El Palencia Cristo Atlético salvó un punto en los últimos minutos en el derbi ante el Becerril (1-1). El tanto de Apa, a cinco minutos del final, evitó una derrota que por momentos tomó forma ante un rival ordenado y más competitivo durante buena parte del encuentro.
Chuchi Jorques apostó de inicio por Álex en portería; defensa con Álvaro y Anderson en los laterales, y Pablo junto a Munguía en el eje. En el centro del campo formaron Rober, Felipe y Rubén Vallejo, con Cesitar y Citores en bandas y Santa como referencia. Enfrente, el Becerril de Francis Olea salió con Sevi en portería; defensa con Víctor Merino y Destiny Dele en los laterales; Bonalde por la derecha y Arranz por la izquierda; centro del campo para Simal, Conde e Isma de enganche; por la derecha Charly, por la izquierda Amado, y arriba David Martín.
No se había cumplido el primer minuto y Álex tuvo que intervenir tras una llegada muy peligrosa del Becerril. David Martín centró desde la derecha, no llegó en primera instancia Isma, sí lo hizo Amado detrás, que controló y chutó pero Álex sacó una gran mano abajo. Poco después, en el 4’, Amado volvió a aparecer al espacio por la izquierda y obligó de nuevo al guardameta a intervenir. El Becerril había salido mejor y con la intensidad que le faltó al Cristo en la primera mitad.
La primera llegada de los locales llegó desde muy lejos, en el minuto 11, con un intento de Santa desde el centro del campo que sorprendió a Sevi, obligado a despejar a córner. Fue un atisbo porque el partido se decantaría poco después del lado terracampino: en el 13′, Amado, desde la izquierda, firmó la jugada del encuentro: condujo por la izquierda, regateó metiendo el balón entre Felipe y Pablo en el área, y definió perfecto ante Álex para hacer el 0-1.
El choque continuó incómodo para los locales. Mucha imprecisión, pocas conexiones y dificultad para encontrar espacios ante un Becerril que no concedía. El Becerril, sin generar demasiado más, sí mantuvo el control del partido.
Tras el descanso, Jorques movió el banquillo buscando alguna reacción: Apa y Acero entraron, y poco después también lo hizo Mikel Prieto. Tampoco hubo gran efecto. El Becerril reforzó aún más su estructura defensiva con el paso de los minutos, acumulando hombres atrás, con el cansancio notándose en las piernas, entrando en ‘modo supervivencia’, como comentaba su técnico Francis Olea en el postpartido.
El Cristo lo intentó más por insistencia que por claridad. Una de las ocasiones vino de una buena transición conducida por Citores que acabó con un disparo de Cesitar fuera, sin ver a Mikel solo por la derecha. También llegó la ocasión más clara en el 80’ tras un centro lateral de Apa al que no llegaron por poco ni Mikel ni Rubo.
Cuando el partido se consumía, encontró el premio. En el 85’, Munguía colgó un balón al área y Apa, llegando desde atrás, controló con el pecho y definió para empatar. Un gol que cambiaba el escenario en los minutos finales. Aún hubo tiempo para más. En el 88’, Mikel Prieto tuvo el 2-1 en sus botas, pero Sevi respondió con una gran parada para sostener el empate. No hubo más.
Francis Olea: “En la segunda parte ha sido un acto de supervivencia”
El entrenador del Becerril, Francis Olea, valoró de forma positiva el trabajo de su equipo, especialmente en la primera mitad, donde consideró que hicieron “una muy buena puesta en escena”. El técnico destacó que su equipo generó peligro desde el inicio.
Olea explicó que el plan de partido pasaba por atacar los espacios y controlar las situaciones más peligrosas del rival: “Nuestra idea era correr al espacio con Amado y buscar el dos para uno en banda. Creo que lo hemos tenido controlado bien, sobre todo lo más peligroso de ellos que era cuando César entraba hacia adentro”.
Sobre el desarrollo del encuentro, el técnico diferenció claramente ambas mitades. “En la primera parte no hemos sufrido nada y, en balance de ocasiones y juego, era merecido que fuésemos 1-0”, señaló. Sin embargo, reconoció el cambio tras el descanso: “La segunda ha sido un acto de supervivencia. Ellos se han apretado mucho más, se han metido más arriba y nosotros nos hemos metido más atrás”.
El entrenador también apuntó al desgaste físico como uno de los factores clave: “Se nos ha ido acabando la gasolina, hemos tenido cuatro o cinco futbolistas con problemas e intentamos sobrevivir hasta el final”. En ese contexto, admitió que el empate terminó llegando tras la insistencia local: “Estaba rondando mucho el balón por nuestra portería y ha llegado el gol”.
Pese a dejar escapar la ventaja, Olea no consideró injusto el resultado: “No, porque la segunda parte… si hubiésemos hecho ese ejercicio de supervivencia hasta el final habríamos ganado, pero no nos daba físicamente para mantener el ritmo”.
Con todo, el técnico valoró el punto también desde el plano anímico: “Quizá, aparte del punto, anímicamente nos viene bien”. Además, defendió el rendimiento reciente del equipo: “De seis partidos, tres empates, dos victorias y solo una derrota. Quitando los puntos, nadie puede decir que este equipo no ha competido”.
Por último, Olea dejó claro el objetivo inmediato del Becerril en este tramo final de temporada: “Nuestra idea es, aunque sea a base de ir puntuando, intentar llegar a los dos últimos partidos con vida y poder jugárnoslo”.
Chuchi Jorques: “La primera parte la hemos tirado”
Por su parte, el entrenador del Palencia Cristo Atlético, Chuchi Jorques, se mostró crítico con el rendimiento de su equipo, especialmente en la primera mitad, tras el empate ante el Becerril. “La primera parte la hemos tirado”, resumió con claridad al analizar el encuentro.
El entrenador incidió en el mal inicio de los suyos, señalando la falta de concentración desde los primeros minutos: “No hemos salido bien al partido. Nos han generado mucho en los primeros diez minutos y para mí eso es no salir concentrado”. En esa línea, insistió en que el equipo no puede permitirse ese tipo de errores en el momento actual del curso: “No puedes regalar minutos en la jornada en la que estamos”.
Jorques fue más allá y puso el foco en la actitud competitiva del grupo: “Nos estamos jugando mucho. No hay fiesta ahora. Tenemos que competir todos los minutos”. El técnico reconoció que el equipo mejoró tras el descanso, empujando más en campo rival y generando situaciones de peligro, aunque consideró que la reacción llegó tarde: “En la segunda parte hemos ido, hemos empujado y hemos tenido situaciones, pero es muy determinante no empezar perdiendo”.
Pese a la mejoría final, el entrenador admitió que el equipo no estuvo al nivel esperado durante buena parte del encuentro: “Hemos cometido muchísimos errores, errores de pase fácil, pérdidas…”. También subrayó la importancia del momento de la temporada, en el que cada detalle marca diferencias: “Si juegas mucho en el alambre, lo normal es que el alambre se rompa”.
En su análisis, Jorques también apeló a la responsabilidad individual de los jugadores: “Si no estás motivado ahora, no sé cuándo lo vas a estar”. Por último, el entrenador morado hizo autocrítica y llamó a mejorar en el tramo final de la temporada: “Tenemos que ser autocríticos esta semana”. Con varios partidos decisivos por delante, el mensaje fue claro: “Si queremos estar entre los mejores, tenemos que afrontar lo que queda al cien por cien”.





