse la rotura de los cables de sujeción de un sillar. Tras la inspección realizada sobre el terreno, señaló que la situación está controlada, si bien consideró necesario mantener las medidas de seguridad hasta que comiencen los trabajos previstos.
Precisamente, las obras de aseguramiento y rehabilitación de la fachada estaban programadas para iniciarse de manera inminente.
Un año después de los desprendimientos
La intervención se produce cuando está a punto de cumplirse un año de los desprendimientos registrados en la iglesia de La Compañía. El 30 de junio de 2025 dos grandes sillares se desprendieron de la parte superior del edificio y cayeron sobre diferentes zonas del entorno, lo que obligó a desplegar un amplio operativo de seguridad y a restringir temporalmente el tráfico y el paso de viandantes.
A raíz de aquel incidente se adoptaron distintas medidas preventivas y de seguimiento sobre el inmueble, considerado uno de los edificios históricos más emblemáticos de la ciudad. La actuación que comenzará ahora busca solucionar de forma definitiva los problemas detectados y garantizar la seguridad tanto del templo como de las personas que transitan diariamente por sus inmediaciones.




