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Palencia, a la cola del incremento salarial en los convenios de 2022

Sindicatos y patronal decidieron este jueves aparcar sin acuerdo, al menos durante los próximos meses, la negociación sobre la evolución de los salarios en convenios colectivos ante la “diferencia insalvable” que existe entre ambas partes sobre la inclusión de cláusulas de revisión salarial que garanticen el poder adquisitivo de los trabajadores, que CCOO y UGT exigen y la CEOE rechaza incluir.

El final de esta negociación llega después de que este jueves se reunieran los agentes sociales en el marco de la negociación del V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) que, entre otras cuestiones, debía incorporar recomendaciones generales sobre evolución de los salarios en convenio para los próximos dos o tres años.

Para CCOO, “teniendo en cuenta el crecimiento de la inflación, la inestabilidad e incertidumbre de los precios”, la cláusula de revisión salarial “es fundamental como única garantía de mantenimiento del poder de compra de los salarios”. Además, criticó que las organizaciones empresariales mantengan su postura de no contemplar en un acuerdo general dicha cláusula de revisión, “por lo que las partes han dado por cerrada la mesa de negociación para este año”.

Seguir avanzando

No obstante, UGT precisó que la negociación no está “rota”, que podría retomarse en los próximos meses y que mientras tanto, su intención es seguir avanzando en otras cuestiones que deben incluirse también en el nuevo AENC.

Asimismo, desde CCOO señalaron que van a desplegar “con mayor intensidad el desarrollo de la negociación colectiva, tanto en el ámbito sectorial como en el de empresa, donde plantearemos las propuestas realizadas en materia salarial efectuadas en la mesa del AENC, así como el resto de materias que contribuyan al desarrollo, tanto de los aspectos disponibles en la reforma laboral reciente como en el resto de la normativa pactada en el ámbito del diálogo social”.

“Si la posición empresarial es seguir frenando el desarrollo de la negociación colectiva, en un año en el que ésta juega un papel fundamental para que las trabajadoras y trabajadores puedan hacer frente a la subida de los precios, la movilización y el conflicto serán inevitables”, avisaron desde el sindicato dirigido por Unai Sordo.

Documento propio de CEOE

Por otra parte, fuentes de CEOE indicaron a Servimedia que “tras la reunión de hoy para tratar de cerrar un nuevo AENC, las posiciones siguen muy alejadas entre las partes y el acuerdo no parece posible en estos momentos”.

En cualquier caso, todas estas cuestiones se someterán a consulta en los órganos internos de CEOE y, en caso de que no sea posible un pacto con sindicatos, se formulará un documento propio de recomendaciones para la negociación colectiva, según estas mismas fuentes.

Dos meses de negociación

Tras semanas de contactos, las negociaciones formales para el V AENC se iniciaron a comienzos del pasado mes de marzo entre los agentes sociales. A medida que fueron transcurriendo las semanas, la posibilidad de alcanzar un acuerdo sobre evolución salarial se fue alejando, debido al alza de la inflación que, si ya se situaba por encima del siete por ciento, con el estallido de la guerra en Ucrania se disparó en marzo al 9,8, récord desde 1985.

En este contexto, los sindicatos asumieron que no podían plantear subidas salariales en estos niveles, por lo que sugerían incrementos inferiores a cambio de que se incluyera en los convenios colectivos una cláusula de revisión salarial que permitiera salvaguardar el poder adquisitivo de los trabajadores.

Desde la patronal se alertó de que era un “error” ligar salarios e Índice de Precios al Consumo (IPC) y apostaban por la moderación salarial para no convertir el actual “choque inflacionario” en algo estructural.

El propio presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, puso como ejemplo que en la patronal la subida salarial para este ejercicio se había situado en el 2,1 por ciento, para dar “ejemplo” de moderación salarial.

Posteriormente, aunque en abril la inflación se moderó al 8,4 por ciento, la inflación subyacente se elevó del 3,4 al 4,4 por ciento, según el dato adelantado del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este indicador, que no incluye precios energéticos ni de alimentos no elaborados prueba, a juicio de los sindicatos, que las empresas están trasladando a los precios finales el aumento de los costes de producción que están afrontando por culpa del encarecimiento de las materias primas y de la energía.

Por ello, pusieron en el centro de las manifestaciones del Día Internacional del Trabajo del 1 de mayo la exigencia a la patronal de subir salarios y le recordaron que ellos han renunciado a que los trabajadores, en este contexto, ganen poder adquisitivo, pero que no pueden renunciar a que al menos lo mantengan.

Respeto

Finalmente, desde el Gobierno se ha mostrado en todo momento “respeto” a las negociaciones bipartitas entre los agentes sociales, recordando que la competencia del Ejecutivo solo es la fijación del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

Eso sí, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se ha dirigido en varias ocasiones a las “grandes empresas” con “beneficios récord” y “suculentos” para advertirles de que “no hay margen” para que bajen o moderen salarios.

Además, les ha recordado que el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha afirmado que hay empresas que pueden moderar sus márgenes en la situación actual.

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