El candidato de En Común señala la necesidad de “decrecimiento” energético ante el “poder succionador” de Madrid
ICAL
El candidato a la Presidencia de la Junta por la coalición En Común (IU, Sumar y Verdes-Equo), el palentino Juan Gascón, planteó hoy que Castilla y León “no solo genere energía”, sino que la pueda consumir y “generar empleo mediante una industria verde”, una reivindicación que llevará en su programa electoral, junto a la necesidad de “decrecimiento” energético, ante un escenario de “poder succionador” de Madrid y otras comunidades autónomas.
En un acto celebrado en Valladolid, con la concejala y coordinadora de IU en la ciudad de Valladolid, Rocío Anguita, y el ex coordinador federal de Izquierda Unida y exministro de Consumo, Alberto Garzón, que protagonizó una presentación de su libro ‘La guerra por la energía’, Gascón recordó la posición de la coalición en torno a las macrogranjas y “la utilización de grandes cantidades hectáreas de cultivo para la generación energética, con problemas en toda la Cornisa Cantábrica, con el tema fotovoltaico y el eólico”. “Hay que ver cómo somos capaces de generar un proceso de renovables que no sea tan agresivo con el medio ambiente. Parece que queremos entrar en las mismas dinámicas del sistema capitalista, pero consideramos que hay que decrecer y que hay que planificar cómo se hace ese decrecimiento”, expuso.
Al respecto, instó a la Junta de Castilla León a “planificar el plan regional de biogás 2024-2034, que lo tiene ahí paralizado”, y que para 2026 plantea 120 proyectos de plantas. “No hay voluntad política. Se están poniendo alfombras rojas para las grandes empresas que lo que hacen es contaminar las aguas, los suelos y el aire de nuestros pueblos. Para nosotros es preocupante”, comentó.
Por su parte, Alberto Garzón explicó que su libro “une lo que la ciencia advierte, la historia confirma y la política evita asumir: que ningún progreso puede ignorar los límites del planeta”. “La idea de este libro es crear una herramienta para entender mejor el mundo en el que vivimos, un mundo totalmente distinto del que teníamos hace unas cuantas décadas. Solo hay que escuchar a Donald Trump y a Estados Unidos para darse cuenta de que hay muchas cosas que han cambiado en gran medida, a peor, y que por lo tanto los retos que tenemos por delante son sumamente importantes”, comentó, en declaraciones recogidas por Ical.
A su juicio, cuando “se habla de geopolítica parece que es una cosa solo para especialistas, pero no es así”, y consideró que “es de interés para todo el mundo”. “Somos conscientes de que los recursos son finitos y lo que ocurre es que hay una parte de la población, entre ellos la extrema derecha, que considera que, ya que son finitos y son pocos, mejor para ellos solos, que es lo que está planteando Estados Unidos. La gente progresista, que sigue creyendo en la democracia, debe plantear una recuperación de los valores para que los recursos que sean de la tierra sean del conjunto de la población humana”, apuntó.
En este sentido, señaló que “hay que encontrar mecanismos y sociedades más democráticas que las que está definiendo la extrema derecha, no solo en Estados Unidos, sino también la extrema derecha en Europa”.
Ideología del campo
Garzón criticó que la “derecha y la extrema derecha” han creado una “caricatura” según la cual “las ciudades son de izquierdas y progresistas, y el campo es de derechas y conservador”. “Yo no lo creo. Y además aquí, en Castilla León, hay zonas que se consideran desde Madrid como áreas rurales, como Zamora, y la ciudad está gobernada por la izquierda”, sostuvo.
Así, instó a la propia izquierda “a no dejar el campo en manos de la derecha y la extrema derecha, porque es demasiado importante como para permitir eso”. “El campo es lo que nos ha de comer a las sociedades y hay que cuidarlo. El campo ha hecho grandes méritos a lo largo de la historia, pero muy particularmente, por ejemplo, en episodios como la pandemia”, manifestó Garzón, quien anotó que “sin esa capacidad de alimentar al resto de la población, sería imposible”.
En este sentido, consideró que el sector agrario y ganadero “pasa muchas dificultades por las circunstancias geopolíticas”, con lo que confió en que la izquierda “sea capaz y hábil para reconectar”, y puso como ejemplo Castilla León, donde IU y Sumar “lo han sabido ir articulando”. Pero, añadió, la “capacidad de la derecha y la extrema derecha de crear una caricatura y vender a la gente de izquierda como abandonadora del campo tiene fuerza porque también tiene muchos cómplices, pero no es real”.
Uno de los ejemplos, dijo, son las macrogranjas, cuya lucha, recordó, abanderan “algunos desde otros lugares que no eran el campo propiamente dicho, pero los principales interesados en que estas macroganjas no fueran el modelo de explotación ganadero de este país eran precisamente los ganaderos”. “Hay formas en las que la izquierda tiene que seguir conectando con el campo para acabar con esa caricatura”, concluyó.




